29 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Genoveva Gil y su hija Noelia mantenían antiguas disputas con este familiar que estallaron cuando fueron a pedirle una escalera

Doble asesinato de Sotomayor: Miguel Gil a prisión sin fianza, mientras se trata de averiguar el origen del arma de fuego

Miguel Gil
Miguel Gil
El pasado viernes, Miguel Gil, vecino de la localidad pontevedresa de Sotomayor asesinó a tiros a su hermana y sobrina. Aunque fue detenido poco después en una casa construida por el mismo, no fue hasta el día lunes que ha pasado a disposición judicial. El titular del juzgado de guardia de Redondela ha decidido decretar la prisión preventiva y sin fianza.

La pequeña localidad de Sotomayor (Soutomaior, en gallego), de poco más de 7.000 habitantes recibió el fin de semana con una trágica noticia. Miguel Gil, de 52 años y vecino de la localidad, había disparado contra Genoveva Gil, su hermana y Noelia Ramos, su sobrina. Según varias fuentes relacionadas a la familia, los hermanos no mantenían buena relación, pero la noticia ha conmocionado a conocidos y vecinos de la población pontevedresa.

La policía local recibió una llamada de un vecino el pasado viernes 21 sobre las 15 horas. Al presentarse en un pequeño galpón, construido por el propio Gil, los agentes se encontraron con la dantesca escena. Madre e hija yacían muertas por arma de fuego. Ese mismo día, Miguel fue detenido como presunto asesino.

Este lunes 24 de agosto, el sujeto ha pasado a disposición judicial. Hacia las 9 de la mañana, llegó el detenido al juzgado de guardia de Redondela, escoltado por dos agentes del Equipo de Policía Judicial de la Comandancia de Pontevedra. Aunque hubo que esperar hasta las 10:30 para la declaración, la misma apenas duró una hora.

Después de la vista, el juez dictó la prisión preventiva sin fianza, y las autoridades le han trasladado a la prisión de A Lama. El arma homicida fue localizada durante el fin de semana por el equipo de investigación de la policía. El detenido no solo será procesado por presunto homicidio, sino por tenencia ilícita de armas, ya que supuestamente no disponía de ninguna autorización y nadie sabía que Gil dispusiera del aparato.

“Acabo de matar a mi hermana y a mi sobrina”

Gil no vivía en una propiedad tradicional, según relatan sus vecinos, se trataba de una chabola sin servicios y con pocos lujos. En una entrevista recogida por La Voz de Galicia, su vecina explica que en muchas ocasiones el supuesto asesino le había pedido favores, como “cargar el teléfono”, “comida”, “agua”, entre otras cosas.

Escena del crimen.

Fue a ella a quien acudió el supuesto asesino primero, según relató al periódico gallego la mujer, Gil se apersonó en su casa y le dijo: “Acabo de matar a mi hermana y a mi sobrina”. La vecina relata que el hombre presentaba cortaduras y golpes en sus brazos y manos.

Aunque la mujer acompañó a Miguel al lugar de los hechos para intentar ayudar, cuando llegaron ambas víctimas habían muerto. “Es como si fuera una película” asegura un vecino de la localidad.

Manuel Otero Sorribas, novio de Genoveva, fue uno de los que se presentó después de que la policía precintase la pequeña parcela. Según relató, las dos mujeres habían ido a casa de Gil a buscar una escalera que les pertenecía aprovechando que tenían que pasar por Monte de Coello, dónde se produjeron los hechos. Otero asegura que Miguel habría abierto fuego contra ellas al verlas.

Los vecinos no han sido los únicos conmocionados, también el resto de los cinco hermanos de Genoveva y Miguel, que “no pueden creer” lo ocurrido. Los tres familiares coinciden en que ambos se llevaban muy mal, pero destacan que Miguel nunca había tenido actitudes violentas de esa índole.

Además, aclaran que aunque él había dicho en varias ocasiones que tenía un arma, nadie se lo creía y mucho menos esperaban que pudiese enfrentarse a alguien de su familia con ella.

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