23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Sarah Panitzke, arrestada el pasado fin de semana, robó mil millones de libras al Estado británico y llevaba en paradero desconocido casi diez años

Detenida en Tarragona la mujer más buscada de Gran Bretaña: España, el refugio de mafiosos y estafadores

/ Sarah Panitzke tras ser detenida por la Guardia Civil.
España es uno de los destinos más elegidos por los fugitivos internacionales para refugiarse de la Justicia de su país. La detención en Tarragona de la presunta estafadora británica Sarah Panitzke, recuerda a las de los capos de la mafia italiana, también instalados y arrestados en nuestro país después de años bajo busca y captura. La mujer, natural de York, está acusada de blanquear mil millones de libras a través de la compraventa de teléfonos móviles.

España parece resultar el mejor de los refugios para los fugitivos que pretenden eludir la justicia de su país. Un claro ejemplo es el de los capos de mafias italianas como la Camorra napolitana o la 'Ndrangheta calabresa, que se han ido asentando –algunos detenidos y otros por descubrir– dentro de las fronteras españolas. Sin embargo, de estos criminales que establecen en España su refugio, la detenida más reciente ha sido la británica Sarah Panitzke, acusada de un fraude de IVA de más de 1.000 millones de euros a través de la compraventa a gran escala de teléfonos móviles.

Hasta el pasado fin de semana –cuando fue detenida por agentes del Equipo de Huidos de la Unidad Central Operativa (UCO) en Santa Bàrbara (Tarragona) por la Guardia Civil– esta mujer de 47 años habría formado parte de la lista de los criminales más buscados de Gran Bretaña durante casi diez años. Después de que renunciara a la extradición a su país de origen, la Audiencia Nacional ha decretado su ingreso en prisión provisional.

Sarah Panitzke, antigua estudiante de un colegio privado para niñas en York

Sarah Panitzke, una mujer rubia de ojos azules de 47 años, era hasta ahora una de las caras más buscadas por las autoridades británicas por ser, presuntamente, el 'cerebro' de una red de blanqueo que se lucraba a través de la compraventa de teléfonos móviles.

La mayor de dos hermanos, Sarah creció en una gran casa ubicada en el pueblo de Escrick, cerca de York. Según una publicación en el diario británico Daily Mail, Sarah era una de las más brillantes alumnas del colegio privado York College para niñas, donde se educó. Sin embargo, también tenía un carácter rebelde, pues se escapaba del centro para acudir a fiestas, beber y fumar.

Sarah Panitzke rodeada de sus compañeras del York College for Girls en 1983.

La ahora acusada de estafa pasaba sus veranos como adolescente con sus padres en la Costa Blanca, donde la familia tenía una vivienda. Sus viajes a España llevaron a Sarah a estudiar el idioma en la Universidad Metropolitana de Manchester, y probablemente a elegir nuestro país como refugio de la Justicia británica.

Detenida el pasado domingo en Tarragona cuando paseaba a sus perros

La británica Sarah Panitzke –la única integrante de una organización criminal formada por 16 personas que continuaba en libertad– ya habría sido localizada previamente en 2015 en otra localidad española, Olivella (Barcelona). No obstante, al detectar que la Policía le pisaba los talones, la fugitiva cambió su aspecto físico y consiguió mantenerse invisible para los agentes durante siete años más.

Sarah Panitzke.

Desde entonces, se había convertido en una prioridad para las fuerzas de seguridad que localizaron a la fugitiva en un apartamento a las afueras de la localidad de Santa Bàrbara. Fue arrestada el pasado domingo por la mañana, cuando salía a pasear a sus mascotas.

Tras su huida de Reino Unido en mayo de 2013 –antes de que acabara el juicio en el que terminó siendo condenada–, los principales indicios apuntaban a que podría ocultarse en España dados los lazos familiares y académicos que mantenía con nuestro país desde su adolescencia. Mientras permanecía oculta en Olivella, Sarah recibía la visita de su marido los fines de semana para abastecerse de productos básicos, ya que apenas salía de su escondite para no levantar sospechas.

El último detenido de la mafia italiana oculto en España

Gioacchino Gammino, un hombre de 61 años de Campobello di Licata, en busca y captura por fugarse de la prisión de Rebibbia (Roma) donde cumplía condena por asesinato, era detenido en Galapagar el pasado 17 de diciembre. Los hombres de la DIA (Dirección Investigación Antimafia), coordinados por el fiscal de Palermo Francesco Lo Voi, seguían a Gammino, jefe del grupo mafioso 'Stidda', desde el 26 de junio de 2002.

Captura de Google Maps por la que se localizó a Gioacchino Gammino.

La búsqueda del capo italiano durante casi 20 años concluyó gracias a una captura de Google Maps que le retrataba en la Avenida de los Voluntarios del municipio madrileño, en frente de la tienda de frutas y verduras 'El huerto de Manu'. Gammino, que se escondía bajo el nombre falso de Manuel, también regentaba 'La cocina de Manu', un restaurante cerrado en 2014. A pesar del tiempo transcurrido y las arrugas de su rostro envejecido, el italiano fue reconocido por su inconfundible cicatriz en el lado izquierdo de la barbilla.

Después de ser arrestado tras una persecución policial de película, Gammino le espetó a los policías: "¿Cómo me encontrásteis? No había llamado a mi familia durante diez años”, según expresa el medio local italiano Corriere della Calabria. Considerado uno de los 100 prófugos más buscados en Italia, ahora se espera que cumpla cadena perpetua. Se cree que forma parte del comando que el 29 de agosto de 1989 asesinó por error a un transeúnte en Campobello di Licata, como parte de la sangrienta disputa entre la Cosa Nostra y la Stidda, una "mafia rebelde" generalizada en Agrigento. 

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