16 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

El Colegio Profesional de Criminología de Madrid demuestra que las altas temperaturas provocan un incremento de muertes en la carretera

Un estudio destapa los efectos del calor en los conductores: Aumento de accidentes y pérdidas de vida

/ Un conductor para en la carretera por una urgencia.
/ Un conductor para en la carretera por una urgencia.
Llega el verano y el calor se suma a los riesgos habituales que corren los conductores. Un grupo de expertos, pertenecientes al Colegio Profesional de Criminología de la Comunidad de Madrid, ha plasmado en un informe los riesgos, efectos y consecuencias que provocan las altas temperaturas. Lo más grave: que una gran parte de los accidentes ocurren en esta época del año.

El Colegio Profesional de Criminología de la Comunidad de Madrid ha publicado un informe en el que se detallan los diversos efectos que tiene el calor sobre los conductores

En la introducción del estudio se recuerda que en el aprendizaje, por ejemplo para conducir, los seres humanos memorizamos los pasos a seguir para luego, a lo largo de nuestra vida, realizarlos de forma automática. Sin embargo, en este proceso automatizado hay que tener en cuenta el factor calor durante el verano, que puede provocar una serie de efectos con graves consecuencias.

Efectos físicos y mentales 

En la investigación realizada se ha comprobado que el calor aumenta el número de accidentes por dos factores fundamentalmente. Primero, por la pérdida de condiciones psicofísicas, es decir, un conductor necesita manos, pies, oídos, etc., en un buen estado y, en general, tener un buen tono físico. La conducción, además de una actividad física es una actividad psíquica. Y segundo, por el deterioro de las vías o de los vehículos.

Calor en las carreteras. 

No hay que olvidar que el calor empeora nuestras condiciones físicas por diversas causas. Uno de sus efectos, por ejemplo, es la consabida deshidratación o las hipoglucemias, bajadas rápidas de los niveles de glucosa en sangre que producen cansancio, fatiga y somnolencia.

Pero, además, las altas temperaturas reducen nuestra concentración y, por tanto, nuestra atención en la carretera. Por otra parte, incrementan el estrés favoreciendo los errores y las distracciones. Sobre todo perjudica a la conducta del conductor, que puede sentirse más agresivo.

Y es que, así como en invierno se puede combatir el frío con diversas capas de ropa, en verano no es tan fácil encontrar soluciones para que el calor desaparezca. Y el acaloramiento produce en las personas indignación, agobio y desesperación, hasta el punto de sentirse enfadadas.

Efectos y consecuencias socioeconómicos 

En lo social, el informe hace referencia al aumento de accidentes que acarrean pérdidas de vidas. Y estas situaciones, a su vez, generan sufrimiento físico y psicológico.

Un conductor para en la carretera por un accidente. 

En cuanto al factor económico, el incremento de siniestros influye directamente en la economía. No son pocos los gastos derivados de los accidentes: costes legales, de seguros, de servicios de emergencia y médicos. Añadir también los deterioros de las vías y las infraestructuras, las facturas en las visitas al mecánico y el consumo del combustible.

Consejos y soluciones 

Una recomendación lógica es evitar conducir en las horas en las que las temperaturas marcan su máximo. También revisar el funcionamiento del aire acondicionado o climatizador para tenerlo a punto y en el caso de este último, fijar la temperatura a unos 22-24 grados para no sufrir un choque térmico cuando salgamos del coche. 

Si se aparca el coche en la calle, hacerlo a la sombra y, si no es posible, al regresar dejarlo con el aire puesto durante 25 minutos para que se refresque. También se aconseja llevar bebidas frías, siendo la más aconsejable el agua y evitando el café, vestir ropa cómoda y usar gafas de sol.

El estudio finaliza con un deseo: “Que este verano el calor no sea tu enemigo conduciendo”.

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