05 de junio de 2020
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FIN DE SEMANA

Cuatro hombres y cuatro mujeres recibieron condenas de entre uno y medio y dos años de prisión

Cae una banda de narcotraficantes en Alicante, ocho personas por vender hachís, heroína y cocaíana

Un policía registra un 'narcopiso' en Alicante
Un policía registra un 'narcopiso' en Alicante
Cuatro hombres y cuatro mujeres recibieron condenas de entre uno y medio y dos años de prisión por traficar con diversas sustancias de estupefacientes en un ‘narcopiso’ en el barrio alicantino de Virgen del Remedio

Los ‘narcopisos’ vuelven a la palestra. Sólo una semana después de la desarticulación por parte de los Mossos d’Esquadra de la red de ‘narcopisos’ del barrio barcelonés de El Raval, los cuales estaban regentados por una mafia dominicana, la Audiencia de Alicante condenó el lunes por la mañana a ocho personas por traficar con droga en un ‘narcopiso’ de Alicante.

Cuatro hombres y cuatro mujeres fueron condenados con penas de entre uno y medio y dos años de prisión por estar involucrados en tráfico de hachís, heroína y cocaína en uno de estos pisos de la droga, situado en el barrio alicantino de Virgen del Remedio. Así lo recogió la sentencia dictada por la Audiencia, la cual recoge el acuerdo al que llegaron la fiscalía y la defensa en un juicio celebrado el pasado 16 de octubre.

Los sospechosos actuaban en una vivienda ubicada en la calle José Vicente Beviá, lugar donde fueron detenidos en noviembre de 2016 por agentes del Cuerpo Nacional de Policía. Los cuerpos de seguridad averiguaron que en este piso los compradores adquirían y consumían a veces estas sustancias.

La Policía había levantado previamente doce actas por posesión de cocaína y heroína a algunos consumidores cuando registró este ‘narcopiso’ por orden judicial y, además, también se incautaron diferentes cantidades tanto de las drogas citadas como de cannabis.

El fallo, dictado por la Sección Segunda de la Audiencia, estableció que algunos de los condenados realizaban los pases de las sustancias mientras otros se encargaban de almacenarlas y transportarlas. Igualmente, algunos de ellos se hacían cargo de la vigilancia en torno al piso para advertir a sus cómplices de la presencia policial.

Esto se pudo ver durante la redada que hizo la policía, ya que tuvo que utilizarse un ariete para derribar la puerta de entrada, que había sido reforzada con planchas de acero y forja y que estaba anclada a un encofrado de hormigón y contaba con unas barras metálicas a modo de cerrojos.

Una de las acusadas fue condenada a dos años de cárcel y al pago de 2.000 de euros de multa, mientras que el tribunal impuso a los otros siete detenidos un año y medio de cárcel y una multa de 900 euros. La sentencia fue declarada firme después de que los ocho implicados se declararan culpables y aceptaran las penas solicitadas para ellos por el ministerio público.

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