14 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Un equipo de más de 450 mujeres voluntarias ha fabricado casi 147.000 EPIS distribuidas entre centros de atención primaria y residencias de ancianos

'EPIS Solidarios Albacete’: Así es el movimiento social que fabrica y reparte material sanitario de forma gratuita

Haciendo entre de EPIS.
Haciendo entre de EPIS.
La pandemia del coronavirus Covid-29 ha sacado a la luz lo mejor de la sociedad que perdura en nuestras retinas. Mucha gente intenta echar una mano para mejorar ante la crisis sanitaria. Un ejemplo de esto es el movimiento social 'EPIS Solidarios' Albacete, un grupo de mujeres que llevan meses cosiendo EPIS para los trabajadores sanitarios y otras profesiones que están en primera línea en la crisis de la pandemia. Forman un equipo de más de 450 voluntarias que han fabricado casi 147.000 EPIS.

‘EPIS Solidarios Albacete’ es el movimiento social que surgió al principio de la pandemia del coronavirus Covid-19 en la provincia castellano-manchega con la intención de paliar la necesidad de EPIS (equipos de protección individual) para los profesionales que han estado en la primera línea de ésta tragedia.

“Nacimos como un movimiento altruista y voluntario. Yo trabajaba en el Hospital de Albacete y vi claramente la necesidad de EPIS y, al mismo tiempo, comprobé que se estaban haciendo de forma individual sin tener muy claro el cómo”, cuenta a Elcierredigital.com Ana Montero coordinadora del proyecto.

“Empezamos con un grupo que hacía batas y otras mascarillas que eran lo más acuciante en ese momento. Poco a poco se fueron uniendo nuevos grupos como la Sociedad de Mujeres de Balazote (Albacete), la Aguja Solidaria, también costureras de Ayora (Valencia)… Ahora mismo somos diez grupos trabajando”, continúa Montero. “Entre más de 450 mujeres hemos llegado a confeccionar casi 147.000 EPIS que hemos repartido entre todos aquellos que más lo necesitaban, como los sanitarios, los trabajadores de supermercados, los que iban en las ambulancias… Hace unos días hemos llevado unas cuantas mascarillas FP2 a la prisión de Albacete para los funcionarios”, explica.

Esta corriente solidaria partió de "un montón de gente con ganas de arrimar el hombro en una situación inédita en la historia reciente de España". Cuenta con algunas ayudas que desde este movimiento social agradecen: “No estamos inscritos como asociación por eso no tenemos derecho a ninguna subvención, pero tampoco ninguna institución nos ha echado una mano salvo los Ayuntamientos de Tarazona de la Mancha y Aguas Nueva”, explica Ana Montero. “Sí que nos han ayudado y mucho empresas y asociaciones, por ejemplo, la Peña de Andrés Iniesta ha donado 1.000 euros y el propio jugador ha donado 3.000 mascarillas”, añade.  

Entregando mascarillas. 

Mientras dure la pandemia su intención es seguir adelante y repartir EPIS entre centros de discapacitados, residencias de ancianos, centros de acogida, funerarias y centros de atención primaria de la provincia de Albacete. “Aunque parece que la cosa está controlada siguen faltando mascarillas y EPIS, los sanitarios aun necesitan mucho apoyo”, puntualiza Ana Montero.

Este sentimiento de solidaridad espontáneo, que ha canalizado Montero, "no debe acabar cuando la crisis del coronavirus Covid-19 llegue a su fin. Estoy convencido de ello. Hay muchos problemas más allá de esta pandemia y la sanidad sigue necesitando que todos estemos pendientes de ellos y cooperemos", señala a elcierredigital.com

"Por eso nuestra intención es, cuando se pueda, constituirnos en una cooperativa para que esto continúe y queremos, además, que las mujeres que trabajen aquí sean mujeres en situación de exclusión social porque también esta situación va a dejar a muchas familias con problemas económicos clara que, tendrán prioridad aquellas personas que han estado metidas en esto desde que empezó”, explica Ana Montero.

Una iniciativa la de 'EPIS Solidarios de Albacete' que, al igual que ha ocurrido en otras zonas del país, ha demostrado que la parte positiva de la dramática situación, que estamos viviendo, es que han aflorado corrientes de solidaridad para intentar paliar las necesidades de una sanidad, la española, que en su día fue la víctima injusta de la anterior crisis económica.

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