19 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

No se ha encontrado el cadáver, no se sabe cómo demostrar el asesinato y se desconoce si Jorge Palma mató a otras mujeres con el mismo método

Las incógnitas persisten todavía cien dias después de la desaparición de Marta Calvo en Manuel (Valencia)

La joven Marta Calvo, cuyos restos se buscan 100 días después.
La joven Marta Calvo, cuyos restos se buscan 100 días después.
Cien días después los agentes que buscan los restos de Marta Calvo, de 25 años, en el gigantesco vertedero de Dos Aguas, en Valencia no han tenido éxito. Sin embargo, la búsqueda no se ha abandonado y las dudas que planean sobre el caso son bastantes, entre ellas, si podrá demostrarse que Jorge Ignacio Palma asesinó a la joven o solo podrá ser acusado de profanación de cadáver. La diferencia son 20 años de prisión o seis meses de cárcel nada más.

Han pasado ya un centenar de días desde la desaparición de Marta Calvo. Varias son las incógnitas que permanecen sin despejar, entre ellas, a la falta de coordinación inicial reconocida por el entonces delegado de gobierno, se unió el retraso en la detención del único sospechoso, lo que le hizo ganar un tiempo precioso para hacer desaparecer pruebas. La cuestión es que el posicionamiento de su teléfono móvil sí coincide con los seis contenedores en dos localidades, Alzira y Silla, donde dijo haberse deshecho de los restos de Marta en los días y horas que declaró haberlo hecho.

La tardanza ha facilitado al único sospechoso detenido tras entregarse, Jorge Palma, más tiempo para preparar y defender su coartada, ya que aunque se hayen los restos los más de cien días pasados harían que el cadáver estuviese muy degradado y quizás no se pudiese evaluar con certeza la causa de la muerte. La diferencia es ser acusado de asesinato, 20 años de cárcel, o solo de profanación de cadáver, seis meses de prisión.

Por este motivo el Instituto de Medicina Legal (IML) de Valencia ya ha designado un forense experto en el estudio de restos óseos parar que se erija en interlocutor de la Guardia Civil y examine los huesos que vayan hallando en el cribado del vertedero de Dos Aguas en busca del cuerpo de Marta Calvo, de la que todavía no se ha encontrado absolutamente nada, excepto huesos de animales.

El IML atiende así el requerimiento hecho en forma de providencia por la jueza de Instrucción número 6 de Alzira, responsable de la investigación, después de recibir la petición de la Guardia Civil, que hasta ahora se había visto obligada a realizar consultas de una manera menos oficial a este forense, mediante el envío de fotografías de los restos óseos dudoso que se iban encontrando para poder descartarlos.

La verdad es que los agentes de la Benémerita que buscan desde el 18 de diciembre en el vertedero de Dos Aguas, han localizado numerosos restos óseos, pero ninguno de ellos se correspondía con restos humanos. La búsqueda se ha centrado en un zona donde se apilan 8.000 metros cúbicos de desechos entre capas de tierra y solo fue suspendida por la tormenta que trajo la borrasca Gloria. Luego se reanudaron, una máquina extrae los desechos y los agentes los criban a mano. De momento, allí siguen a diario intentando encontrar algún resto.

La Guardia Civil decidió buscar allí porque los residuos de Alzira y Silla son tratados en la planta de Guadassuar, cuyo moderno sistema de cribado hace prácticamente imposible que los restos hubiesen pasado por las cintas de ese recinto sin que nadie los detectara. Y en caso de haber pasado los filtros, habrían quedado prácticamente destruidos tras su paso por la maquinaria. Por tanto, la opción más viable era el vertedero de Dos Aguas, donde llegan los restos de la basura tratada en la planta en Quart de Poblet, destino de los residuos de Silla.

 Asesino múltiple

Otra de las incógnitas más importantes que quedan por resolver si si Jorge Ignacio Palma es un asesino múltiple y haya matado a otras cinco mujeres por el mismo método. Para determinar la causa de la muerte es  por despejar es si realmente Marta falleció durante la noche de manera accidental por el consumo excesivo de drogas según mantiene Palma, cómo y dónde descuartizó el cadáver de la joven, cómo lo transportó y cómo limpió el lugar donde lo hizo. 

La última cuestión por aclarar, aunque eso se espera que sea a largo plazo y seguramente se hará lejos del foco mediático, es si las fuerzas de seguridad actuaron con la máxima diligencia posible o si hubo algún retraso debido a cuestiones de competencia entre la Policía y la Guardia Civil, ya que ahora se sabe que la madre de Marta tardó una semana en hablar con los agentes de la Guardia Civil de Sueca encargados de la investigación.

La joven Marta Calvo.

Mientras tanto, se mantiene la búsqueda, cada vez con menos esperanzas, para encontrar de los restos de Marta Calvo y sigue en prisión preventiva Jorge Ignacio Palma, de 38 años, el sospechoso de haberla asesinado y descuartizado según sus propias declaraciones.

Este 14 de febrero han pasado ya 100 días desde que la madre de Marta, Marisol Burón, conociera por última vez su paradero, que la situaba el 7 de noviembre en la localidad valenciana de Manuel, una pequeña población del interior de esta provincia, para citarse con un hombre. Dos días más tarde, el 9 de noviembre, su madre acudió a la vivienda del acusado, donde la condujo la última comunicación que tuvo con su hija, un mensaje de Whatsapp con esa localización. El supuesto autor del crimen le dijo que no conocía a Marta de nada.

Guardias civiles buscando en el vertedero Dos Aguas.

La madre de la joven  denunció la desaparición de su hija el mismo día 9 de noviembre en la comisaría de Abastos de la la Policía Nacional de Valencia pero hasta cuatro días más tarde no se inició la búsqueda de la joven por parte de la Guardia Civil, un posible retraso en las actuaciones que podría obedecer a una mala coordinación entre ambos cuerpos policiales, como ya hemos señalado.

Una semana para hablar con los investigadores

La Policía Nacional realizó la solicitud de traspaso de la investigación el día 14 de noviembre, una semana después, a través del Sistema de Personas Desaparecidas y Restos Humanos sin identificar (PDyRH), al que tienen acceso ambos cuerpos policiales, según adelantó el diario Las Provincias.

Sin embargo, el día 9 de noviembre, el agente de policía que atendió a la madre de Marta en comisaría envió la denuncia por correo electrónico a varias comisarías y al Centro Operativo de Servicios (COS) de la Guardia Civil, que asumió la investigación al haber desaparecido la joven en su demarcación, una zona rural de Valencia.

El 11 de noviembre, dos días después, un mando de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Valencia asignó el caso al Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Sueca, otra localidad valenciana de mayor población y con cuartel propio.

Al día siguiente, el 12 de noviembre, la madre de Marta llamó por teléfono al cuartel de la Guardia Civil de Villanueva de Castellón, pero un agente le dijo que tenía que hablar con el Equipo de Policía Judicial de Sueca, y fue el miércoles 13 de noviembre cuando la mujer pudo entrevistarse por vez primera con los investigadores que habían asumido la búsqueda de su hija.

Asesino en serie

Jorge Palma, que se entregó el 4 de diciembre, declaró que la muerte de Marta se debió a un accidente provocado por un consumo excesivo de cocaína. A ello se suma la aparición de nuevos casos de introducción de esta droga en los genitales de prostitutas, una práctica conocida como "fiesta blanca", que combina el consumo de cocaína y la práctica de sexo.

De momento, tanto la Policía como la Guardia Civil investigan otros seis casos similares en Cataluña e incluso en Italia, para tratar de averiguar la posible implicación del sospechoso en hechos similares. Desde que se conocieron algunos detalles del suceso con Marta Calvo, dos prostitutas ya han declarado voluntariamente ante la Guardia Civil que el detenido las intoxicó con elevadas cantidades de cocaína durante las citas sexuales que mantuvieron.  Junto a estas dos denuncias se suma también la de una tercera mujer valenciana ante la Policía Nacional.

De momento, la Policía continúa las pesquisas sobre las muertes de dos prostitutas en Valencia, en abril y junio, tras mantener sendos encuentros con el colombiano de 38 años. En total, son seis las mujeres que, hasta el momento, se relacionan con el detenido, entre las que habría con seguridad tres fallecidas.

El detenido, Jorge Palma.

El colombiano Jorge Palma, que tiene antecedentes por narcotráfico, sostuvo y continúa diciendo que la joven valenciana de 25 años murió de manera accidental tras mantener relaciones sexuales con él y consumir cocaína hasta el punto de sufrir un colapso, tal vez, por sobredosis. Luego se asustó y descuartizó el cuerpo de Marta para hacerlo desaparecer.

La Policía Nacional ha comprobado, la existencia de otra muerte muy parecida y vinculada con el detenido, la de una prostituta brasileña que falleció en abril después de estar con él. La autopsia determinó que había cocaína de gran pureza en su vagina. Palma fue grabado por una cámara de seguridad abandonando a toda prisa el lugar, pero se salvó de ser detenido porque la autopsia dictó que la prostituta murió por un ataque epiléptico y no se le pudo relacionar con esta muerte. Se trata de Arliene Ramos, fallecida el 3 de abril de 2019.

La Policía también relaciona ahora la muerte en junio de otra prostituta colombiana en Valencia, Lady Marcela Vargas, de manera similar el 15 de junio de 2019, tras practicar sexo y consumir droga. Sin embargo, no se ha podido establecer de momento que el último cliente de la mujer fuese Jorge Ignacio Palma.

Quizás Marta Calvo sea la última víctima de Jorge Palma.

En todos los casos el modus operandi es similar. Palma habría contratado sus servicios como prostitutas, les habría suministrado grandes cantidades de cocaína de gran pureza, y, además de consumirla nasalmente, se la habría introducido, al menos en algunos de los casos, por la vagina y el recto, presentando esta última vía un riesgo especialmente alto de provocar una sobredosis.

Otra de las denunciantes que lograron sobrevivir ha explicado que se quedó dormida después de que el colombiano le diera una bebida alcohólica y al despertar encontró restos de cocaína en sus genitales, según recogió el diario Levante-EMV.

Tras varios registros en la vivienda de Manuel donde supuestamente residía el detenido se encontraron cantidades de droga suficientes para hacer pensar a los investigadores que Jorge Ignacio Palma se dedicaba todavía al tráfico de drogas y, a pesar de que uno de los perros, Lennon, adiestrado en buscar vestigios humanos, señaló la ducha de esa casa de Manuel, -algo que coincidiría con la versión del detenido que sostiene que descuartizó el cadáver de la desaparecida en la ducha- los investigadores no han podido encontrar restos biológicos de Marta en  ese lugar ni ninguna de las casas registradas.

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