23 de marzo de 2019
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FIN DE SEMANA

Su nuevo abogado, Miguel Rivera, apoya la nueva y rocambolesca versión de su cliente que culpa a su exnovia Josefina Carmina

La familia de Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo, declara ante la jueza: "Si ha sido él, que lo pague"

Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo.
Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo.
Manuel, el patriarca del clan familiar, e Isabel, una de las hermanas del presunto asesino de Laura Luelmo, afirmaron ante la jueza que si el detenido es el autor del crimen: "que lo pague". Manuela, la otra hermana convocada por el Juzgado, declinó declarar. Así fue la declaración este jueves en el Juzgado de Valverde del Camino del padre y dos de las cuatro hermanas de Bernardo Montoya, el presunto autor de la muerte de la joven zamorana en El Campillo (Huelva) el pasado mes de diciembre.

Manuela (Manola) Montoya, una de las hermanas de Bernardo, "se ha acogido a su derecho a no declarar" mientras que el padre y la otra hermana, Isabel, se han mantenido en afirmar que "si lo ha hecho que lo pague", además de declarar que están "sufriendo mucho como familia" y que están estigmatizados en su barrio de Cortegana (Huelva) por la situación que viven. Han ratificado que Bernardo nunca les dijo nada del crimen, a pesar de que fue a visitarles una vez que había cometido el presunto asesinato de la joven profesora de Zamora.

Las dos hermanas de Bernardo, que declararon este jueves, Manuela e Isabel Montoya están casadas con dos hermanos Aguilera, otra de las familias gitanas más importantes de Cortegana. La primera se casó con Manuel Aguilera Martínez, y el matrimonio no vive en la colonia, sino al otro lado del pueblo, cerca de la Plaza de Toros.

Por su parte, Isabel Montoya se casó con Juan José Aguilera Martínez y reside junto al patriarca familiar, Manuel Montoya. Isabel, de 46 años, menor que Manuela, es la hermana que siempre ha salido ante las cámaras de televisión para decir que renegaban de sus dos hermanos y pedir perdón reiteradamente a la familia de Laura Luelmo. En cuanto a Luciano Montoya, el hermano gemelo de Bernardo, que se encuentra actualmente en la cárcel toledana de Ocaña cumpliendo pena de prisión por otro asesinato, está casado con Ana Aguilera.

Manuel, el patriarca de la familia Montoya.

Manuel Montoya, el patriarca, quiso trasladar, tras conocerse la autoría del crimen, su pésame a la familia de la joven Laura Luelmo, a la que pidió perdón. "Si mi hijo lo ha hecho, que lo pague", aseguró también en declaraciones al programa Andalucía Directo de televisión. Montoya dijo que vio a su hijo Bernardo el 12 de diciembre, día en el que la joven Laura fue secuestrada, "entre las 16.30 horas o 17.00 horas", y sólo tuvo conocimiento de todo después, por los medios de comunicación. "Nunca me dijo nada", ha indicado.

"Si lo ha hecho, que lo pague, porque eso no se puede hacer", ha manifestado el patriarca de la familia Montoya, que también recordó que la casa donde vivió de alquiler Laura Luelmo en El Campillo era de su propiedad y que hace años la vendió a otra profesora. Según publicó ayer elcierredigital.com, la otra casa de El Campillo, donde presuntamente fue asesinada Laura, está ya a la venta para conseguir dinero con la que pagar su nueva defensa, emprendida por el abogado andaluz Miguel Rivera Casado, quién estaría detrás de la nueva versión de Bernardo Montoya sobre lo ocurrido en la localidad onubense de El Campillo. Una declaración a la que los investigadores no le dan credibilidad alguna.

Nueva versión de Montoya

La nueva versión de Bernardo Montoya apunta a que fue su exnovia Josefina Carmina quien asesinó a Laura durante una discusión motivada por los celos. El abogado Rivera explicó que su cliente mantiene que su exnovia se puso celosa al ver a Laura entrar en la casa donde residía, que era antes propiedad de la familia Montoya. Al verla, invitó a Laura a entrar en la casa de Bernardo donde la atacó y la mató.

Bernardo seguía manteniendo por entonces una relación con esta expresa jerezana a la que conoció en la cárcel de El Puerto de Santa María durante una de sus largas estancias entre rejas. Aunque paralelamente mantenía otra relación sentimental con otra presa, ésta ingresada en la prisión de Huelva con la que mantuvo un "vis a vis" justo dos días después de la desaparición de Laura Luelmo.

Bernardo estuvo casado, pero se separó, de África Aguilera, con quien tuvo una hija, Noemí, de edad similar a la de Laura. Hoy Bernardo está interno en la cárcel de Morón de la Frontera (Sevilla II), donde fue trasladado por seguridad tras su ingreso la madrugada del 22 de diciembre de 2018 en el módulo de enfermería del centro penitenciario de Huelva, con un interno de apoyo para reforzar su vigilancia. No obstante, dada la entidad del delito investigado, Instituciones Penitenciarias consideró oportuno su traslado a Sevilla. La jueza lo investiga, por el momento, por los presuntos delitos de asesinato, detención ilegal y agresión sexual.

Hoy la familia Montoya, ha salvado su primer escollo judicial. Pero todo apunta a que el nuevo abogado de Bernardo, Miguel Rivera, va a solicitar a la titular del Juzgado de Instrucción nº 1 de Valverde del Camino que tome otra vez declaración al presunto asesino de Laura Luelmo al variar su confesión. 

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