16 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

El 21 de marzo en los Juzgados de Sevilla Sofía Benítez-Cubero luchará por un patrimonio de 12 millones de euros hoy en poder de "su" familia

La jornalera, hija del ganadero Benítez-Cubero, puede ser millonaria si gana la batalla legal por la herencia a su hermanastro

Sofía Benitez Cubero luce su DNI.
Sofía Benitez Cubero luce su DNI. / Europa Press
Sofía Benítez Cubero, hija de una jornalera y José Benítez Cubero, millonario terrateniente, se enfrentará el próximo 21 de marzo en los Juzgados de Sevilla a su hermanastro por la herencia de la famosa familia vinculada a la ganadería y la agricultura. En juego hay un patrimonio calculado en 12 millones y medio de euros.

Sofía Benítez Cubero es hija de una jornalera y desde hace cuatro años oficialmente también puede llevar el apellido de la famosa familia vinculada a la ganadería y las explotaciones agrarias en la provincia de Sevilla. Sofía logró ser considerada hija legítima del ganadero José Benítez-Cubero. Ahora, se enfrenta a su hermanastro por la herencia de la que es su familia., su hermanastro José. Con lo cual Sofía podría acceder a una herencia de casi 12 millones y medio de euros.

Al morir su padre, José Benítez-Cubero, siendo este aun joven, todo pasó a los progenitores de este, que falleció años después. Se da la casualidad que ni su padre ni su abuela paterna testaron, con lo cual hace tener derecho a Sofía un 50% de lo correspondiente a cada una de las herencias de sus familiares directos. 

Su hermanastro José, por su parte, alega que compró las propiedades a sus abuelos cuando tenía 20 años, algo sorprendente, máxime cuando al ser su único descendiente legal en ese momento, no había duda de que todo tarde o temprano iba a ser suyo.

Sofía y su hermanastro se verán las caras en los tribunales en los Juzgados de Sevilla el próximo 21 de marzo a las diez de la mañana. Una vista que puede cambiar su vida haciéndola pasar de ser una mujer con apuros económicos a convertirla en una millonaria terrateniente.

La historia de una relación 

La historia se remonta al año 1950 cuando la madre de Sofía, Rosario Reguera Hidalgo trabajaba como jornalera en las tierras que la familia Benítez Cubero tenía en la localidad sevillana de El Coronil. En esa época mantuvo una relación con José Benítez-Cubero Cañete de Beca, fruto de la cual nació Sofía el 10 de mayo de 1950. Benítez-Cubero y Reguera siguieron viéndose y nunca se desentendió de su hija. Incluso, en 1969, cuando Sofía estaba a punto de casarse, su padre quiso hacerse cargo de los gastos de la boda, pero la familia de su madre no se lo permitió. 

José Benítez-Cubero, hermanastro de Sofía. 

La historia de amor entre Rosario y el heredero de la familia Benítez-Cubero acabó por las presiones sociales de la época. Aunque José quería casarse, su padre no se lo permitió debido a las diferencias de clase. En 1970 el rico heredero fallecía con poco más de cuarenta años. Sofía, por su parte, aunque siempre supo la verdad, nunca quiso tomar acciones legales hasta que su madre falleció, lo que sucedió en 2004, porque no quería recordar esta parte de su pasado.

En 2015 el Tribunal Supremo confirmó la sentencia del Juzgado de Instrucción sevillano que dos años antes dictó que Sofía era hija de José Pérez Cubero. La defensa de la hija del millonario ganadero corrió a cargo de Fernando Osuna, todo un experto en estos temas, y recuerda para Elcierredigital.com el caso. “Hubo mucha mala fe por parte de la familia y eso se reflejó en la sentencia. Fue muy evidente que justo antes de empezar el proceso desenterraran los cuerpos de José Benítez-Cubero y sus ascendentes para incinerarlos. A todo el mundo le sorprendieron las prisas”, recuerda el abogado.

“Teníamos todo a favor. En la zona todo el mundo llamaba ‘La Cuberita’ a Sofía porque se sabía quién era su padre. En el juicio declararon cuatro o cinco alcaldes de El Coronil y ratificaron la historia de mi defendida. Además, estaba la prueba de ADN con su hermanastro que confirmó que eran hermanos al 99%”, puntualiza.

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