28 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

La película '75 días' de Marc Romo reaviva la teoría de conspiración que mantiene que el asesino de Alcàsser no salió de España

El paradero de Antonio Anglés, asesino de las niñas de Alcàsser: Todas las teorías viables

Antonio Anglés.
Antonio Anglés.
La película '75 días' de Marc Romero ha devuelto a la actualidad el caso Alcàsser. La cinta plantea un final muy claro para uno de los asesinos de la joven, Antonio Anglés y reaviva la teoría de la conspiración que afirma que Anglés nunca salió de España. Sin embargo, no hay ningún indicio que refute esto. En El Cierre Digital repasamos las teorías más certeras que han seguido los Cuerpos de Seguridad del Estado sobre el paradero del autor del triple crimen.

La película 75 días de Marc Romero vuelve a traer de actualidad uno de los eternos casos de la crónica negra española: el Caso Alcàsser. El final de la cinta de alas a una de las teorías de la conspiración que han rodeado el triple crimen: el paradero de uno de los asesinos de las niñas, Antonio Anglés. La película incide en la idea de que Anglés nunca salió de España y que falleció en nuestro país, dando alas a la idea de que fue un chivo expiatorio. 

Casi tres décadas después de los asesinatos de Toñi, Desirée y Miriam, las tres niñas de Alcàsser, el caso podía haber estado más cerca de resolverse. Según los periodistas Genar Martí y Jorge Saucedo, autores del libro El fugitivo sobre la huida de Antonio Anglés, en diciembre de 2021 la Policía pidió que se cotejara el ADN de un cráneo hallado en la isla de Lambay (Irlanda) con el del presunto autor material del triple crimen, tal y como señalaron en  el programa de Antena 3 'Espejo Público'.

Según relataron, en el año 2006 unos pescadores hallaron en esas aguas los restos de un hombre no identificado. Sin embargo, a pesar de que desde el descubrimiento han trascurrido quince años, no fue hasta el año pasado cuando los investigadores del país pidieron ayuda para su identificación tras haber realizado una reconstrucción digital del cráneo, cuyo parecido con Anglés, para las autoridades españolas, parecía evidente.  

Por ello, la policía irlandesa trabajó en la extracción del ADN de los dientes, un proceso que se dilató por la complejidad del proceso. Sin embargo, este no es el primer hallazgo de restos óseos que despierta las alarmas de los investigadores. En mayo, los análisis descartaron que dos piernas encontradas en la costa de Irlanda pertenecieran al fugitivo. Según datos del país, en la misma zona han aparecido, entre los años 1971 y 2002, hasta doce cadáveres que aún no han sido identificados

Reactivación de la búsqueda

El nuevo análisis coincidió en el tiempo con la campaña divulgativa que preparaba el Grupo de Localización de Fugitivos de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado Central de la Policía Nacional para reactivar la búsqueda del presunto autor material del triple crimen. 

El juzgado de instrucción número 6 de la localidad valenciana de Alzira, que mantiene abierta la investigación del caso, autorizó hace unas semanas el uso del perfil de Antonio Anglés en una operación para localizar al fugitivo, dado que, según el escrito remitido al Juzgado, es "una persona de gran interés policial sobre el que, tras diversas gestiones, no ha podido establecerse su localización".

 

Las tres niñas de Alcàsser. 

El rastro de Antonio Anglés se perdió en 1993 en la bahía de Dublín, cuando viajaba como polizón en un barco. El pasado mes de septiembre, un oficial del 'City of Plymouth' confirmaba que el presunto autor del triple crimen, al que se le atribuyen los delitos de rapto, violación, asesinato, inhumación de cadáver y tenencia ilícita de armas, estuvo a bordo de la embarcación, asegurando que Anglés huyó en aguas irlandesas y evadió el cordón policial en el puerto de Dublín. Esta afirmación desmontó una de las principales hipótesis de la investigación que sostiene que el fugitivo murió ahogado. 

A punto de cumplirse 29 años de la desaparición

Miriam GarcíaToñi Gómez y Desirée Hernández tenían entre 14 y 15 años cuando fueron secuestradas, violadas y torturadas hasta la muerte. Las jóvenes fueron vistas por última vez el 13 de noviembre de 1992 cuando se dirigían desde Alcàsser, la localidad valenciana donde residían, a la discoteca Coolor, en Picassent.

Hicieron autoestop y, a la salida de su pueblo, una pareja, Francisco Hervás y Mari Luz, las recogió y las dejó en la gasolinera Marí Picassent. Allí, una vecina aseguró haberlas visto subirse a un coche blanco con cuatro personas a bordo. Pero las jóvenes nunca llegaron a la discoteca. Su rastro se desvaneció. 

Comenzaba entonces una intensa búsqueda que terminó dos meses después, el 27 de enero de 1993, cuando dos apicultores hallaron los cadáveres semienterrados de las jóvenes en un paraje de difícil acceso conocido como La Romana, el mismo en el que, en 2019, una pareja encontraba restos óseos que pertenecían a una de las niñas. 

Miguel Ricart y Antonio Anglés

El 5 de septiembre de 1997, Miguel Ricart fue condenado a 170 años de prisión como autor de tres delitos de asesinato y cuatro continuados de violación, en concurso con tres delitos de rapto. El 29 de noviembre de 2013, con 44 años, Ricart salió de la cárcel después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos anulara la doctrina Parot. Sin embargo, Antonio Anglés, considerado autor material de los hechos, se fugó antes de ser detenido.

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