19 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

Se cumplen 10 años de la sentencia al proxeneta que mató en Tarragona a su primera esposa, a su hijo de seis años, a su segunda mujer y a su cuñado

Historia de Ramón Laso Moreno, el 'asesino de Pallaresos' que fue condenado sin cadáveres

/ Ramón Laso Moreno.
/ Ramón Laso Moreno.
Ramón Laso es un asesino en serie español que mató a su mujer y a su hijo a finales de los años 80 para librarse de su familia e iniciar un romance con otra mujer. Tras cumplir condena, conoció a una mujer con la que se casó y a la que terminó asesinando junto a su cuñado. En ambos crímenes, Laso decidió acabar con la vida de sus familiares para empezar una nueva vida, pero finalmente fue condenado por los cuatro asesinatos.

Ramón Laso Moreno, conocido como ‘el Asesino de Pallaresos’, fue un criminal en serie español que estuvo cerca de cometer el crimen perfecto. De hecho, fue condenado sin que hubiera confesión de sus crímenes, testigos, restos biológicos y lo más importante, sin los cuerpos de las víctimas. Laso fue condenado en dos ocasiones diferentes por el mismo tipo de delito, una clara muestra de que no siempre la prisión reinserta. 

Este asesino nació en 1955 en Jaén, aunque al poco tiempo se fue con sus padres a vivir a Tarragona. Corrían los años ochenta cuando Laso Moreno conoció a su primera mujer, Lolita. Laso y el hermano de Lolita eran dueños de un club de alterne y Laso le era infiel a su mujer con las prostitutas de su propio local. Pronto llegarían los problemas para este asesino, que discutió con el hermano de su mujer y ambos abandonaron el negocio.

Lolita descubrió que Laso le estaba siendo infiel y le pidió el divorcio, pero el asesino quería evitar tener que pagar pensiones compensatorias. En 1988 tendría lugar su primer crimen macabro. El 9 de junio de ese año su mujer fue atropellada por un tren y las autoridades lo entendieron como un caso de suicidio. Sin embargo, el padre de Lolita sintió que algo extraño había ocurrido y decidió contratar a un detective privado para que investigase la muerte de su hija.

Ramón Laso.

Al padre de Lolita también le animó a contratar al detective la muerte de uno de los dos hijos que el asesino compartía con su hija. El 2 de marzo de 1989 Laso iba en el coche con su hijo de seis años cuando tuvieron un accidente, sin embargo, el hombre salió ileso. Su hijo murió calcinado después de que el coche se despeñase por un barranco. Fue indemnizado por la muerte de su hijo y decidió montar un video club. 

Durante sus investigaciones el detective descubrió varios datos extraños sobre la muerte de Lolita y de su hijo que le hicieron descubrir que Lolita ya estaba muerta cuando se la colocó en las vías del tren y que su marido intentaba simular un suicidio. Respecto a la muerte del menor, el detective descubrió que Laso esperó a que se durmiera y despeñó el coche por el barranco. Posteriormente lo quemó para fingir que todo había sido fruto de un accidente.

Un nuevo romance y dos asesinatos más

La realidad es que el asesino decidió acabar con la vida de las personas que vivían con él para empezar una nueva vida con la hija de un guardia civil de Tarragona y no tener que hacerse cargo de ninguno de los dos. Su plan se truncó y las autoridades —tras reabrir ambos casos— descubrieron que ambas muertes fueron fruto de las intenciones de Laso. En 1993 Ramón Laso fue condenado a 58 años de prisión por ambos asesinatos.

Los beneficios penitenciarios y las redenciones de condena de antiguos códigos penales permitieron que saliera de prisión ocho años después. Al salir de prisión se compró una casa en Ells Pallaresos, Tarragona, y la compartió con su padre y el otro hijo que tuvo con Lolita. Allí conoció a Julia Lamas, quien sería su segunda mujer. Laso ocultó su pasado a su nueva mujer. 

El matrimonio entabló muy buena relación con la hermana de Julia, Mercedes Lamas, y su marido, Maurici Font. La relación se hizo más íntima y Laso decidió conquistar a Mercedes a espaldas de su mujer y de su amigo. Tras lograrlo, Laso le pidió a Mercedes que se fuera con él, pero ella no accedió.

Ramón Laso.

En 2009 Laso ya tenía ideado su plan para poder estar con Mercedes sin que Maurici y Julia le entorpeciesen. Laso decidió acabar con la vida de ambos y ocultó sus cuerpos, que nunca aparecieron. Para tener una coartada explicó que Julia y Maurici tenían un romance y habían huido juntos y se dedicó a elaborar pruebas falsas. Llegó a llamar a un periódico haciéndose pasar por su cuñado, pero el móvil desde el que se hizo la llamada fue encontrado en su mesita de noche.

Los investigadores no encontraron los cuerpos, pero descubrieron que Laso fue la última persona en ver a los desaparecidos. De hecho, fue a recoger a Julia al trabajo tal y como declararon varios testigos. Los agentes lograron cruzar datos de posicionamiento del coche de Laso y de dos teléfonos que usaba. Todo apuntaba a Laso, cuyo perfil criminal hacía indicar que lo había vuelto a hacer. Pese a no encontrar los cuerpos ni tener confesiones y restos biológicos, Laso fue condenado en 2014 a 30 años de prisión.

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