04 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

El padre de la joven, Josué Romero, juez en Sao Paolo, llegó el miércoles de madrugada a Madrid para impulsar la búsqueda

La embajada brasileña une sus fuerzas a la Policía española en la búsqueda de Estela Cristina Romero

La joven desaparecida.
La joven desaparecida.
La embajada brasileña en España se ha movilizado gracias a la petición de ayuda realizada por Josué Romero, padre de la joven Estela Cristina Romero, desaparecida hace ocho días en el aeropuerto de Barajas. El padre de la joven, un prestigioso juez de Sao Paolo, tiene nacionalidad española y brasileña por ser descendiente de españoles al igual que Cassia Vieira, madre de Estela. Mientras, la Policía estrecha el cerco sobre el sospechoso de haber engañado a la joven Estela.

La diplomacia brasileña se ha puesto a trabajar ya de acuerdo con la Policía Nacional para tratar de ayudar en la resolución de la desaparición de Estela Cristina Romero, que tuvo lugar hace ocho días en el aeropuerto de Barajas. La Policía Nacional, que investiga la desaparición, ya tiene bastante cercado al supuesto responsable, aunque no descarta todavía ninguna línea de investigación. Se han visionado todas las cámaras de Barajas y del metro de Madrid, así como el posicionamiento GPS del teléfono móvil de la joven desaparecida.

La llegada del padre de la joven, Josué Romero, que aterrizó en la madrugada del miércoles en Madrid ha impulsado la investigación y puesto en marcha la diplomacia brasileña que se coordina ya con la Policía española. Estela Cristina posee la doble nacionalidad, española y brasileña.

Según ya contamos en elcierredigital.com, el grupo de Desaparecidos de la Policía que investiga la desaparición de la joven Estela Cristina Romero ya descarta prácticamente por completo que haya sido captada por una mafia dedicada al tráfico de personas, pero se cree que puede estar retenida contra su voluntad por una o varias personas en algún lugar desconocido.

La joven no presenta una de las características más importantes que tienen las víctimas de estas mafias, el desarraigo económico y familiar que hacen que seguramente no mucha gente se preocupe por el paradero de estas mujeres. Su madre Cassia explicaba que "estoy más aliviada porque ellos parecen muy confiados en que no sea una mafia, con lo que será más fácil dar con ella". Estela es conocida en su pueblo de Granada y tiene suficiencia económica para vivir, ya que lo hacía con su madre.

Estela Cristina Romero.

La Policía ya ha podido ver en imágenes a Estela Cristina Romero Vieira, de 21 años, desorientada como cualquier persona que llega por vez primera a la Terminal 4 de Barajas. Incluso en alguna imagen se ve como si quisiera preguntarle a alguien, buscando la salida, sin saber muy bien qué camino tomar. Pero lo que más llamó la atención de los investigadores fue sin duda la larga conversación telefónica mantenida con un o una desconocida, ya que en las imágenes se la ve hablando por teléfono. También se ha averiguado que la joven tomó el Metro de Madrid en la misma Terminal 4 de Barajas con rumbo por determinar.

No obstante, los investigadores también "bucean" en las redes sociales que usaba Estela para tratar de encontrar alguna pista y se manejan con mucha cautela en cada paso que dan.

Su madre, Cassia, siempre ha mantenido que su hija "es muy inocente y muy niña aunque solo tiene 21 años", explicó a elcierredigital.com hace unos días. La única abandonó el aeropuerto en Metro, tal y como han podido comprobar ahora los investigadores, que tratan de averiguar hasta donde llegó.

Las alarmas se dispararon cuando la madre de Estela puso una denuncia en septiembre del pasado año, cuando su hija se empeñó en viajar a Corea del Sur para unirse a sus ídolos de un grupo de K-Pop.

Desde el mismo martes 28 de enero las autoridades españolas buscan a Estela Cristina Romero Vieira. Ese día tenía que haber llegado a Granada desde un vuelo procedente de la ciudad brasileña de Sao Paolo, en Brasil, vía Madrid.  Conforme pasan los días ha aumentado la preocupación, ya que además ninguna llamada a la Policía ha aportado pistas fiables. Sólo se dio credibilidad a una llamada que la ubicaba en Madrid, pero se comprobó que era una pista mala.

Cartel de Estela Cristina.

Por otra parte, Cassia, madre de la joven tuvo que acudir por la tarde del jueves a la comisaría de Policía de Granada capital para que la maleta de su hija fuese abierta en su presencia. La maleta no presentaba ninguna anomalía, todo se encontraba en orden. La joven no tenía previsto abandonar su viaje en Madrid puesto que facturó su maleta directamente desde Sao Paolo a Granada. Esta circunstancia ha hecho que los investigadores se decanten por una desaparición forzosa, mediante engaños o a la fuerza.

Ahora la Policía continúa rastreando el IMEI del teléfono móvil de la joven, algo que podría dar pistas sobre su posición. Lo que sí son hechos comprobados es que la joven tomó el vuelo de Iberia desde Sao Paolo y desembarcó en Barajas a las seis de la mañana del martes, pero no hizo la conexión al vuelo de Granada.

Su madre, Cassia, explica que "me preguntaron si podía estar retenida en Barajas, pero dijo que no, que ella es de nacionalidad española y tiene pasaporte español". Estela venía de visitar a su padre, español que vive en Brasil y su madre dice que su hermano en Brasil cuenta que "ella estuvo hablando por teléfono con alguien en inglés todo el rato". Esta circunstancia hace de nuevo temer a los investigadores de que la joven podría haber sufrido alguna clase de engaño que la hizo salir del aeropuerto y perder el vuelo a Granada.

Estela en una foto reciente.

La joven es aficionada a grupos musicales de K-Pop, un estilo musical de Corea del Sur que tiene millones de seguidores en todo el mundo. Hace tres meses había manifestado su deseo de viajar hasta Corea del Sur para meterse en ese mundo como maquilladora y su madre recuerda que "se puso tan pesada que tuve que ir a la Policía y denunciar que quizás mi hija estaba siendo víctima de las mafias de trata de personas, porque entonces salían noticias sobre una de estas mafias orientales que se dedicaban a captar niñas engañándolas para que fueran con este motivo".

La joven desaparecida en una foto cedida por su familia.

Estela acababa de realizar unas prácticas de Administración y Gestión de Empresas, lo que estudiaba, y por eso fue a visitar a su padre en Brasil. Su madre dice que "aunque tenga 21 años no es una mujer, es muy niña y su mentalidad también es muy inocente y muy infantil, me da miedo que haya caido en las garras personas peligrosas. Estamos desesperados".

Estela Cristina en una foto reciente.

La joven mide 1,60 metros, es de complexión delgada, pelo y ojos de color castaño y llevaba una blusa y un abrigo negros y unas zapatillas de la marca Nike del mismo color. Se ruega que en caso de que alguien la vea se ponga en contacto con SOSDesaparecidos y con la Policía Nacional, que investiga la desaparición.

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