28 de enero de 2020
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FIN DE SEMANA

Gloria Moreno dirigió la operación que permitió descubrir in fraganti a los cazadores de aves protegidas que fueron detenidos en mayo pasado

Absuelta la sargento de la Guardia Civil acusada de falsedad y calumnias tras denunciar a cazadores furtivos en Lanzarote

La Sargento Gloria Moreno descubrió a los furtivos y lo denunció.
La Sargento Gloria Moreno descubrió a los furtivos y lo denunció.
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha absuelto a la sargento del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) en Lanzarote G.M.G. de los delitos de falsedad y calumnias que le imputaban el fiscal -en referencia a las falsedad- y la acusación particular –de ambos tipos penales-, por denunciar internamente que uno de sus subordinados alertaba a los cazadores furtivos de pardela cenicienta en el islote de Alegranza, al norte de Lanzarote.

El fiscal pedía cuatro años de prisión, y la acusación particular, dirigida por el subordinado aludido, seis años. Sin embargo, la justicia ha demostrado la veracidad del testimonio de la Sargento. 

La Sargento Gloria Moreno descubrió al grupo de cazadores furtivos que después fue detenido. 

La Sala declara probado que la acusada emitió el informe que señalaba a su subalterno como colaborador con los furtivos, pero entiende que este documento no puede ser constitutivo de delito. “Su contenido puede no ser certero, pero tampoco cabe tildarlo de inveraz”, dice el Tribunal, “pues no existe base probatoria indicativa de esa necesaria discrepancia que debe existir entre la realidad y lo descrito o narrado. Se trata sin más del resultado de un quehacer profesional que bien puede resultar discutido, pero que en modo alguno puede servir de base para acreditar la mutatio veritatis [transformación de la verdad], esencia objetiva del delito de falsedad”.

Durante el juicio, la Sargento Gloria Moreno afirmó  que  este caso no se relaciona solo con la caza de pardelas en Alegranza, sino con el "narcotráfico" que "una trama" desarrolla en el archipiélago Chinijo.

El grupo de furtivos de pardelas entre los que estaban empresarios, un arquitecto municipal y un policía canario. 

Los hechos  se remontan a noviembre de 2015, cuando la sargento puso en conocimiento de sus superiores la posibilidad que uno de los agentes subordinados pudiera estar avisando a los cazadores furtivos de las acciones que se iban a producir en el islote de Alegranza. Unas operaciones que acabaron con la histórica identificación de 19 personas, un juicio sin precedente en las Islas y el fin de la caza de la pardela cenicienta en el Parque Natural del Archipiélago de Chinijo tras décadas de furtivismo como secreto a voces. 

Gloria Moreno, sargento jefe del Seprona en Lanzarote, dirigió la operación que permitió descubrir in fraganti a los cazadores de aves protegidas y que fueron detenidos en mayo pasado. Diez personas en total. Moreno, que llegó destinada a la isla en 2014, declaró durante el juicio que llevaba meses oyendo que un grupo de hombres —entre ellos un empresario turístico, dos presuntos traficantes, un arquitecto municipal, un médico y un policía nacional— organizaban todos los años un asadero de pardelas.

La pardela es un ave protegida en Canarias. 

La sargento montó la operación casi en secreto, con guardias de la patrullera marítima de Fuerteventura ajenos a su unidad. Desde entonces, a Moreno le han abierto siete expedientes sancionadores, varios por denuncias de sus compañeros de Lanzarote. En cinco de ellos se ha anulado la sanción o sus superiores los han dejado caducar. “La sancionan por haber roto con la impunidad de años de la élite social y económica de la isla”, asegura su abogada. Desde su entorno aseguran que se ejerce acoso contra ella.

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