03 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

Si no se prueba la participación de Sergio, compañero de piso de Mimi y novio de su amiga, el caso podría archivarse por falta de un sospechoso

Crimen de Meco: El asesinato de Miriam Vallejo podría convertirse en otro caso sin resolver

Miriam Vallejo, la victima de Meco.
Miriam Vallejo, la victima de Meco.
El crimen de la joven Miriam Vallejo, asesinada en Meco en enero de 2019 de 84 puñaladas cuando salía a pasear a sus perros puede quedarse sin resolver si los investigadores de la Guardia Civil no acumulan más pruebas concluyentes contra el único sospechoso del asesinato, que fue detenido y después puesto en libertad, su compañero de piso Sergio Sáez.

El asesinato de Miriam Mimi Vallejo el 16 de enero de 2019 en la localidad madrileña de Meco podría quedar sin resolver si los investigadores no logran cerrar más las pruebas en torno al único sospechoso para la Guardia Civil, Sergio Saez, novio de su amiga Celia y compañero de piso de Mimi, actualmente en libertad.

Las pocas certezas que se tienen son que la joven recibió 84 puñaladas de las que murió y que el joven que llamó al 112 la encontró con vida. La grabación ofrecida por el programa Espejo Público, de Antena 3, tampoco deja lugar a dudas, los perros ladran cuando se acercó un desconocido. Sin embargo, no ladraron cuando Miriam fue apuñalada.

Sergio, único sospechoso para la Guardia Civil.

En el audio, el testigo alerta de que se ha "encontrado una persona en el suelo". Que esta persona "no parece estar bien", que está "en el campo donde se sacan los perros". Que es, en efecto, "una señora", que está "consciente" y que "no puede hablar". Que no sabe "qué años tiene", que se encuentra "tirada en el suelo y mirando boca arriba", pero que "no está bien" y necesita ayuda.

Unos minutos antes una vecina que  también paseaba a sus perros escucho gritar a una mujer: "Soltadme", lo que podría indicar que fueron varias las personas que asaltaron a Miriam.

La Guardia Civil prontó dirigió las pesquisas hacia Sergio, que supuestamente se encontraba aquella tarde en casa jugando a la Play. Aquello debería bastar como coartada, pero lo cierto que los investigadores lograron encontrar 10 minutos de inactividad en el juego, tiempo suficiente para asesinar a Mimi.

Nueve meses después, la Guardia Civil detuvo a Sergio Sáez.  Según los investigadores Sergio tenía la oportunidad, el móvil por una supuesta infidelidad donde habría sido descubierto por Miriam y los motivos por las numerosas discusiones previas mantenidas con Miriam por sacar a los perros y limpiar la casa.

Las investigaciones concluyeron que a pesar de que Miriam  usaba las redes sociales para ligar no se arriesgaba a quedar con desconocidos con facilidad, en los seis meses precedentes al crimen sólo había quedado con una persona. La Guardia Civil cree incluso que Sergio acompañó a Miriam hasta el descampado donde fue encontrada muerta.

La llamada al 112.

La Policía Judicial de la Benemérita inició la investigación nada más encontrarse el cadáver. Fuentes de la Guardia Civil apuntaron entonces que la joven, de nacionalidad española, no estaba relacionada con denuncias de violencia de género ni tampoco figuraba como desaparecida.

Todas las hipótesis estuvieron abiertas hasta que el 13 de agosto de 2019 detuvieron a Sergio Sáez en la localidad de Azuqueca de Henares, en la provincia de Guadalajara, en la casa de sus padres, donde se había mudado. Anteriormente, había convivido con Celia y Miriam durante tres meses en una casa de la localidad de Villanueva de la Torre (Guadalajara), colindante con Meco, donde ocurrió el asesinato.

El análisis al que se sometió el machete de pescador de Sergio y con el que se especulaba que se había cometido el asesinato dio resultado negativo. Los agentes de la Guardia Civil registraron la vivienda y se llevaron la ropa, la videoconsola y el mencionado cuchillo. Sobre el machete, Sergio aseguró que lo guardaba desde la muerte de su abuelo y que lo utilizaba para su gran pasión, la pesca.

En cuanto a la videoconsola, el jovenaseguraba en su coartada que había estado jugando una partida online cuando se produjo el asesinato, entre las 20.40 y las 20.50 horas. También aseguró que estaba hablando y chateando con su hermano cuando Mimi dijo que se marchaba a sacar a sus cuatro perros a pasear. Celia, en ese momento, estaba en el gimnasio.

Tampoco la camiseta de Sergio con restos de ADN de Miriam fue prueba suficiente para incriminarlo definitivamente, ya que la defensa del joven alegó transferencia de ADN al lavarse con prendas de la joven en la misma lavadora.

Declaraciones contradictorias

Sergio llegó a declarar hasta cuatro veces ante las autoridades, de las cuales el novio de la mejor amiga de Mimi solo colaboró en tres, un comportamiento que hizo sospechar de él al Grupo de Homicidios de Tres Cantos de la Guardia Civil, encargado de la investigación, según contó en su momento el abogado de la familia de Miriam, Vicente Sánchez.

Miriam y su amiga Celia.

Además, otro de los motivos  por los que se sospechó de Sergio es por la apariencia con la que se presentó al tanatorio tras el fallecimiento de Miriam. Apareció con heridas en las manos y en la cara, concretamente en la nariz.

Casualmente ese día llevaba tapado su rostro con una bufanda y un gorro. Según el abogado de la familia de Miriam, las versiones que dio en su momento para justificar las heridas fueron diferentes para las producidas en la cara y las sufridas en las manos. Así, aseguró que las de las manos podrían estar justificadas por su trabajo, pero que la versión que dio para las heridas de la nariz no era convincente.

En cualquier caso si las investigaciones no aportan pruebas más concluyentes el crimen de Miriam Vallejo puede ser, desgraciadamente, un caso sin resolver.

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