25 de febrero de 2024
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FIN DE SEMANA

Tras tres días de debate, los nueve miembros del tribunal han votado con unanimidad que “Leonardo Valencia Jaramillo mató con alevosía” a la chica

El Jurado Popular declara culpable al 'carnicero' de Valdemoro por asesinar y descuartizar a Emilce en 2019

/El descuartizador de Valdemoro, Leonardo Valencia.
/El descuartizador de Valdemoro, Leonardo Valencia.
Este miércoles el Jurado Popular ha declarado culpable a Leonardo Valencia Jaramillo, conocido como 'el descuartizador de Valdemoro', por asesinar y desmembrar el cuerpo de Emilce Cogollo en la madrugada del 16 de octubre de 2019. Los miembros del Tribunal han estado reunidos desde este lunes para acordar un veredicto final sobre el acusado y responder sobre si los hechos relatados del caso se consideran probados o no.

Esta tarde a las 16:00 horas tenía lugar el veredicto final contra Leonardo Valencia Jaramillo, el 'descuartizador de Valdemoro' y presunto asesino de Emilce Cogollo. Finalmente, el jurado lo ha declarado culpable de haber asesinado y descuartizado a la víctima en el interior del domicilio, aunque no ha pedido para él la prisión permanente revisable. Según el veredicto emitido en la tarde de este miércoles, el jurado ha determinado por unanimidad que “Leonardo mató con alevosía” y la mujer no tuvo capacidad para defenderse.

Leonardo estaba acusado de matar, desmembrar, mutilar y descuartizar el cuerpo de Emilce en su domicilio el día 16 de octubre de 2019. Respecto al 'descuartizador de Valdemoro', el Jurado ha declarado que "no hubo arrepentimiento por parte del acusado a pesar de manifestar que confesó todo a la Guardia Civil. Por otro lado, el Jurado Popular ha declarado la absolución de la otra acusada y exnovia de Leonardo, Celia B., fracasando las acusaciones particulares en su intento de incriminarla por "encubrir" el asesinato. 

Finaliza así un largo juicio que comenzó el pasado 7 de marzo, tres largas semanas donde se ha desmenuzado uno de los crímenes más atroces de los últimos años. No solo se ha juzgado la muerte sino también el modo con que se ejecutó, calificando “los actos de menosprecio” sobre el cadáver de la víctima.

Con la entrega del escrito sobre el objeto del veredicto, al que ha tenido acceso Elcirredigital.com, y la lectura de este, este lunes concluían las sesiones del juicio que comenzó el 7 de marzo ante Jurado Popular -nueve miembros- contra Leonardo Valencia Jaramillo, el 'descuartizador de Valdemoro' y presunto asesino de Emilce Cogollo.

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El 'descuartizador de Valdemoro', a la izquierda.

Los miembros del Tribunal estuvieron reunidos desde este lunes para acordar un veredicto final sobre el acusado y responder sobre si los hechos relatados del caso se consideran probados o no. Según uno de los puntos del escrito remitido por la magistrada presidenta al jurado, Leonardo “procedió a ahogarla –a la víctima– colocándole el brazo alrededor del cuello, no logrando darle muerte de dicha manera, seguidamente optó por ahogarla con una especie de cable que colocó alrededor del cuello, y le clavó un cuchillo en la parte inferior de la mama derecha a la altura de los últimos espacios intercostales, provocando la muerte de Emilce”.

 

De qué se le acusa

Según el informe al que ha accedido elcierredigital.com, la víctima Emilce Cogollo López murió en el interior del domicilio del acusado a consecuencia de "un mecanismo de tipo homicida, constituido por estrangulamiento a lazo con un acción secundaria de arma blanca en región torácica superior". Leonardo, aprovechando que la víctima se encontraba "en estado de somnolencia" tras haber consumido "bebidas alcohólicas y medicamentos", por lo que no podía defenderse,  se aseguró de llevar a cabo "su propósito de darle muerte".

Leonardo, valiéndose de que la víctima era "una persona especialmente vulnerable debido a su consumo de medicamentos" y de saber que seguía con un tratamiento psicológico tras haber sido víctima con 12 años de "un delito continuado de utilización de menores para elaboración de material pornográfico" y víctima, con 14 años, de "un delito de maltrato en el ámbito familiar", uso su "condición de vulnerabilidad" para asesinarla.

En cuanto al grado de ejecución de los hechos, Leonardo está acusado de matar, desmembrar, mutilar y descuartizar el cuerpo de Emilce en su domicilio el día 16 de octubre de 2019. Según el objeto de veredicto, el asesino "ejecutó actos de menosprecio" en el cadáver de la víctima. Además, el asesino mató a Emilce "como acción de desprecio por su condición de mujer, aprovechando la superioridad que le otorgaba su condición de varón".

Antes de iniciar la investigación de los hechos y llevar a cabo su detención, Leonardo confesó a los agentes de la Autoridad que "había matado a una mujer", facilitando el descubrimiento de los hechos.

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El contenedor en el que el supuesto asesino pretendía arrojar los restos de la víctima. 

La defensa alega que Leonardo Valencia "cometió los hechos a causa de que su voluntad y entendimiento se encontraban levemente afectadas por el previo consumo de cocaína".

Estos hechos, recogidos entre muchos otros en el informe mencionado, están siendo debatidos en estos momentos entre los nueve miembros del Tribunal Popular. Debido a la falta de consenso hasta ahora, los miembros del jurado continúan encerrados desde la tarde del pasado lunes a la espera de un acuerdo en el veredicto sobre las acusaciones a Leonardo Valencia Jaramillo. Para llegar a la decisión final, los Jurados deben reunir siete votos para declarar probados los hechos desfavorables. Sin embargo, para declarar probados los hechos favorables, solo son necesarios cinco de sus nueve votos.

La fiscalía pide 25 años de prisión

El representante del Ministerio Público solicita 25 años y cinco meses de cárcel por "un delito de asesinato y profanación de cadáver" por el desmembramiento del cuerpo, calificación que se ha modificado levemente al incluir una agravante de género.

Mientras, la defensa -abogado Marcos García Montes y Marcos García Ortega- reclama un atenuante en la condena que se le imponga por "drogadicción y por confesión del hecho", circunstancias modificativas de la pena a las que se opone de forma tajante el fiscal.

La familia pide para el procesado un "delito de asesinato, con prisión permanente revisable y agravante de género", por la especial vulnerabilidad de la víctima, al haber sido objeto de delitos de pornografía infantil. Para Celia M. A., expareja, solicita "tres años de cárcel por un delito de encubrimiento". Además, piden una indemnización de 102.852 euros a cada uno de los progenitores de la víctima y de 46.284 a la hermana. 

El juicio del  "carnicero tatuador" de Valdemoro

Durante el juicio, que se ha llevado a cabo durante este mes de marzo, el asesino ha contado lo que supuestamente sucedió la noche que se produjo el asesinato de Emilce. Durante el interrogatorio, que ha durado más de dos horas, el asesino ha inculpado a su exnovia Celia, sentada en el banquillo como encubridora y, según Leonardo, responsable de la decisión de deshacerse del cadáver.

Por otra parte, Leonardo ha asegurado que la muerte fue accidental. “Le coloqué una máscara para tontear, fui a por una bebida y cuando volví no respondía”, ha comentado sin profundizar ningún detalle.

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La 'casa de los horrores' de Valdemoro, donde supuestamente murió descuartizada la joven de 18 años.

La noche del 15 de octubre de 2019, el acusado recibió en su domicilio de la calle Francia 124, de Valdemoro, a la joven Emilce de 18 años, a la que conocía de haberle realizado algunos tatuajes en fechas anteriores y en ocasiones venderle medicamentos sin receta de forma ilegal. La joven acudió a por ansiolíticos, según se ha podido leer en unos mensajes de Whatsapp que mandó la chica antes de morir, sobre las dos de la mañana, fecha estimada por los investigadores.

“Cuando vi que había muerto, me quedé sentado mirando el cuerpo y consumiendo cocaína, sabía lo que eso iba a parecer y yo me pregunté: ‘¿Qué coño hago ahora?”. Entonces, tal como quedó registrado en su móvil, escribió a Celia un mensaje: “Te quiero”, confesó el asesino. Y añade que “Era para ver si estaba despierta y ella me daba apoyo sobre qué hacer”.

En su relato explica cómo convivió con el cadáver durante 12 horas, tiempo durante el que intentó quemar la ropa de la víctima, despertando a todos los vecinos por el humo que generó. Pero según los investigadores, no era ropa, sino algunas partes del cuerpo lo que ardía aquella madrugada.

Durante el prolongado interrogatorio, el asesino ha explicado cómo quedó con Celia, su exnovia, al día siguiente, que le aconsejó “deshacerse del cadáver”. Leonardo mantiene que profanaron el cuerpo de Emilce entre las cinco y las nueve de la noche, cuando se llevó a cabo su detención. Sin embargo, la investigación policial dedujo que fue en la madrugada del día 16 cuando comenzaron con el siniestro. La semana anterior el forense que examinó el cuerpo indicó que “solo para poder cercenar una parte del cuerpo en el estado en el que se encontró, sería necesario mínimo de dos horas para alguien con conocimientos de anatomía”.

Durante la tarde, tanto Leonardo como Celia salieron varias veces de la casa que tenía ocupada el asesino para poder comprar productos de limpieza. “Lo que sucedió en esa casa es fruto de la crueldad y mi egoísmo, porque estaba en un proceso de regularización y eso iba a suponer un problema. No voy a justificar lo injustificable. Pese a la falta de humanidad, era la única salida”, alegó el colombiano. En el interrogatorio, ha calificado a la víctima como “guapa y simpática”.

Relato de los hechos

Fue un asesinato cobarde, con alevosía, intentando sorprender a la víctima por la espalda para impedir que pudiera defenderse. También fue un asesinato inhumano, con un desprecio total del asesino por el sufrimiento de su víctima. Y, sin embargo, todo lo que ocurrió después alcanzó mayores cotas de barbarie.

Según el relato del fiscal, una vez asesinada Emilce Leonardo trasladó el cuerpo a la bañera y usando un bisturí comenzó a recortarlo siguiendo el patrón de una lámina que colgaba en la pared representando a una mujer con los mismos tatuajes que Emilce. A continuación, recortó el rostro de la víctima, igual que los tatuajes, para guardarlos como trofeo.

Lo que sucedió después fue terrible y figura en el sumario al que ha tenido acceso elcierredigital.com. Los investigadores se vieron obligados a elaborar tres croquis, uno por cada planta del chalet ocupado donde vivía Leonardo, para señalar en cada planta los vestigios que fueron hallando como sangre, armas o restos de la vida. El asesino cayó pronto en la cuenta de que no iba a poder encubrir todo aquello con facilidad y decidió escalar un peldaño más en su comportamiento salvaje. Así, decidió quemar los restos de la víctima en la barbacoa del patio del chalet.

Los vecinos detectaron el humo y el desagradable olor por primera vez a las 5 de la madrugada. Llegaron a comentarlo entre ellos, creyendo que era un incendio, incluso uno de ellos le pidió que apagara la barbacoa antes de que a las 11 se extinguiera el humo por completo.

No tuvo éxito, y entonces decidió quedar con su expareja, Celia. Ella le acompañó a comprar los útiles para limpiar la sangre en la casa, bolsas de basura para deshacerse de los restos y hasta una pala para enterrar el cuerpo. A ella le contó que “había matado a Emilce por ver qué se sentía, pero que no había sentido nada”. 

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