21 de enero de 2021
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FIN DE SEMANA

El destripador de Yorkshire rechazó ser asistido por profesionales sanitarios para tratarse

Muere Peter Sutcliffe por coronavirus, uno de los mayores asesinos en serie de Inglaterra

Peter Sutcliffe, “El destripador de Yorkshire”, que asesinó a 13 mujeres durante los años 70 y principios de los 80, ha muerto por coronavirus en la cárcel de Frankland en el condado de Durham. Al parecer el criminal no quiso recibir atención médica.

Peter Sutcliffe, que protagonizó una oleada de crímenes a finales de los años 70 y principios de los 80, ha fallecido en la cárcel a los 74 años a causa de la Covid-19, mientras cumplía condena. Según el Servicio Nacional de Prisiones de Inglaterra rechazó ser asistido por profesionales sanitarios. 

El asesino en serie que se escondía bajo el nombre de “El destripador de Yorkshire”, acabó con la vida de 13 mujeres entre 1975 y 1980. Fue el máximo responsable del miedo que sentía la ciudadanía británica durante esos años y a pesar su comportamiento violento, durante toda su vida su refugio fue la fe. 

Vida personal

Nació el 2 de junio de 1946 en Bingley, una ciudad del condado de Yorkshire. Se crió en un entorno familiar humilde, estable y religioso. Él era el mayor de seis hermanos pero siempre estuvo distanciado de ellos. A pesar de que llevó una vida normal durante su infancia y durante su adolescencia, debido a su carácter reservado, tímido e insociable, acabó encerrándose en sí mismo. 

Con 15 años abandonó los estudios y consiguió trabajos variopintos, entre ellos,  el de  enterrador en el cementerio de la ciudad. Su particular personalidad antisocial junto al gusto por lo tétrico y macabro que desarrolló durante esos años dio lugar al comienzo de sus fantasías empezando a obsesionarse con las mujeres. 

Peter Sutcliffe junto a su mujer, Sonia Szurma 

A la edad de 21 años conoció a Sonia Szurma una adolescente de 16 años cuyos padres eran checos. El padre de la joven siempre estuvo en contra de la relación pero finalmente contrajeron matrimonio en 1974. Años después a ella le diagnosticaron esquizofrenia, una enfermedad mental, que la obligó a dedicarse a las tareas domésticas pasando mucho tiempo en casa. Fue por entonces cuando Peter Sutcliffe cometió los primeros asaltos que más tarde acabarían en asesinatos. 

Carrera criminal

Sutcliffe recibió tratamiento psiquiátrico en numerosas ocasiones. Su médico, Hugo Milne, le trató en 11 ocasiones y siempre apuntó a que su inestable matrimonio, que le afectaba negativamente, junto con su particular carácter, pudieron ser el origen de su trastorno.

La relación con su mujer era complicada desde su noviazgo pues era muy variable, en algunas ocasiones la relación era cariñosa mientras que en otras estaba repleta de ira.  

El 5 de julio de 1975 “El destripador de Yorkshire” llevó a cabo su primer asalto, Anna Rogulskyj, de 36 años, fue golpeada en la cabeza y apuñalada en el vientre, sin embargo, no murió. Lo mismo le pasó a Olive Semelt, de 46 años, a quien Sutcliffe acuchilló en las nalgas. Ambas pudieron sobrevivir porque el asesino fue interrumpido durante su ataque. Sin embargo, sus siguientes víctimas no corrieron la misma suerte. 

Su primer crimen se produjo el 30 de octubre de 1975. Wilma Cann, trabajadora sexual, fue asesinada brutalmente a manos de Sutcliffe, quien la golpeó en la cabeza y la apuñaló hasta 15 veces. El cadáver de la joven de 28 años se encontró en un campo de golf.

Después de estos hechos, aparecieron los cuerpos de otras tres mujeres con heridas similares. El asesino en serie seguía el mismo modus operandi: primero rondaba las calles en las que sabía que había prostitutas, después elegía una víctima a la que posteriormente asaltaba golpeándole en la cabeza para finalmente asesinarlas despiadadamente.

Fotografías de las víctimas de Peter Sutcliffe

Después de cinco años había cometido un total de 13 crímenes, todos contra mujeres y, en concreto, contra prostitutas. Para ello utilizaba martillos, destornilladores y cuchillos que siempre llevaba con él. 

Detención

A pesar de los crímenes que cometió, las autoridades tardaron cierto tiempo en arrestarlo. Para la investigación, se preparó un equipo formado por 150 agentes que a pesar de interrogar en diferentes ocasiones a Sutcliffe, éste siempre salía airoso dejando de ser sospechoso. 

Durante el tiempo que tardó la policía en averiguar que Peter Sutcliffe era en realidad el asesino en serie al que buscaban, los medios de comunicación y la sociedad británica le apodaron como “El destripador de Yorkshire”. 

En 1981 y gracias a las declaraciones de una de las víctimas que dio detalles sobre su aspecto físico, las autoridades pudieron hacer un retrato robot del criminal. Aún así,  evadió a las fuerzas de seguridad durante un largo tiempo, siendo finalmente detenido por llevar una matrícula falsa en su vehículo. 

En el momento de su detención Sutcliffe iba acompañado de una mujer, en el asiento de copiloto, Olivia Rivers, también trabajadora sexual a la que el criminal pensaba asesinar. 

Después de probar su culpabilidad, fue sentenciado a 20 cadenas perpetuas y a 30 años de cárcel. Durante su juicio intentó exculparse alegando que había cometido esos actos por orden de Dios, dando detalles de sus crímenes y de sus víctimas. Según su declaración, había sido por “un mandato divino”. 

Peter Sutcliffe también conocido como "El destripador de Yorkshire"

En un primer momento, fue internado en el Hospital Broadmoor por sufrir esquizofrenia y más tarde, en 2016, se le trasladó a la cárcel de Frankland en el condado de Durham. En ese centro penitenciario pasó los últimos años de su vida.

Peter Sutcliffe murió el 13 de noviembre de este mismo año mientras cumplía condena. Según apuntaron las autoridades carcelarias, el preso no quiso recibir atención médica por lo que falleció por coronavirus. 

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