21 de junio de 2021
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FIN DE SEMANA

Al joven de 29 años lo mataron por oponerse a la extorsión de una banda tras okupar un piso en esta localidad madrileña en febrero de este año

Primer juicio contra una mafia okupa por el asesinato de Iván Toribio por no "pagar el peaje" en una casa de Anchuelo

Iván Toribio en una red social.
Iván Toribio en una red social.
El proceso para sentar ante un jurado popular a dos de los tres autores del cruel asesinato del jóven Iván Toribio da sus primeros pasos después de que la investigación despeje la mayoría de las dudas sobre el crimen. No fue una cuestión de drogas, ni un gramo encontró la Guardia Civil ni encaja con lo han declarado los testigos. A Iván lo mataron por enfrentarse a una mafia okupa en la localidad madrileña de Anchuelo y el juez no se cree ni una palabra de la versión de los presuntos asesinos.

El crimen tuvo lugar el pasado 16 del pasado febrero en la calle Almendros de Anchuelo aunque según la investigación a la que ha tenido acceso elcierredigital.com los presuntos asesinos habían planificado la encerrona a Iván con antelación.

Iván se enfrentaba a un clan que alquilaba en el edificio pisos ocupados de una empresa en quiebra y, como explica la acusación,  la tensión era creciente en los cabecillas del clan Libertad M. y Adolfo V. ante la negativa de Iván a abandonar la vivienda. Así, según las conversaciones telefónicas que recoge la investigación, Libertad y Adolfo llevaban varios días vigilando a Iván y la vivienda del mismo con la ayuda de una tercera persona aún sin localizar.  

  Iván Toribio.

Los presuntos homicidas, como parte del plan, se habían ganado la confianza de Iván hasta el extremo de que el día anterior al crimen la víctima se había ocupado de preparar y dar la cena a los hijos del acusado Adolfo V. La imagen cordial que pretendían transmitir a la víctima nada tenía que ver con las verdaderas intenciones de los detenidos, de hecho Libertad llegó a decir que “lo voy a matar” en referencia a Iván porque éste no acudía a su llamada para tratar el asunto del piso okupado.

Los dos acusados y su cómplice querían desalojar cuanto antes a Iván de su piso para que lo ocupara otra familia de allegados y con ese fin, el día del crimen visitaron hasta en tres ocasiones la vivienda de Germán y Fátima, una pareja de amigos de Iván que vivían en el mismo edificio. Finalmente, pasadas las 17:30 Iván regresa del trabajo y acude a casa de sus amigos Germán y Fátima, y en cuestión de minutos se presentan los tres presuntos asesinos inciándose una disputa para que Iván les entregue el piso que okupa.

Edificio en el que vivía el asesinado.

Según la acusación particular respaldada en gran medida por la investigación de la Guardia Civil, Adolfo, Libertad y un tercero aprovecharon su superioridad numérica, su conocimiento de que en la casa de los amigos de Iván había armas blancas decorando las paredes, y sabiendo que Iván confiaba en ellos, para arremeter contra la víctima y matarlo a puñaladas. La acusación mantiene que fue entonces cuando Adolfo cogió uno de los machetes de 50 centímetros de longitud que había colgado en la pared y le asestó un machetazo a Iván en la nuca provocándole una herida de siete centímetros de longitud con afectación de los huesos del cráneo. A continuación, siempre según la acusación, Libertad se abalanzó sobre Iván apuñalándole en el corazón con el otro machete. Inmediatamente, Adolfo, Libertad y el tercer hombre que les acompañaba huyeron de la escena del crimen.

La investigación judicial puntualiza la versión de la acusación y considera que mientras Libertad mantenía a raya a los amigos de Iván con un machete tipo “mad zombie”, Adolfo y el desconocido que le acompañaba rodearon, hirieron y apuñalaron de muerte a Iván con el segundo machete similar al anterior. Posteriormente se marcharon no sin que antes Libertad amenazara de muerte a los amigos de Iván y dejaran tirado el teléfono de la víctima sin tarjeta ni batería en un intento inútil por borrar las conversaciones almacenadas en el dispositivo.

Los guardias tardaron poco en localizar a dos de los presuntos autores que habían huido a localidad gerundense de Blanes, allí quedó Adolfo, mientras Libertad regresó a Azuqueca de Henares. La Guardia Civil les detuvo la madrugada del 25 de marzo de forma simultánea, del tercer hombre cómplice de los primeros ni rastro.

El juez cree “increíbles” las declaraciones de los acusados

El 27 de marzo dos días después de su arresto los acusados contaron su versión del asesinato en un derroche de imaginación que el juez instructor tildó de “irreal”, “increíble” y lleno de contradicciones.

Así Adolfo relataba que en el momento del crimen en el piso se encontraban sus ocupantes Germán y Fátima, también Iván, y llegaron el propio Adolfo acompañado de Fátima. No hay ningún tercer hombre, aseguraba, para a continuación contar que fueron Iván y Germán los que armados de cuchillos y una pistola les atacaron a ellos. Según el acusado, intentaron defenderse, él dando “puñetazos al aire” mientras Libertad apuñaló a Iván. Luego huyeron sin denunciar porque tenían miedo. 

Iván y su piso de Anchuelo.

Libertad, también insiste en culpar a la víctima, pero hizo gala de mucha más imaginación en su relato. Según Libertad ese día ellos estaban celebrando un cumpleaños en su domicilio e invitaron a Germán, Fátima y al malogrado Iván. Todavía en casa de los acusados, la víctima comenzó a discutir con su amigo Germán por un coche, trasladándose la reyerta a la casa de Germán donde Libertad intentó mediar entre ambos. En eso estaba cuando ella le propinó un puñetazo a Iván con tan mala fortuna que la víctima se golpeó con fuerza contra la pared haciendo caer el machete que estaba colgado y fue a darle justo en la cabeza. En ese momento “Germán que estaba como un loco,  lanzó una cuchillada que ella pudo esquivar pero que iba con tanta fuerza que le dio a Iván matándolo”. Y  todo esto mientras Germán blandía una pistola en una mano y un machete en la otra. El relato de Libertad según el juez instructor, sería legítimo desde el punto de vista de la defensa pero irreal si se compara con lo averiguado durante la investigación, y eso sin tener en cuenta que su compañero Adolfo la acusa a ella de dar la puñalada mortal.

Ahora, con la instrucción finalizada se ha celebrado la vista para concretar la acusación según el procedimiento del jurado popular. En breve, las acusaciones entregarán sus escritos calificando el crimen de homicidio en el caso del fiscal. La familia de Iván pedirá que se juzgue a los detenidos por un asesinato con alevosía ya que, según su letrado Aritz Alfageme, mataron a Iván sin darle oportunidad de defenderse con los agravantes de abuso de superioridad ( supuestamente fueron tres los homicidas ) y de abuso de la confianza de la víctima. Son los primeros pasos para que se celebre en España el primer juicio por asesinato contra una mafia okupa.

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