22 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

Entre los implicados, el padre Lluís Tó, ya fallecido, que ya fue condenado a dos años de prisión y seis de inhabilitación por esta misma causa

Siete jesuitas sospechosos de presuntos abusos sexuales, investigados por la Compañía de Jesús en Cataluña

Llorenç Puig, delegado de la Compañía de Jesús en Cataluña.
Llorenç Puig, delegado de la Compañía de Jesús en Cataluña.
La Compañía de Jesús en Cataluña ha interrogado a 19 personas, 11 hombres y ocho mujeres, en su proceso de investigación de un presunto caso de abusos sexuales en escuelas iniciado hace tres meses. En la investigación han aparecido "el nombre de siete personas sobre las que recaería alguna acusación de abusos o de conductas impropias", ocurridos en distintas décadas y en cuatro de sus centros.

Las 19 personas han contactado con los jesuitas a través del correo escoltar@fje.edu solicitando una entrevista, y en cinco de los casos la entrevista ha sido telefónica, por motivos de distancia o porque así lo ha solicitado la víctima, ha informado Jesuitas Educación en un comunicado.

En esas entrevistas ha aparecido el nombre de siete personas, y la más citada es el padre Lluís Tó, ya fallecido, y que en 1992 fue condenado a dos años de prisión y seis de inhabilitación por abusos sexuales sobre una menor, y después fue destinado a Bolivia, señalando que "la conciencia de la gestión insuficiente de este caso, y de que podía haber más víctimas, está en el origen de esta investigación".

Dos víctimas, que presentaron una denuncia ante los Mossos d'Esquadra hablaron del padre Pere Sala, han señalado los jesuitas, lo que, ante la gravedad de las acusaciones, llevó a abrir un proceso canónico, ahora mismo en curso, y medidas cautelares.

Han asegurado que han conocido recientemente la acusación y denuncia sobre el padre Antoni Roigé, sobre el que la Compañía de Jesús ha puesto en marcha el correspondiente procedimiento canónico, con la imposición de medidas cautelares, para esclarecer los hechos.

La compañía ha asegurado que existe un último caso sobre un hermano jesuita que hubiera llegado, sin duda, a iniciar otro procedimiento canónico, y se decidió hacer también una investigación para clarificar su conducta en el pasado y ver qué medidas había que tomar, pero falleció en febrero, lo que provocó que el proceso se cerrara.

Iglesia Jesuita en la calle Caspe (Barcelona). 

De los restantes nombres que han aparecido, uno es seglar, ya juzgado y condenado por posesión de pornografía infantil, y han aparecido testimonios sobre otros tres jesuitas.

En un caso se refieren a presuntos tocamientos en los años 70, pero el jesuita falleció en 2005; en otro caso, conductas impropias de las que tuvo conocimiento a través de una familia en 2005, el jesuita fue apartado desde entonces de todo contacto con menores; y el tercero, en los años 70, y aluden a un jesuita ya retirado, el testimonio habla de expresiones de afecto ambiguas por parte de él.

La compañía trabaja con la Fundación Vicki Bernadet para ver cuáles han de ser los próximos pasos en nuestro acompañamiento a las víctimas, y sigue tomando medidas y creando equipos para garantizar una política de tolerancia cero y hacer de las escuelas entornos seguros para los menores y personas vulnerables.

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