18 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

Su historia recuerda a la de la joven de Estados Unidos que después de años de violencia machista cortó el pene de su esposo con un cuchillo de cocina

La versión argentina de Lorena Bobbit: Una mujer es condenada a 13 años de prisión por amputar el pene a su pareja

Brenda Barattini con su abogado.
Brenda Barattini con su abogado.
El caso de una mujer argentina, condenada a 13 años por cortar el pene a su pareja, trae de nuevo a los medios de comunicación la historia de Lorena Bobbit, la joven estadounidense que después de años de violencia machista cortó el pene de su esposo con un cuchillo de cocina mientras él dormía el 23 de junio de 1993.

Brenda Barattini, una joven argentina de 28 años amputó el pene a su amante con una tijera de podar y ha sido condenada a 13 años de cárcel. La decisión la tomó un jurado popular de Córdoba con ocho integrantes, cuatro mujeres y cuatro hombres. La fiscal Laura Battistelli había pedido exactamente esa condena, asegurando que se había tratado de una tentativa de homicidio agravado. El fallo fue unánime y la defensa de la mujer adelantó que apelará “hasta llegar a la Corte Suprema”, una vez que se conozcan los fundamentos de la sentencia.

Barattin pasó de ser acusada de "lesiones gravísimas calificadas por el vínculo y alevosía" a "tentativa de homicidio calificado por el vínculo y alevosía" a solicitud de la fiscal. En su última declaración antes de la sentencia, Barattini dijo: "Jamás en mi vida hubiera querido matar a alguien. No fue mi intención y pido que se haga justicia".

La joven estaba detenida desde noviembre de 2017, cuando se produjo el hecho. En los primeros meses de reclusión su novio la visitaba porque creía en su versión de que se había defendido de un intento de violación. Pero cuando ella admitió la verdad del vínculo que tenía con la víctima de la mutilación su novio dio por terminada la relación.

Cuando la víctima, de 42 años, declaró, afirmó que Brenda, después de seccionarle casi totalmente su miembro viril, le gritó “¡morite, hijo de puta!”. El hombre debió someterse a una cirugía de reconstrucción tras el ataque.

Cuando Barattini habló ante el tribunal afirmó que había sentido vulnerada su intimidad. Dijo que él le exigía que le enviara fotos íntimas y que, ante su negativa, enfurecía. “Cuidó más de su celular que de su propio miembro que estaba lastimado”, apuntó.

Lorena Bobbit. 

“Pensé en lastimarlo y planifiqué lastimarlo, herirlo, no más que eso. El daño que pude haberle hecho no era mayor que el que él me había hecho a mí en un principio”, agregó. La investigación encontró elementos que confirmaba la idea de que Barattini había planeado el ataque. Según declaró la víctima, el viernes 24 de noviembre ella lo invitó a su casa porque tenía “unos jueguitos” para hacerle. Él llegó alrededor de las 21.30 de la noche. Estando ya en la cama le dijo: “Te voy a tapar los ojos y vos tenés que descubrir con qué parte te estoy tocando”.

La policía encontró una agenda personal de Barattini con anotaciones que denotan una eventual planificación del ataque. Los apuntes, que ella reconoció como propios, incluyen puntos como “preguntarle cómo se borran los chats”, que es lo que intentó hacer cuando, según testigos, ella trató de quitarle al hombre el celular de la mano después de atacarlo.

El precedente de Lorena Bobbit

La historia de Brenda Barattini, recuerda a la de Lorena Bobbitt la joven que después de años de violencia machista cortó el pene de su esposo con un cuchillo de cocina mientras él dormía. “No recuerdo nada de cómo sucedió”, dijo en una entrevista exclusiva de televisión. Era el 23 de junio de 1993 y la historia dio la vuelta al mundo. Tanto es así que su marido, el ex marine John Bobbit, tras implantarse el pene de nuevo llegó a trabajar como actor porno.

Una docuserie de Amazon producida por el ganador del Oscar Jordan Peele echa un vistazo a la historia que cautivó al mundo. Lorena también examina cómo ha cambiado su vida desde esa fatídica noche del 23 de junio de 1993.

“La verdadera historia aquí es sobre una víctima. Se trata de violencia doméstica”, afirmó Lorena, quien ahora se llama por su apellido de soltera, Gallo.

John Bobbit. 

Su ex esposo, John Wayne Bobbitt, negó el abuso en el juicio y finalmente fue declarado no culpable de agresión sexual conyugal. En un juicio separado, Gallo fue declarado no culpable por razón de enajenación mental transitoria.

Hoy, Lorena vive en la misma comunidad de Virginia que antes, con su novio de toda la vida y una hija de 13 años. Recientemente ha declarado que ha aprendido a vivir con las bromas interminables en los programas nocturnos sobre su vida.

También aseguró: “No vivo con rencor. Para poder avanzar, tengo que ser feliz conmigo misma. Y una de las cosas que tengo que entender es aprender a perdonar. Y lo perdono. Pero nunca olvido lo que me hizo”. La mujer que ocupó titulares de prensa en 1993, está convencida que su historia definitivamente ha adquirido un nuevo significado tras el movimiento #MeToo.

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