20 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

La fiscal pide 55 años de cárcel y el abogado de los hijos de las víctimas solicita la prisión permanente revisable

Mató y robó a una pareja de ancianos sordos y desvalidos asestándoles hasta 140 puñaladas

Un instante de la vista judicial.
Un instante de la vista judicial.
El tribunal del jurado de la Audiencia de Barcelona ha declarado culpable de dos asesinatos al acusado de asestar más de 140 puñaladas a un matrimonio sordo y con movilidad reducida de 70 años y de robarles en noviembre de 2015 para gastarse el dinero en máquinas tragaperras en Premià de Mar (Barcelona).

En la lectura del veredicto este miércoles, 10 de abril, el jurado ha declarado al acusado culpable por unanimidad de dos delitos de asesinato con alevosía y ensañamiento y de un delito de robo con violencia e intimidación. Tras el veredicto, la Fiscalía ha mantenido la petición de condena de 55 años de cárcel: 25 por cada asesinato y cinco por el robo, y libertad vigilada tras la prisión, y ha pedido que el acusado cumpla 40 años de prisión efectiva y que siga en prisión preventiva hasta que la sentencia sea firme.

La acusación particular que representa a los hijos de las víctimas ha solicitado una condena de prisión permanente revisable porque este caso ha sido especialmente grave ya que la pareja asesinada tenía especial desvalimiento, y lo ha calificado de crimen "especialmente odioso", y la defensa ha adelantado que recurrirán la sentencia.

Según los hechos que el jurado ha considerado probados, el acusado, de 40 años a fecha de los hechos, conocía a las víctimas, un matrimonio de avanzada edad y ambos sordos, por sus padres, también sordos y vecinos de la pareja. Fruto de esta relación de vecindad, en alguna ocasión ya había pedido prestadas pequeñas cantidades de dinero a la pareja asesinada, pero el 25 de noviembre de 2015 fue el domicilio a pedirles dinero y cuando estos se negaron los acuchilló causándoles la muerte.

Al hombre, que había sufrido un infarto y tenía movilidad reducida, lo apuñaló 43 veces, aunque solo dos puñaladas fueron mortales, y a la mujer, que padecía cáncer y se sometía a quimioterapia, le clavó un centenar, causándoles "un dolor y padecimiento innecesario", según el jurado.

La localidadbarcelonesa de Premià de Mar.

Tras el crimen, el acusado vendió en dos días diferentes las joyas de las que se apoderó en la vivienda, por valor de unos 1.550 euros, unos objetos donde había ADN del acusado.

El jurado, por contra, ha descartado que la ludopatía o el consumo de alcohol y drogas del acusado pudieran disminuir sus facultades, y constata que los informes psiquiátricos no indican una patología que le impidiera ser consciente de sus actos.

Declaración del acusado

El acusado declaró en el juicio, el lunes 1 de abril, y solo respondió a preguntas de su abogado, por lo que no fue preguntado directamente por los hechos y solo alegó que en esa época era ludópata y que se llegó a gastar en total unos 150.000 euros de sus padres. En su interrogatorio, la defensa en ningún momento hizo alusión al crimen por el que su cliente está acusado, y se centró en preguntarle las circunstancias que vivía en esa época.

El acusado, F.M.G., explicó que se había separado de su mujer, que sufría depresión, que tuvo dos intentos de suicidio y que además de ser ludópata, consumía alcohol y cocaína, aunque el jurado no ha considerado probado que tuviera sus facultades mermadas por estas circunstancias.

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