24 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Matar a un ciclista en las carreteras españolas sale barato

Restos de una bicicleta tras un accidente
Restos de una bicicleta tras un accidente
En los últimos años las muertes por atropellos a ciclistas han aumentado y cada vez son más los casos en los que el conductor se da a la fuga o no socorre a la víctima. Desde los colectivos de ciclistas y las familias perjudicadas piden endurecer el Código Penal para reforzar la seguridad y evitar que los autores de atropellos se libren de la cárcel.

Los últimos antecedentes de ciclistas atropellados en España han vuelto a reabrir el debate de la desprotección de éstos en las carreteras. Los casos más actuales de atropello a ciclistas en Villena y en Palma de Mallorca demuestran que el problema no está siendo solucionado en las carreteras. Así lo confirma también el último caso ocurrido en Montbrió del Camp (Tarragona), donde un joven conductor de 18 años, que había consumido sustancias estupefacientes, ha sido detenido por atropellar y causar la muerte de dos ciclistas y herir a otros dos.

Aunque el número total de accidentes con víctimas ha venido presentando en los últimos años una tendencia descendente, esta tendencia se quiebra en el año 2012, en el que se produjo un aumento de accidentes, y se ha mantenido hasta 2016. En el último Balance sobre la Seguridad Vial de la DGT de ese mismo año se recoge que fallecieron 33 ciclistas, 10 menos que en 2015. Además, el informe recoge que los accidentes en los que estuvo implicada una bicicleta muestran un aumento interanual del 12%.

Sin embargo, la situación no parece que esté mejorando para este sector en la carretera y no parece que lo vaya a hacer por el momento. Las cifras aumentaron de nuevo el año pasado, dejando 44 ciclistas fallecidos en accidente de tráfico.

Manuel Martín, miembro de la dirección técnica del colectivo ConBici es contundente con la problemática que viven los ciclistas en las carreteras y asegura que la situación “tiene dos vertientes: una física, que tiene que ver con la salud de los ciclistas y otra, incluso más grave, que es la jurídica y que es la que más preocupa”. De esta manera, afirma que el Código Penal necesita endurecerse y que no se puede permitir que las personas que cogen el coche habiendo consumido drogas o alcohol, que son “máquinas de matar”, muchas veces salgan impunes.

La Asociación de Ciclistas Profesionales (ACP) se reunió el pasado julio en el Congreso de los Diputados con representantes de los grupos parlamentarios del PP y Ciudadanos para intentar avanzar en la iniciativa #PorUnaLeyJusta. El objetivo es profundizar en reformas del Código Penal relacionadas con los accidentes de tráfico con ciclistas. La Federación Española de Ciclismo y la Asociación de Ciclistas Profesionales decidieron llevar a cabo la iniciativa para modificar las medidas del Código Penal referidas a la imprudencia y a la fuga del lugar de los hechos cuando se atropella a ciclistas. Siguiendo esta línea, Manuel Martín afirma que desde ConBici “reclamamos que la omisión de auxilio sea castigada independientemente de que la víctma esté viva o muerta”.

Esta cuestión viene del año 2015, cuando el PP impuso su mayoría absoluta para sacar del Código Penal las faltas por imprudencia leve, que afectó a casos como el del marido de Anna González, Óscar, que murió atropellado por un camionero que se dio a la fuga. El caso se archivó porque se consideró que su despiste era una imprudencia leve y que, como la víctima murió en el acto, no hubo omisión de socorro.

Martín destaca que no sólo hace falta el endurecimiento del CP, sino que la educación es otro de los factores determinantes para hacer de la carretera un lugar más seguro. Por ello, sostiene que los conductores “necesitan seguir las normas de educación vial para garantizar la seguridad de los ciclistas, como respetar la distancia de 1,5 metros”. También, ha añadido que las carreteras deben tener un mantenimiento adecuado que contemple la viabilidad segura de todos los vehículos y que los arcenes sean lo suficientemente grandes y estén limpios.

Si echamos la vista atrás, los datos son demoledores: más de 400 ciclistas fallecieron en la última década en las carreteras españolas (solo en vías interubanas), de los cuales 372 lo hicieron de 2008 a 2015, y, de momento, este año 2018 no parece ser el año en que las estadísticas cambien a mejor

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