12 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La famosa patrulla estadounidense llevan décadas luchando contra la violencia callejera en Nueva York y ahora enseñan cómo hacerlo en la Ciudad Condal

Los Ángeles del Bronx adiestran a ciudadanos en Barcelona tras un fin de semana sangriento

Fin de semana sangriento en Barcelona. La violencia y los altercados continúan siendo protagonistas en la ciudad condal. Este sábado por la tarde era apuñalado en el cuello un menor en la entrada de la estación de Plaza de Catalunya del Metro. El chico, de 17 años, resultaba  herido y fue atendido en el hospital al que fue trasladado. Horas después, un hombre de 74 años fue apuñalado tras increpar a otro por orinar en la calle, y en otra pelea con armas blancas se registraba un herido.

La agresión con arma blanca al joven se produjo ante los ojos del numeroso público que a las seis de la tarde entraba y salía del metro barcelonés. Los Mossos detuvieron a dos jóvenes por su presunta implicación en el apuñalamiento.

Y no sería la única de este sábado en Barcelona. Un hombre resultó  herido grave tras recibir varias puñaladas en una brutal agresión perpetrada por un individuo al que la víctima regañó por orinar en la calle.

El hombre apuñalado por recriminar a otro por estar orinando en la vía pública en el Raval.

El hombre tenía 74 años y recibió varias puñaladas por la espalda. Los hechos se producían en plena mañana en el barrio barcelonés del Raval, una de las zonas más conflictivas de la ciudad. Todavía no ha sido detenido nadie por estos hechos.

Y también el sábado, los Mossos d'Esquadra detenían a un hombre por herir a otro con un arma blanca, en una pelea en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona). La pelea entre dos hombres de nacionalidad china se produjo sobre las 20 horas y   la víctima fue trasladada al hospital. Para realizar la detención, los agentes emplearon una pistola eléctroca Táser para reducir al detenido armado.

Estas tres agresiones con arma blanca se suman a las que cada semana sufre Barcelona. Una ciudad en la que en los últimos meses las noticias de violencia callejera, robos y asaltos se suceden. Ello a pesar de que las autoridades políticas se empeñen en negar la alarma.

La inseguridad en ciertas zonas de la ciudad es palpable y sus ciudadanos lo denuncian continuamente. Tanto que desde hace meses hay grupos de personas que, hartas de los robos en el metro, vigilan a los carteristas y avisan de su presencia y de sus intenciones.

No sólo eso, desde hace semanas, han llegado a Barcelona la conocida patrulla ciudadana estadounidense Guardian Angels de Nueva York ha llegado a tierras catalanas para ofrecer su ayuda a los ciudadanos que ya se encargan de frenar como pueden la delincuencia urbana.

Hay ciudadanos que se han opuesto, pero otros agradecen los consejos que los Guardian Angels del Bronx aportan. 

Los Guardian Angels de Nueva York nacieron en el Bronx, un barrio entonces marginal de la ciudad estadounidense, a finales de la década de los setenta. Y como su estrategia y trabajo dio resultado en su ciudad, ahora se han ofrecido para asesorar  y formar  a un grupo de cinco personas que desde hace un mes patrulla por las zonas más conflictivas de la capital catalana. 

Una patrulla ciudadadan legendaria

Era 1979 cuando  un grupo de ciudadanos de Nueva York, cansados de la inseguridad y los delitos que sufría el famoso barrio del Bronx, formó  un grupo organizado con el objetivo de disuadir a los delincuentes.

Nacián los Guardian Angels, famosos en todo el mundo y retratados incluso en el cine. El grupo no se limitó a patrullar la calle para evitar delitos, sino que fue más allá y se organizó para rehabilitar espacios públicos degradados y devolverlos a la comunidad de la zona, de clase baja y por lo general, víctimas de la discriminación racial. Como todo lo que surge en EEUU, la organización se hizo muy famosa y se convirtió en una especie de franquicia de seguridad ciudadana que fue imitada en cientos de ciudades de todo el mundo.   

Esta misma semana  el grupo ha “patrullado” por Barcelona para dejarse ver y darse a conocer entre los ciudadanos.  Uno de sus cofundadores, Mike Sarge  ha declarado que “todos somos voluntarios, desarmados y apolíticos, y estamos ofreciendo libremente nuestro tiempo, no sólo para hacer que la ciudad sea más segura, mediante patrullaje preventivo visible, sino que también trabajamos para la comunidad en proyectos que la fortalecerán y harán que las personas estén más unidas”.

Los Guardian Angels del Bronx ha instruido ya a muchas comunidades en todo el mundo. 

De eso se trata, como recalcan sus miembros, de patrullaje preventivo visible, disuasorio, en definitiva, para los delincuentes, y que transmite seguridad al resto de ciudadanos. Algo que, sin embargo, no ven demasiado bien las autoridades.

Oposición del Ayuntamiento a las patrullas ciudadanas

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y su equipo de gobierno insisten en rechazar estas  patrullas ciudadanas, como el presidente de la Generalitat, Quim Torra. El teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, aseguró hace semanas que estos grupos pueden ser “la puerta de entrada de mafias, de patrullas de autoorganización, que es lo más peligroso que puede haber en temas de seguridad”. 

No sólo el Gobierno municipal, sino que también los Mossos d’Esquadra recuerdan continuamente que la seguridad en la calle es una competencia exclusivamente policial, y en el metro también de la empresa privada contratada por TMB para vigilar el suburbano. E insisten en recomendar a los ciudadanos que no pongan su integridad física en peligro enfrentándose a posibles delincuentes. Eso sí, agradecen la colaboración de la ciudadanía a la hora de facilitar información, fotos y vídeos si presencian un delito. 

Ciudadanos divulgadores y no sólo vigilantes

Fue una de las antiguas integrantes de la  patrulla ciudadana del metro de Barcelona que lidera la conocida anticarterista Eliana Guerrero quien contactó con los Guardian Angels de Nueva York, tras lo cual, la organización sin ánimo de lucro ha estado en Barcelona para conocer  a situación de inseguridad. Esta integrante decidió actuar no solo en el metro, ya que en la calle también se producían robos y violencia.  

Pero la misión de los Guardian Angels de Barcelona no se limita a la vigilancia de la delincuencia, sino que también es de divulgación y apoyo a personas desfavorecidas, como los sintecho o que tienen problemas.  

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