14 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Victoria, la madre del pequeño, echó anoche de la casa a la subdelegada del gobierno y al coronel de la Guardia Civil durante un ataque de nervios

Los padres de Julen no entienden el trato recibido: El hallazgo del cuerpo se lo comunicaron dos psicólogos del 112

Los padres del pequeño Julen están indignados por el trato recibido por las administraciones y por algunos medios de comunicación. No entienden que nadie les haya defendido de las acusaciones sin fundamento que han recibido estos días. Aunque la Guardia Civil desmintió algunos bulos, muy pocos medios se hicieron eco de ese desmentido. José y Vicky son pobres y podrán pagar el entierro gracias al seguro que tienen, "nada que ver con tráfico de drogas", aseguran las mismas fuentes.

"Son tan pobres que viven en casa de su tía abuela, no tienen casa ni coche propio. ¿Tú crees que si tuvieran dinero iban a estar pensando ahora en los gastos de todo esto? Tienen seguro de entierro y gracias a eso van a poder pagarlo, pero José lleva doce días con la cazadora gris porque no tiene otra", señala un amigo de la familia que no desea ser identificado por evitar protagonismo.

Los padres están muy agradecidos a los medios que han hecho una cobertura seria del accidente, pero no van a olvidar a los que los tacharon de poco menos que traficantes de drogas en redes sociales y aseguraron que su versión del accidente escondía otros intereses. Son una familia humilde.

Los padres de Julen llegando esta mañana al tanatorio.

Esta mañana José y Vicky pidieron a la Policía Nacional que pusiese un furgón delante del tanatorio de El Palo para evitar las cámaras de televisión, una medida que fue sólo complacida a medias, porque hoy han podido ser vistos llegando al tanatorio de El Palo.

Pero la mala suerte de esta familia se puede concebir hasta en los pequeños detalles. Cuando la madre, Victoria, llegaba al tanatorio por la mañana en el coche de su mejor amiga, ya que ella no conduce, un agente de policía, que desconocía quienes eran, les conminó a quitar el vehículo de allí o llamaría a la grúa, porque ese espacio estaba reservado para la Prensa. En ese momento Vicky estalló en improperios y se produjo un pequeño altercado, que el agente rectificó inmediatamente cuando se dio cuenta de su error.

Pero la tensión vivida durante estos doce días por la madre estalló anoche unas horas antes de que se encontrase el cadáver de Julen, cuando los padres recibieron la visita de la subdelegada del gobierno y del coronel de la Guardia Civil que dirige el operativo policial, y Vicky en un ataque de nervios los echó de la casa de Totalán, quizás pensando que traían consigo la fatal noticia que no deseaba escuchar. Luego otros  familiares pidieron disculpas. Quizás por eso los encargados de darles la fatal noticia fue un equipo de psicólogos del operativo 112.

"Vicky trabaja en el Burger King al lado del Mercadona y gana 600 euros al mes. Él va a la pesca del chanquete y poco más. Ahora pueden pagar el entierro del nene gracias al seguro que tienen de entierro. Están rotos con todo esto, no pueden más y no entienden lo que les ha ocurrido y el maltrato recibido por la administración en algún momento, se han sentido que les faltaba algo, no familiares ni amigos, sino más cercanía del Estado. Ni saben todavía por qué les dijeron que podía haber una bolsa de aire de 15 metros y en realidad no había nada bajo los pies del niño", añade el mismo amigo de la familia. José tiene 29 años y Victoria, 27, y ya han sufrido en dos ocasiones la desgracia de perder a un hijo. Para mayor desgracia, las ventanas de su casa de El Palo dan al cementerio.

Julen está todavía en el Instituto Anatómico Forense donde fue trasladado para practicarle la autopsia. Demasiado dolor, demasiada tragedia.

 

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