16 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Deja dos pisos en una zona noble de Santiago de Compostela, el chalet en Teo donde murió Asunta y un piso en la playa de Vilagarcía de Arousa

Se abre el testamento de Rosario Porto: Toda la herencia para Teresa, una amiga de la familia

Rosario Porto durante el juicio.
Rosario Porto durante el juicio.
La herencia millonaria de Rosario Porto podría ir definitivamente a Teresa, una amiga de la familia o, si renuncia a ella, repartirse entre sus tres primas. De momento, la apertura del testamento ha generado cierta sorpresa al conocerse que los beneficiarios eran la mencionada Teresa y un abogado de la familia Porto, Juan Guillán, que ya ha manifestado su intención de renunciar. No deja nada a sus primas, la única familia que le quedaba.

Rosario Porto no ha dejado finalmente nada en herencia a sus primas, tras su suicidio del pasado 18 de noviembre en la prisión de Ávila donde se encontraba cumpliendo una condena de 18 años por el asesinato de su hija, Asunta Basterra.

Se especuló con la posibilidad de que no existiera testamento y por tanto las propiedades y dinero en efectivo de Rosario fuesen a sus primas, pero hace unos días se abrieron las últimas voluntades de Porto, que en 2014 hizo testamento en una notaría de Betanzos mientras se encontraba presa de manera preventiva en la prisión de A Lama (Pontevedra). Los bienes quedaron repartidos entre dos amigos de la familia Porto, Teresa, que vive en Ourense y fue la única que reclamó las cenizas de Asunta en el tanatorio y Juan Guillán, el abogado amigo de su padre, que la asistió nada más ser detenida.

Cementerio de Boisaca donde reposarán los restos de Rosario Porto.

Quizás cuando realizó el testamento, Rosario ya había notado cierta distancia de la única familia que le quedaba, ya que es hija única, sus padres habían muerto años atrás y se había divorciado de su marido Alfonso Basterra. Sus primas dejaron de visitarla porque no quisieron que se las relacionase con ella. Los únicos que se mantuvieron a su lado fueron la amiga de sus padres, Teresa y el abogado antes citado, que, según publica La Voz de Galicia, ya ha mostrado su intención de rechazar su parte, con lo que la única beneficiaría será Teresa, que al no ser familiar deberá hacer frente a los impuestos y pagos fiscales correspondientes que no son pocos.

Rosario Porto entre sus padres.

La fortuna de Rosario Porto no es pequeña, solo vendiendo sus propiedades podría sobrepasar el millón de euros porque además de los dos pisos en una de las mejores calles de Santiago de Compostela, poseía el chalet de Teo donde se cometió el crimen que quedó destruido en octubre de este año por un incendio aunque la finca tiene una hectárea con cierto valor en el mercado, y un apartamento frente a la playa de Vilanova de Arousa. Además, hay cierta cantidad de dinero en varias cuentas corrientes cuyo total se desconoce. Todavía está pendiente la incineración de Rosario y el traslado de sus cenizas al panteón familiar en Boisaca.

 En caso de que Teresa no aceptase la herencia ésta iría a sus familiares más cercanos, sus primos, a pesar de que Rosario Porto no quiso incluirlos en la misma.

El asesinato de Asunta

Rosario se suicidó en su celda el pasado mes de noviembre, tras atravesar una crisis depresiva y después de haberlo intentado en otras dos ocasiones.  Estaba presa tras ser juzgada y condenada a 18 años de cárcel, al igual que su exesposo Alfonso Basterra, por el asesinato de su hija Asunta.

Asunta  Basterra  Porto,  cuyo nombre original era Yong Fang, desapareció  el  21  de  septiembre  de  2013  en  Santiago  de  Compostela  y  su cuerpo  sin  vida  fue  encontrado  la  madrugada  del  día 22.  El  crimen  estuvo  rodeado  desde el  principio  de  incógnitas  e  incoherencias,  como  por  ejemplo,  el  episodio ocurrido  en  la  casa  de  Rosario  la  noche  del  4  al  5  de  julio,  cuando  un  hombre enmascarado  entra  en  la  casa  y  se dirige a atacar directamente a Asunta.  Este  hecho nunca  fue  denunciado  por  la  madre  de  la  pequeña  lo  que  resultó  sospechoso en  el  juicio  posterior.  A  pesar  de  que  no  hubo  pruebas  sólidas,  los  indicios señalaron  desde  un  primer  momento  a  los  padres.  El  lorazepam  encontrado  en  el  cuerpo  de  Asunta,  las  cuerdas  con las  que  había  sido  atada  que  aparecieron  tanto  en  la  finca  de  Rosario  como  en la  escena  del  crimen  y  las  polémicas  fotografías  encontradas,  fueron  la  base para  la  sentencia  del  jurado  popular.

Asunta Basterra

El móvil del crimen se centró en un primer momento en un asunto económico relacionado con el testamento de los padres de Rosario, ya que a su muerte dejaban una herencia que incluía un importante patrimonio. Se trataba de 3 viviendas en Santiago, un apartamento en Vilanova de Arousa y otra vivienda en Montouto, cerca del lugar donde apareció el cadáver de Asunta. Las tres viviendas en Santiago están ubicadas en el centro de la ciudad, una en la calle Xeneral Pardiñas, donde residían sus padres, otra situado en Rúa Doctor Teixeiro y la tercera era la que su padre utilizaba como despacho profesional. 

Sin embargo, esta motivación se descartó porque el testamento de sus padres estaba escrito desde 1975 y la heredera universal era Rosario, no Asunta, no existiendo razón económica para cometer el asesinato de la niña. A día de hoy todavía no se ha esclarecido el verdadero motivo del crimen pero el  juicio,  que  comenzó  en  octubre  de 2015, concluyó con la condena a 18  años de prisión sin posibilidad de reducción  de pena a  Alfonso Basterra y a Rosario Porto, que fueron sentenciados por el delito  de  asesinato  con  agravante  de  parentesco. 

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