16 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA

La certificación vacunal ideada para "volver a la normalidad" puede plantear cuestiones éticas y jurídicas, relativas a derechos y protección de datos

Pasaporte vacunal: Los principales inconvenientes que encienden el debate legal y ético

Pasaporte vacunal para viajes internacionales
Pasaporte vacunal para viajes internacionales
La validez y utilidad de los denominados "pasaportes vacunales" está generando posturas encontradas tanto entre países como entre las propias Organizaciones mundiales, como es el caso entre la OMS y la OMT. Mientras unos defienden su necesidad para recuperar la movilidad internacional, otros ven más inconvenientes relacionados con la protección de datos de salud, de derechos humanos y de discriminación.

Tras un año de pandemia del coronavirus, la movilidad entre países es, en estos momentos, casi nula, con una décima parte del tráfico que era habitual hace un año en los aeropuertos. Al respecto, y según aseguraba recientemente la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, el Gobierno ya trabaja en instrumentos para garantizar una movilidad segura “cuando sea posible”, en relación a la posible creación del “pasaporte vacunal”, es decir, un documento que certifique la vacunación individual.

Los choques sobre esta cuestión son frontales entre Organizaciones mundiales tan potentes como la de Turismo y la de la Salud. Mientras la OMT se ha pronunciado a favor de este tipo de certificación, sobre todo para viajar, la OMS se ha mostrado contraria a su implantación como condición para permitir la entrada de viajeros internacionales a otros países, instando recientemente, a no permitir "dar prioridad o castigar a grupos o países", en relación a dichos certificados.

Una cuestión de la Unión Europea

El desafío que tiene, por tanto, la Unión Europea es el de poner de acuerdo a sus Estados miembros sobre un documento o aplicación que se acepte y valide por todos los países, que proteja la privacidad y sea accesible para todas las personas. La Comisión Europea ha estado analizando todas las propuestas de certificados de vacunación que hasta ahora se han realizado, recomendando que, por ahora, dichos documentos sólo se utilicen con fines médicos. De hecho, la comisaria de Salud, Stella Kyriakides, prefiere  hablar de certificado en vez de pasaporte.

Vacunas y certificación

Algunos países ya se han puesto en marcha, por su cuenta, para establecer algún tipo de acreditación digital sobre vacunación. Así, en Polonia, a la hora de viajar, se puede acceder a la certificación en forma de un código QR descargable después de recibir la segunda dosis de la vacuna  Estonia comenzó a probar a principios de este año un pasaporte de inmunidad digital. Otro,s como Dinamarca y Suecia, trabajan en una especie de certificado digital para portar en el móvil, al igual que Islandia.

Por otra parte, el Foro Económico Mundial y el Proyecto Commons, junto con la Fundación Rockefeller informaron de la convocatoria a más de 350 líderes del sector público y privado de 52 países para crear una plataforma tecnológica llamada CommonPass con el objetivo de brindar a las personas una "forma segura y verificable de documentar su estado de salud mientras viajan y cruzan fronteras"

Principales focos del debate

Sin embargo, no todos están a favor. En el caso del Reino Unido, su ministro de vacunas Nadhim Zahawi afirmó que los pasaportes de inmunidad asociados a viajes internacionales no estaban en los planes del gobierno británico. En Alemania,  su Consejo de Ética se pronunció recientemente en contra de un pasaporte de estas características.

Precisamente, una serie de cuestiones éticas y de efectividad planean sobre esta nueva documentación que se cierne sobre los ciudadanos, entre ellos, el temor a que este tipo de documentos pueda falsificarse.

El debate sobre estos certificados ya enfrenta al turismo contra las preocupaciones por la discriminación predominantes. Algunos críticos dicen que la idea de un pasaporte de vacunación plantea cuestiones éticas y podría traer consigo problemas en las relaciones internacionales.  No todos los países pueden ofrecer a sus ciudadanos el mismo nivel de protección con vacunas, al no ser lo mismo haberse vacunado con una que presenta más de un 90% de eficacia que con otra que no llega al 70%.

La vulneración de derechos también se ha puesto sobre la mesa, en relación a la protección de la privacidad de los datos y los derechos humanos. El requisito de mostrar el historial médico para acceder a espacios públicos y privados serviría para marginar a las personas y restringir su libertad, según un reciente estudio británico.

Por otra parte, el derecho fundamental de libertad  podría verse afectado si se exigiera el documento para circular, incrementándose los privilegios para los que puedan disponer de él y así poder volver más fácilmente a la “normalidad”, mientras que otra parte de la población quedaría apartada de reincorporarse a la vida habitual.

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