22 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

La Guardia Civil baraja este móvil tras descubrir pruebas de ADN en torno a la escena del crimen

El crimen pasional principal hipótesis del asesinato del concejal de Llanes Javier Ardines

El crimen pasional es la principal hipótesis del asesinato de Javier Llanes
El crimen pasional es la principal hipótesis del asesinato de Javier Llanes
Poco a poco los investigadores van estrechando el cerco sobre el móvil y los autores del crimen del concejal de Izquierda Unida por Llanes (Asturias) Javier Ardines. Tras encontrar pruebas de ADN en torno a la escena del crimen, la Guardia Civil tiene ya en su haber nombres de supuestos sospechosos, así como el móvil del crimen. Todo apunta, en estos momentos de la investigación, a un crimen pasional

La investigación del crimen del concejal de Izquierda Unida en Llanes, Javier Ardines, ha incorporado una nueva línea de trabajo. Tanto los agentes de la Guardia Civil como la Unidad Central Operativa han hallado indicios de que el crimen pudo tener un móvil de tipo pasional. Al parecer el Instituto Armado ha empezado a reducir el número de sospechosos y para ello ha comenzado a reconstruir la esfera más íntima del edil.

Las pesquisas hasta este momento se centraban en los enemigos que pudiera tener e propio Ardines como resultado de la actividad política que había desempeñado a lo largo de estos años en Llanes. Pese a que ninguna de estas líneas se ha descartado, al conocerse los resultados de las pruebas de ADN se iba avanzando sobre quién fue o fueron los presuntos autores del asesinato. El cerco sobre las personas que pudieron matar al edil de 52 años se ha ido estrechando. Según las investigaciones, Ardines se apeó del vehículo para retirar los obstáculos, algo de lo que ya se había quejado en varias ocasiones, según sus allegados. Fue en ese momento, recibió un duro golpe con un objeto romo en la parte trasera de su cabeza. El arma que golpeó al concejal de Izquierda Unida no ha sido hallada todavía. La víctima intentó huir, pero a sesenta metros de su vehículo fue retenido por sus agresores, que lo asfixiaron hasta la muerte. Los esfuerzos de tanto la Guardia Civil como la UCO se centran en estos momentos en reconstruir la vida privada de Ardines y encontrar al posible sospechoso que tuviera motivos ocultos para asesinarlo.

Su resistencia clave para encontrar restos de ADN

Pese a que el ataque estaba completamente premeditado, no contaron con que Ardines iba a oponer mucha resistencia lo que provocó que se encontraran diversos restos de ADN de los presuntos asesinos en la escena del crimen.

Como ya contó El Cierre Digital, la investigación avanza lenta pero con paso firme, debido a los resultados del análisis del ADN que ha obtenido la Guardia Civil, por lo que el cerco se estrecha en torno a los asesinos del concejal en Izquierda Unida por Llanes (Asturias), Javier Ardines.

El informe biológico y los estudios de la telefonía móvil registrada en la antena que da señal en el municipio de Pría han hecho que el caso pueda estar cerca de su fin.

Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) y de la Comandancia de Gijón siguen trabajando junto a la jueza instructora del caso, para recabar pruebas e indicios que respalden las detenciones que se han producido sobre las personas sospechosas del asesinato del edil de IU. Y todo apunta a un crimen pasional, principal hipótesis que barajan los investigadores.

Una investigación que lleva más de un mes en curso

Javier Ardines fue asesinado en la madrugada del 16 de agosto a escasos metros de su caso en Pría. El edil acudía con su furgoneta al muelle de Llanes para salir a faena, pero se topó de camino con tres vallas de obra que interrumpían su camino. Ardines se apeó del vehículo para retirar los obstáculos y, en ese momento, recibió un duro golpe con un objeto romo en la parte trasera de su cabeza. El arma que golpeó al concejal de Izquierda Unida nunca fue hallada.

Según las investigaciones, la víctima intento huir, pero a sesenta metros de su vehículo fue apresado por sus agresores, que lo asfixiaron hasta la muerte. Los habitantes de una casa cercana al lugar de los hechos oyeron voces de varias personas sobre las 6 de la mañana. Llegando a las 8 un testigo, que estaba paseando a su perro, encontró el cuerpo sin vida de Ardines.

La furgoneta del concejal aun seguía con el motor en marcha. La víctima presentaba heridas de defensa en las manos, algo que podría haber arrojado datos reveladores de los asesinos.

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