20 de octubre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La Fiscalía pide 118 años para el líder de la asociación bancaria y 24 para el dirigente de Manos LImpias

Caso Ausbanc: Miguel Bernad y Luis Pineda, frente a sus amenazas por extorsión y organización criminal

Miguel Bernad y Luis Pinedad se enfrenta desde este lunes al juicio por extorsión y otros delitos.
Miguel Bernad y Luis Pinedad se enfrenta desde este lunes al juicio por extorsión y otros delitos.
Este lunes comienza otro de los grandes juicios previstos para este otoño caliente, el de Ausbanc. El proceso que sentará en el banquillo a los dirigentes de la Asociación de Usuarios de Servicio de la Banca (Ausbanc) Luis Pineda y del sindicato Manos Limpias Miguel Bernad, por liderar supuestamente una red de extorsión en medios de comunicación contra empresas, bancos y asociaciones comenzará el próximo 23 de septiembre y se alargará hasta el 11 de octubre.

La vista oral se celebrará en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid), tal y como constató en mayo pasado la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal. Pineda está en libertad desde abril pasado tras haber depositado una fianza de 200.000 euros.

Luis Pineda quedó quedó en libertad en abril pasado tras haber depositado 200.000 euros de fianza. 

En este juicio, la Fiscalía pide para Pineda 118 años y 5 meses de cárcel y para Bernad, 24 años y 10 meses al acusarles de delitos de organización criminal y extorsión y en el caso del primero añade estafa y blanqueo de capitales y le pide una multa de 10 millones de euros. Para la que fuera abogada de la acusación en el 'caso Nóos', Virginia López Negrete, solicita 11 años y 11 meses de cárcel por organización criminal y extorsión. El fiscal, que además reclama la disolución de todas las sociedades vinculadas a Ausbanc y Manos Limpias, dirige su acusación contra ocho personas más, para los que solicita penas que oscilan entre los 16 y los 66 años y 10 meses de prisión. Entre estos acusados está María Teresa Cuadrado, esposa de Luis Pineda,  para quien la Fiscalía pide 21 años y 11 meses.

En el auto de procesamiento, cuya argumentación fue acogida en gran parte por la Fiscalía, se relata cómo Pineda ideó la creación de una asociación oficialmente  "sin finalidad de lucro" que denominó Ausbanc, pero en realidad buscaba el enriquecimiento ilícito personal a través de tres canales principalmente: las cantidades que bancos y empresas pagaron ante las amenazas de realizar campañas públicas de desprestigio en su contra, las provenientes de subvenciones y de las cuotas de los asociados adheridos, es decir, los que no podían participar en la toma de decisiones de Ausbanc.

Miguel Bernad y Luis Pineda, principales acusados del caso Ausbanc - Manos Limpias. 

El Ministerio Público establece una estructura de la organización en cuya cúspide sitúa a Pineda por ser el encargado de buscar financiación y ocultarla bajo presuntos convenios publicitarios a cambio de publicidad favorable en sus revistas. También la conseguía negociando con entidades bancarias a cambio de no presentar potenciales demandas contra las mismas. Estas actuaciones contaron desde 2012, según el escrito del fiscal, con el beneplácito del entonces secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernard, financiando para ello al sindicato.

Virgina López Negrete, dirigía la acusación popular que ejerció Manos Limpias en el 'caso Nóos'.

En el marco de la investigación se conoció también cómo Pineda se llegó a poner en contacto con el abogado de la Infanta Cristina, Miquel Roca, para recordarle que había pedido a La Caixa, empresa donde trabajaba la hermana del Rey, que ayudara económicamente a la empresa de seguridad LPM por la "grave situación financiera" que atravesaba. Según el Ministerio Público, de toda esta estrategia era conocedora la abogada López Negrete, quien dirigía la acusación popular que ejerció Manos Limpias en el 'caso Nóos', en el que acabó acusada la Infanta.

Quien no se personará como acusación contra Ausbanc es el BBVA, ya que el pasado 9 de julio decidió retirar la acusación que ejercía contra la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios  y su presidente, Luis Pineda, por presuntamente orquestar una organización criminal dedicada a extorsionar a bancos y a empresas. El BBVA justificaba su retirada argumentando que la presencia del banco “no aporta nada en este estadio final del juicio que se inicia después de verano” y que incluso, “la presencia podía ser una distracción innecesaria que dificulte el proceso”.  

El anuncio del banco se producía un día después de que Pineda, principal acusado en la causa, presentara una querella contra el expresidente del BBVA Francisco González, el excomisario José Villarejo y la propia entidad. Pineda sostenía que la causa por la que pasó en prisión preventiva más de tres años era consecuencia de un complot ejecutado por el excomisario Villarejo e impulsado por Francisco González, ya que estaba ganando casos judiciales contra cláusulas bancarias abusivas.

El BBVA había solicitado en la Audiencia Nacional que se le permitiera personarse como acusación particular contra Ausbanc al considerar que el banco y su equipo directivo habían sufrido durante años una campaña de acoso y desprestigio que ha perjudicado su reputación, por lo que pedía además ser resarcido.

COMPARTIR: