18 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

En EEUU ya hay seis muertes relacionadas con esta práctica que ha atrapado a numerosos individuos de entre 14 y 22 años

El cigarrillo electrónico, la nueva batalla para Sanidad: Vapear es el gran riesgo para los jóvenes españoles

En España, el Gobierno está ya en alerta contra este problema. Las seis muertes en EEUU relacionadas con el cigarrillo electrónico están provocando una fuerte reacción. Además del presidente del país, Donald Trump, el último en pedir cuentas ha sido el senador demócrata por Illinois, Dick Durbin, quien ha exigido al Gobierno Federal medidas urgentes para hacer frente a la "epidemia" de enfermedades pulmonares provocadas por uso del cigarrillo electrónico, o "vapeo", entre los jóvenes.

El senador Durbin se refiere a las más de 380 casos de enfermedades respiratorias severas asociadas al "vapeo", con hospitalizaciones y hasta seis muertes, una de ellas registrada en Illinois el mes pasado, que están teniendo en su país.  Todas esas personas afectadas habían vapeado un derivado del THC (un componente del cannabis) comprado en el mercado negro, que además contenía acetato de vitamina E. 

Y aunque todavía no hay certeza sobre cuál es el compuesto que ha desatado la enfermedad, es cierto que gran parte de los casos parecen estar relacionados con derivados del cannabis y con la manipulación de las cargas en el mercado negro. Pero la investigación no descarta un problema generalizado con el vapeo y tras la guerra del tabaco tradicional, EEUU no quiere llegar otra vez tarde a esta batalla.

En España la última encuesta sobre drogas en estudiantes (Estudes), muestra ya que el 21% de los adolescentes de 14 a 18 años ha probado los cigarrillos electrónicos. Y lo más grave, incluso entre quienes no lo han probado, más de la mitad (63%) dice no ver riesgo alguno para la salud en el vapeo, lo que da idea de la errónea percepción que está calando en la sociedad.

Ante esta situación, los científicos no tienen duda: 60 sociedades médicas han firmado la llamada Declaración de Madrid, promovida por el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo, que insta a equiparar estos productos a todos los efectos con el tabaco tradicional. Esto implicaría prohibir su publicidad (el vacío actual permite publicitar los dispositivos por no ser tabaco como tal) y prohibir vapear en toda la hostelería -actualmente no se pueden utilizar en los bares los dispositivos de tabaco calentado tipo iQos pero sí los cigarrillos electrónicos para vapear con nicotina o sin ella-.

Uno de cada dos estudiantes de entre 14 y 18 años ha probado alguna vez el cigarrillo electrónico, lo que constata el aumento del consumo entre los jóvenes a pesar de tener prohibido su uso.

Sanidad comienza a poner límites 

Sin embargo, la  Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV) cree que la campaña lanzada por el Ministerio de Sanidad con el lema #elTabacoAtayMata “genera confusión y alarmismo” por equipar el vapeo con fumar. La patronal del vapeo se refiere a la campaña lanzada por el Gobierno y anunciada recientemente por la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en funciones.  María Luisa Carcedo, ha asegurado que  la campaña institucional contra el tabaco intenta combatir un hábito que en España causa más de 52.000 muertes al año y cuyo consumo ha aumentado, sobre todo en las mujeres, hasta duplicarse la mortalidad por cáncer de pulmón en las últimas dos décadas. 

El objetivo de esta iniciativa, que estará enfocada a la población más joven, será eliminar falsos mitos y creencias erróneas y advertir de las consecuencias de consumir estos nuevos formatos.

La patronal del vapeo no ha tardado en contestar a esta iniciativa ministerial señalando que  “apoya el esfuerzo del Ministerio de Sanidad por alejar a los menores del vapeo” pero que la campaña “confunde a la sociedad en cuanto a los efectos en la salud al equiparar el vapeo con fumar”, y “contribuye a la desinformación”.

Las grandes tabaqueras libran una lucha cada vez más encarnizada en el mercado mundial por posicionarse en un segmento hoy pequeño pero pujante, el de los “productos de nueva generación” alternativos al cigarrillo.

Vapeadores y dispositivos electrónicos que calientan pero no queman el tabaco son los protagonistas de este combate protagonizado por los cuatro grandes de esta industria: Philip Morris, BAT, JTI e Imperial Tobacco (dueña de la española Altadis).

Contra esta última se dirigía la denuncia que presentó Nofumadores.org el 26 de agosto contra la publicidad en marquesinas del vapeador blu que, según esta organización, comete “una infracción muy grave de la Ley del Tabaco, al realizar una publicidad indirecta del acto de fumar”.

Son productos adictivos y peligrosos

Ha incidido en que las nuevas formas de consumir tabaco o nicotina (cigarrillo electrónico, vapeador o pipa de agua) también generan adicción y son peligrosos, a pesar de que la industria los presenta de una manera atractiva que hace pensar, sobre todo a los más jóvenes, que no son perjudiciales.  

El objetivo de esta iniciativa, que estará enfocada a la población más joven, será “eliminar falsos mitos y creencias erróneas” y advertir de las consecuencias de consumir estos nuevos formatos.

Carcedo reconoció la necesidad de adoptar medidas para que el consumo de tabaco vuelva a mostrar una senda descendente, ya que se detectan repuntes y el tabaquismo es un problema “gravísimo de salud pública” que causa cada año alrededor de 50.000 muertes evitables y prematuras.

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