21 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

Corren bulos en Internet entre jóvenes como el reto de comprobar quien permanece más tiempo desaparecido, pero en España es falso que eso ocurra

Alerta por el aumento de fugas de jóvenes en España: Se buscan a 2.839 menores desaparecidos todavía

Menores desaparecidos.
Menores desaparecidos.
Según los últimos datos del Centro Nacional de Desaparecidos (CND), organismo dependiente del ministerio del Interior, para el año 2019 hay 2.839 menores de edad desaparecidos en nuestro país. De hecho el 51,34 por ciento del total de las 5.529 alertas activas de desaparecidos son de menores.

Si vamos a los datos históricos nos encontramos con que de las 202.529 denuncias formuladas desde que hay registro, 135.353 se corresponden a menores, el 66,83 por ciento. De las 2.839 búsquedas activas en el presente, los menores de 13 años son 181, un 6,37 por ciento (en su mayoría sustracciones parentales) y los que están entre 13 y 17 años son 2.658, el 93,63 por ciento restante. 

Más allá de los fríos números, detrás de cada desaparecido hay una historia y una familia que sufre. Para SOSDesaparecidos "los datos van a peor, se incrementan y hay que hacer algo para rebajarlos". Desde esta asociación, dedicada de manera altruista a la difusión de las alertas de personas desaparecidas y a la búsqueda de las mismas, dan una clave: "Tenemos un problema con las fugas de centros de menores, hay un oscurantismo tremendo. No sabemos de esas denuncias qué porcentaje son de estos centros, que siempre denuncian y lo hacen inmediatamente, pero curiosamente no quieren que se difundan las alertas y no sabemos por qué", explica Joaquín Amills, presidente de esta ONG, que a menudo encuentran trabas porque las familias de los menores quieren difundir las desapariciones, pero los centros, que tienen la guardia y custodia, se niegan, salvo raras excepciones.

Joaquín Amills, presidente de SOSDesparecidos.

Una de estas excepciones tuvo lugar hace unos días en Tenerife, "que se difundió porque eran cuatro menores y lo difundió el CND. En este caso, el centro los tenía localizados y no se retiró la denuncia por desaparición. Eso pasa también, que muchas veces el centro sabe donde están pero les queda cuatro o cinco meses para la mayoría de edad. Eso es un error porque hay que notificarlo", añade Amills.

Que no se retire una denuncia de un desaparecido significa que parte de los recursos usados en la investigación de los paraderos de desaparecidos se destinan a estas denuncias y por eso "habría que analizar el coste que esto significa cuando la mayoría de los menores protagonizan fugas voluntarias", explica Joaquín Amills.

Otro problema añadido en estos casos son los bulos que circulan en redes sociales muy usadas por menores, como el reto de desaparecer y ver quien aguanta más en paradero desconocido.  "Ese reto es falso, es un bulo como el de la furgoneta blanca que rapta menores. El origen está en Irlanda hace cuatro años, pero se quedó allí", aclara Amills.

Entre las soluciones para atajar el problema habría que revisar la legislación, ya que fugarse no es delito, pero tampoco dar cobijo al menor en casa. "Quizás haya que pensar en trabajos sociales para ellos, porque los padres tenemos muchos deberes pero pocos derechos respecto al menor", añaden desde SOSDesaparecidos.

Por eso la ONG ha propuesto unas jornadas donde participen autoridades, centros de menores, fiscales, padres, educadores.... "para tratar de encontrar soluciones válidas para todos y en beneficio de los menores", concluye Amills.

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