16 de junio de 2019
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FIN DE SEMANA

La Policía detuvo a la empleada de la víctima, asesina confesa del crimen, y busca a su pareja, Juan Gabriel Germán Cabrera, alias La Gaviota

La española asesinada en Santo Domingo era cuñada del empresario Luis Álvarez al que defendió el exjuez Baltasar Garzón

La española Cristina García Torne.
La española Cristina García Torne.
La detenida es Fatin Leonarda Falcón Alvino, alias Delida, de 31 años, que trabajaba como empleada doméstica de García Torne. Según la investigación, Delida había cogido varias pertenencias de su empleadora y, al ser descubierta, se inició una pelea en la que la mató con un cuchillo. Cristina, la víctima de nacionalidad española, era cuñada de un conocido empresario, Luis Álvarez, con problemas con La Justicia y que contrató en su día al exjuez Baltasar Garzón.

La Policía Nacional de República Dominicana anunció la detención de una ciudadana de este país como autora confesa del asesinato de la española Cristina García Torne, de 49 años, el pasado viernes 22 de marzo, informó en rueda de prensa el coronel Frank Durán Mejía, director de Comunicación del cuerpo.

La detenida es Fatin Leonarda Falcón Alvino, alias Delida, de 31 años, que trabajaba como empleada doméstica de García Torne. El portavoz policial ha informado que, según la investigación, Delida había cogido varias pertenencias de su empleadora y, al ser descubierta, se inició una pelea en la que la mató con un cuchillo.

Frank Durán Mejía haciéndose eco del suceso en rueda de prensa.

Según ha informado la Fiscalía, el Juzgado de Atención Permanente ha fijado para ella tres meses de prisión preventiva en el Centro de Correción Najayo-Mujeres. Ahora, la Policía busca a la pareja de la sospechosa, Juan Gabriel Germán Cabrera, alias La Gaviota, de 24 años.

La Policía ha podido constatar que, en los minutos previos, la víctima llamó dos veces a su esposo para informarle de que pasaba algo raro en el apartamento y en la segunda pudo escuchar un grito. Así, alertados por el esposo, los servicios de emergencias acudieron al lugar y encontraron a la víctima en el suelo de su apartamento con múltiples puñaladas en su cuerpo.

La orden de búsqueda y captura de la pareja de la asesina confesa de Cristina.

La sospechosa cogió el dinero y las prendas, salió del apartamento y se lo entregó a su pareja que esperaba en un parque cercano. Ella trató de huir en un vehículo, pero pudo ser localizada y detenida. Tras dos días de investigación, la Policía Dominicana ha detenido a su asistenta doméstica como autora del asesinato después de que ésta confesara haberlo llevado a cabo al ser sorprendida robando.

Cuñada de Luis Álvarez, cuyo abogado era Garzón

La española Cristina García Torne era la cuñada del famoso empresario venezolano de origen dominicano Luis Álvarez Renta, condenado por corrupción en 2005 por el saqueo del banco Baninter y que tuvo que pagar 177 millones de dólares a las autoridades dominicanas ese año. Es sobrino del célebre diseñador Óscar de la Renta.

El exjuez Baltasar Garzón fue contratado como abogado defensor por el empresario Luis Álvarez Renta , que permanece en prisión por ese caso, pese a que ha pedido poder cumplir la condena en casa por sus problemas de salud, que requieren de tratamientos médicos especializados. El empresario está condenado a 10 años de prisión como copartícipe en el fraude del Baninter, que encabezó el banquero Ramón Báez Figueroa (Ramoncito).  Ambos cumplen sus condenas en la Cárcel Modelo de Najayo de San Cristóbal.
 

La asesina confesa y su pareja huida

 

Fantina Leonarda Falcón y su pareja, ahora huida de la Justicia.

La empleada y asesina confesa de la mujer española, Fantina Leonarda Falcón, de 31 años, habría planificado junto con su compañero sentimental, ahora huido, el robo de una importante cantidad de dinero en casa de Cristina. De hecho, la mató de varias puñaladas cuando la descubrió. La seguridad del edificio donde residía Cristina con su marido, el guatemalteco José María Martínez Leal, de 58 años, resultaron clave.
 
Los investigadores obtuvieron in situ numerosas pruebas del homicidio y al mostrárselas a la empleada durante el interrogatorio, esta confesó el crimen, dando detalles reveladores.
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