28 de noviembre de 2021
|
Buscar
FIN DE SEMANA

A este grupo de delincuentes se le atribuye el robo de 13 pistolas y 1.500 balas en una comisaría de Los Corrales de Buelna, en Cantabria

El regreso de la peligrosa 'banda del Kay', con un 'modus operandi' profesional y base en la montaña

Uno de los robos de la 'banda del Kay'.
Uno de los robos de la 'banda del Kay'.
La conocida como 'banda del Kai' tiene de nuevo en jaque a las autoridades tras el robo de 13 pistolas y 1.500 balas en una comisaría de Los Corrales de Buelna, en Cantabria. El peligroso grupo de aluniceros, con más de un centenar de arrestos a sus espaldas, vuelve así a las andadas tras la detención de cinco de sus siete miembros en 2019. Entonces, tenían su base de operaciones en el monte Kobetamendi y su modus operandi, profesionalizado, estaba detrás de 80 atracos.

La conocida como 'banda del Kai' tiene de nuevo en jaque a las autoridades. Tal y como adelantó elcierredigital.com, la Ertzaintza atribuye a este grupo el robo de 13 pistolas, 1.500 balas y un chaleco antibalas en la comisaría de la Policía Local de la localidad cántabra de Los Corrales de Buelna y, por ello, a través de un documento, la Jefatura de Investigación de la Comisaría de Bilbao advierte a "los recursos de protección ciudadana" que "extremen las precauciones" en caso de proceder a la identificación o detención de cualquiera de las personas implicadas, ya que "pueden portar armas de fuego"

La última noticia que había trascendido acerca de este banda data de 2019, cuando agentes de la Ertzaintza, tras una larga operación policial, detuvieron a cinco de los siete miembros de este peligroso grupo de ladrones y aluniceros. No obstante, la Justicia, en contra de lo que solicitaba la Fiscalía, los dejó en libertad al no apreciar riesgo de fuga. Fuentes de la investigación lamentaron que la magistrada no hubiera valorado la reincidencia de estos individuos que, dos años después, han vuelto a operar. 

Uno de los grupos de aluniceros más activos

A este grupo criminal se le imputan robos en 80 establecimientos del País Vasco, Cantabria y La Rioja. Para cometer estos delitos, se hacían primero con coches de alta gama que luego usaban para empotrar en los escaparates de los comercios. En total, 35 son los robos de automóviles los que se les atribuyen. 

Integrantes de la 'banda del Kay'.

Con más de un centenar de arrestos a sus espaldas -algunos de ellos delinquen desde los 14 años-, su 'modus operandi' se profesionalizó con el paso de los años. El grupo planificaba sus atracos al milímetro: robaban un coche, cargaban el material necesario -desde lanzas térmicas, palancas y cizallas hasta cualquier otro instrumento que les sirviese para forzar los locales- y se dirigían a su objetivo, que tras finalizar el robo rociaban con un extintor para eliminar cualquier rastro.

Base de operaciones en la montaña

Antes de su detención en 2019, los integrantes de la 'banda del Kay' se reunían en una caseta ubicada en el monte Kobetamendi, uno de los pulmones de Bilbao. Allí guardaban las herramientas que utilizaban en sus atracos y depositaban el botín tras desvalijar estancos, bares, gasolineras y tiendas. La montaña, con solo una vía de acceso, dotaba a estos delincuentes de la tranquilidad de controlar la llegada de la policía.

Lo que ellos desconocían es que la Ertzaintza iba a permanecer 20 jornadas apostados en la ladera del Kobetamendi, a la espera de un descuido que finalmente llegó en abril de 2019. Los agentes pillaron a la 'banda del Kay' con las manos en la masa, cuando se disponían a atracar el establecimiento número 81. 

Ahora, dos años después, parece que de nada sirvió la gesta de aquel operativo. Con la banda en libertad y de nuevo en las andadas, tal y como demuestra el documento al que ha tenido acceso elcierredigital.com, las alarmas vuelven a dispararse. 

COMPARTIR: