17 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

En una conversación de 'el Rubio' con compañeros de celda aseguró que el niño se puso de color azul, algo que solo sabía su entorno más próximo

Solicitan la reapertura del caso de Yéremi Vargas: "Antonio Ojeda reveló detalles que solo la familia conocía"

Ithaisa, madre de Yéremi, junto a la imagen de su hijo, todavía desaparecido,
Ithaisa, madre de Yéremi, junto a la imagen de su hijo, todavía desaparecido,
La familia de Yéremi Vargas, el menor desaparecido el 10 de marzo de 2007 en Vecindario, ha presentado un escrito en el que solicita la reapertura del caso aportando nuevas pruebas. Entre ellas, las conversaciones entre el principal sospechoso de su asesinato, Antonio Ojeda 'el Rubio', y sus excompañeros de prisión, a quienes reveló detalles que solo la familia del pequeño podía conocer. También el relato de un testigo, que lo sitúa en el lugar de la desaparición el día de los hechos.

La familia de Yéremi Vargas, el menor desaparecido el 10 de marzo de 2007 en Vecindario, ha presentado un escrito al Juzgado de Instrucción número 2 de San Bartolomé de Tirajana en el que solicita la reapertura del caso, aportando para ello nuevas pruebas y líneas de investigación.

Además, en el documento, al que ha tenido acceso elcierredigital.com, el abogado de la familia, Marcos García Montés, pide la recusación del magistrado Juan Manuel Hermo Costoya, que fue quien llevó la instrucción del procedimiento en su fase final y decretó su sobreseimiento en un auto que posteriormente  fue ratificado por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas.

En concreto, en el citado escrito se señala "la perdida de imparcialidad objetiva" de este magistrado, "mediante una interpretación personalista y subjetivista cargada de falta de objetividad, extendiendo su límite jurisdiccional a posturas inadmisibles". En este sentido, el abogado García Montes se refiere "al maltrato al coronel Don Manuel Sánchez Corbí, así como a varios mandos de la Guardia Civil", que terminó con una sanción por dicha acción de 500 euros impuesta por el Consejo General del Poder Judicial. Además, se aduce asimismo la mala relación "que ha demostrado con la familia del menor desaparecido, realizando consideraciones subjetivas metaprocesales y fuera de límites jurisdiccionales". 

Por todo ello, considera que "los pronunciamientos de resoluciones posteriores sobre las líneas de investigación fueron absolutamente inocuos, insostenibles y científicamente contrarios a la línea planteada por la investigación policial". 

Antonio Ojeda 'el Rubio', único sospechoso

El letrado -que fue apoyado por un equipo de criminólogos- coincide con la línea de investigación apuntada por la Unidad Central Operativa (UCO) que determinaba que Antonio Ojeda, alias 'el Rubio', era el presunto asesino del pequeño Yéremi. En este sentido, para García Montes, el investigado tenía "móvil, ocasión y beneficio" para acabar con la vida del menor guiado por los mismos deseos sexuales que años más tarde le llevaron a agredir sexualmente a otro niño en el barrio de El Doctoral, en unos hechos por los que fue condenado a cinco años de cárcel, condena que cumplió en marzo de 2020. 

El pequeño Yéremi, unos días antes de su desaparición. 

Según sostiene el letrado en su escrito, hay unas conversaciones del 'Rubio' con compañeros de celda cuando cumplía condena, que no se investigaron lo suficiente, en las que el sospechoso sostenía que el niño estaba "muerto" -cuando oficialmente está desaparecido-, sugiriendo, además, que su cadáver había sido destruido. En concreto, detallaba que había sido quemado. 

Se refiere García Montes a la confesión que realizó 'el Rubio' en dos ocasiones a excompañeros de celda, en las cárceles de Málaga y Algeciras, respectivamente y en las declaraciones de estos testigos ante la Guardia Civil en la que señalaban que Ojeda les había facilitado detalles de Yéremi que solo podía conocer tras haber tenido contacto con el niño. En uno de los casos, contó que Yéremi se puso de color azul, un detalle que solo conocían sus familiares cercanos porque el niño padecía un problema respiratorio relacionado con su nacimiento prematuro. A otro de los presos le dijo que "se me fue de las manos", en referencia al menor. 

Otro de los indicios, es que la familia cuenta con un testigo fundamental, tal y como explicó elcierredigital.com, un menor que en el momento de la desaparición de Yéremi vio a Antonio Ojeda merodeando por su casa. Este testigo, que en el momento de los hechos apenas tenía doce años, describió con todo lujo de detalles a los investigadores el coche blanco, con una pegatina de una palmera, que vio aquel día rondando el barrio. El niño aseguró que era un Opel, pero el coche de 'el Rubio' resultó ser de la marca Renault, también blanco y también con la palmera. El juez, no obstante, desestimó su testimonio. 

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