20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

En un año prescribirá el asesinato de esta joven viguesa pero ahora el Juzgado tendrá que instruirlo con nuevas pruebas

Caso Déborah Fernández: Nuevos testigos son admitidos por la Audiencia pese al criterio fiscal

Deborah Fernández.
Deborah Fernández.
La familia de Déborah Fernández, la joven viguesa asesinada en mayo de 2002, lleva casi dos décadas luchando por que se reabra la investigación judicial sobre la muerte de Déborah que tenía 22 años en el momento de ser asesinada. Ahora la instrucción del caso puede tener una segunda oportunidad lo que para la familia supone una esperanza, pero también son conscientes de que el tiempo juega en su contra debido a que en un año prescribirá su crimen. 

A partir de la semana que viene comienza nueva ronda de declaraciones en el Juzgado de Instrucción nº 2 de Tuy (Pontevedra) tras estimar la Audiencia de Pontevedra diferentes recursos de los abogados de la Familia Fernández-Cervera frente a resoluciones de la titular del juzgado tudense en las que, de modo reiterado, denegaba pruebas testificales propuestas. Denegación de prueba que también provenía de la Fiscalía.

Así, en uno de los autos emitidos por el Juzgado se indica: “La contradicción es cierta, los hechos que se investigan son graves y la investigación muy dificultosa, máxime dado el tiempo transcurrido, por ello considera la Sala que la duda suscitada justifica, en las circunstancias expuestas, agotar la posibilidad y, consecuentemente, admitir la diligencia interesada.”

Frente al reiterado argumento de la instructora y de la Fiscalía de no aceptar declaraciones de testigos que “ya lo habían hecho en sede policial”, la Sala señala que ese argumento “no puede estimarse”.

José y Rosa, hermanos de Deborah. 

En otro orden de cosas, hay de nuevo malestar en los letrados de la familia una vez que el Servicio de Ingeniería de la Guardia Civil informó de la imposibilidad de proceder al volcado del disco duro, ello tras haber decidido la Magistrada el envío a dicho organismo tras el intento fallido de volcado en las instalaciones del Juzgado en septiembre de 2020.

Tras aquel intento, los letrados pidieron que se les entregase el disco para intentar el volcado por el Equipo pericial por ellos designado, pero no accedió a ello la instructora y decidió enviarlo a Madrid. Tras cerca de 5 meses esperando, en pasadas fechas señalaban que “no se puede extraer información alguna”. Motivo por el que en el escrito de 4 de marzo, la familia de Déborah solicitaba nuevamente la entrega del disco duro a la familia. Sorpresivamente, la instructora volvió a dirigirse a la Guardia Civil para conocer las “distintas alternativas para el estudio del disco duro”, a lo que respondieron dando los datos de tres empresas privadas “especializadas en el ámbito forense digital, ya que estas empresas disponen de laboratorios dedicados a reconstrucción de discos duros con más herramientas y componentes específicos para estos fines”.

¿Por qué no se hizo caso a la petición de la familia, de fecha 17 de septiembre, de que se les entregara el disco duro para que fuera examinado por Lazarus Tecnológic? Esta es la empresa que seleccionó la familia por su colaboración con la guardia civil en casos como el de Diana Quer. De ahí que en el escrito de 16 de marzo los letrados de la familia hayan mostrado su absoluta disconformidad con lo ocurrido, volviendo a pedir que se les entregue el disco duro para que sea Lazarus Tecnologic quien proceda a su examen lo antes posible, pues el tiempo es un facto decisivo en esta causa.

Por último, según los letrados de la familia, ni Fiscalía ni instructora se han manifestado acerca de la petición de exhumación del cuerpo de Déborah ni sobre el Informe Médico Legal Pericial. Dicho informe excluye que la causa de la muerte haya sido por “muerte súbita” pues además existían en el cuerpo de Déborah diferentes lesiones de defensa.

Déborah Fernández. 

Este Informe Médico Legal Pericial suscrito por un prestigioso Médico Especialista en medicina legal y forense, Aitor Courel, determinaba con una certeza moral, matemática y jurídica que, en relación a la muerte de Déborah Fernández-Cervera Neira, “estamos ante una muerte violenta de etiología médico-legal homicida por anoxia anóxica, probablemente por la obstrucción de los orificios respiratorios y al menos parcial compresión toraco-abdominal”.

 La mayor preocupación de la familia de Déborah es que en un año prescribirá el caso y por ello piden que "se empleen todos los recursos posibles para poder conseguir justicia" para esta joven a quien le arrebataron la vida a los 22 años. 

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