07 de julio de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El agresor, de 57 años y en estado de ebriedad fue detenido por la Ertzaintza y acusado de un delito de intento de homicidio y atentado a la autoridad

Agrede a un policía local en Bilbao estampándole un vaso de cristal en la cara tras reconocerlo en un bar

El Policía atacado.
El Policía atacado.
Pudo haber sido todavía más grave. Un policía local de Bilbao fue agredido por un vecino en evidente estado de embriaguez en un bar. El agresor le produjo una gran herida en la cara tras romperle un vaso sobre el rostro haciendo que el policía perdiese parte de la sensibilidad del labio y la parte afectada de la cara. El agresor fue puesto en libertad con cargos y el policía local necesitó quince grapas para cerrar sus heridas.

Un hombre de 57 años, vecino de Uribarri (Bilbao), ha sido detenido por la Ertzainzta al estampar un vaso de cristal en el rostro de un policía municipal de Bilbao, al reconocerlo como agente de la autoridad. El agresor, con antecedentes por violencia de género y atentado contra agente de la autoridad, fue puesto en libertad.

Lo cierto es que el agresor salió casi antes por la puerta de los Juzgados que la propia víctima del hospital. El agente fue trasladado por una ambulancia al hospital bilbaíno de Las Cruces donde tuvo que ser intervenido quirúrgicamente de una grave herida en el cuello y en el pómulo donde se incrustaron gran cantidad de cristales. El policía ha perdido parte de la sensibilidad del labio y la parte afectada de la cara, según ha publicado el diario El Correo. Necesitó 15 grapas para cerrar las heridas.

“Me podía haber matado y casi antes que yo haya salido del hospital, él ya está en la calle y la puede liar otra vez”, lamenta este policía con doce años de experiencia en las calles.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 30 de mayo, cuando la familia del agente se disponía a celebrar el cumpleaños de su padre, que cumplía 63 años, en un bar de Uribarri, un conocido barrio de Bilbao.

Así quedó el policía atacado en Bilbao.

Era una tarde apacible y tranquila que se vio enturbiada por la actitud hostil de un hombre que se encontraba en la barra del bar (pese a las prohibiciones por el COVID-19) con una copa en la mano. Se encontraba visiblemente ebrio y molestando a la camarera, comportamiento que fue recriminado por la hermana del agente.

Este hecho desencadenó que el molesto cliente la tomara con el policía fuera de servicio diciéndole: “Maricón, hijo de puta. Más vale que lleves la pistola porque te voy a matar. Hoy te mato y a tus compañeros si vienen también”. Lo había reconocido como policía, sin embargo el agente siguió rehuyendo el enfrentamiento. Más de diez años en seguridad ciudadana le han enseñado a mantener la cabeza fría y no responder a provocaciones.

Sin embargo, tuvo que intervenir irremediablemente cuando aquel hombre cogió del brazo con vehemencia a su hermana, mientras la insultaba “¡hija de puta, zorra!”. Se inició un forcejeo que acabó con el vaso que portaba el agresor estampado en el rostro del policía, infligiéndole heridas de consideración.

Finalmente, con la ayuda de varios familiares, pudieron reducir e inmovilizar a aquel violento individuo hasta la llegada de la Ertzaintza que procedieron a su detención por un intento de homicidio contra agente de la autoridad.

El detenido sería puesto en libertad con cargos, tras comparecer en sede judicial y a espera de la celebración del juicio. Sindicatos y policías solicitan justicia para el agente herido y que estos comportamientos violentos contra miembros de las fuerzas y seguridad encuentren una mayor y más rápida respuesta penal.

COMPARTIR: