28 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

La estrella televisiva lanza en noviembre el libro 'Por si vuelven las voces', de Grupo Planeta, en la que narra este episodio que le sucedió en 2017

El cómico Ángel Martín rompe el tabú sobre la salud mental y desvela en un libro que sufrió un brote psicótico en 2017

/ Ángel Martín
Ángel Martín desvelará en un libro la situación que sufrió en 2017. El cómico explica en 'Por si vuelven las voces' que sufrió un brote psicótico que le llevó a estar quince días atado a una cama para evitar que se autolesionase.

Ángel Martín luchará contra el estigma que sufre la salud mental con el libro 'Por si vuelven las voces', que llega el próximo 17 de noviembre a las librerías. La exestrella de La Sexta no contará chistes ni realizará monólogos, sino que contará el brote psicótico que sufrió en 2017 y que le llevó a estar dos semanas atado a una cama.

Así lo contó en el Informativo matinal que presenta en las redes cada día: "Si te interesan las cosas del cerebro, que sepas que en 2017 yo estuve ingresado quince días porque me dio un brote psicótico y desde hoy ya puedes reservar el libro donde te cuento de qué va eso de volverse loco".

El Grupo Planeta, que edita esta obra, asegura que el libro incluye "un sorprendente testimonio sobre la locura. Un relato en primera persona sobre lo que supone perderse y tener que reconstruirse desde cero. Una historia vitalista que te agarra desde la primera línea".

En primera persona

Así cuenta el ex de 'Sé lo que hicisteis...' lo que sintió en aquel momento: "Hace unos años me rompí por completo. Tanto como para que tuvieran que atarme a la cama de un hospital psiquiátrico para evitar que pudiera hacerme daño".

Y añade: "No tengo ni idea de cuándo empezó a formarse mi locura. A lo mejor nací genéticamente predispuesto. A lo mejor fui macerando una depresión callándome ciertas cosas por no preocupar a los demás. O a lo mejor simplemente hay cerebros que de la noche a la mañana hacen crac y se acabó. Si algo he descubierto en todo este tiempo es que cuando cuentas abiertamente que se te ha pirado la cabeza, la gente enseguida le pone el sello de tabú".

Ángel Martín. 

"Aunque este libro lo he escrito para mí, por si las voces vuelven, es para cualquiera que haya pasado o esté pasando por algo parecido, y así romper de una vez por todas el estigma de las enfermedades mentales. Pero si simplemente te apetece jugar a ver el mundo como yo lo vi mientras perdí el contacto con la realidad, este libro también es para ti", explica.

Martín ha contado que después de avanzar el contenido del libro ha recibido mensajes de todo tipo: "Muchos de esos mensajes dicen una cosa que me llama la atención: 'estaba mal, pero bueno, la verdad es que no he llegado hasta tu punto'. Importante: no es una competición, tíos. Si estás mal, estás mal".

El año de la visibilización de la salud mental

La pandemia ha puesto sobre el tapete la ansiedad y las alarmantes cifras de suicidio. A normalizar que se hable sobre estos temas ha contribuido la gimnasta Simone Biles, que en las Olimpiadas se plantó en una de las pruebas en la que partía como favorita.

La estadounidense ha contado esta semana en la prestigiosa revista 'Time' sus sensaciones del verano: "Es muy difícil para las mujeres y las niñas ponerse límites. Pero si empiezas a ponértelos para las pequeñas cosas, entonces las más grandes no lo parecen tanto. La experiencia en los Juegos Olímpicos, competir sin aficionados, sin familiares en la grada, habiendo pasado una cuarentena a causa de la Covid-19 y sabiendo que eres la líder para las 'Supervivientes' (las gimnastas que sufrieron el acoso de Larry Nassar) siendo una de las que aún sigue en activo... fue todo un desafío para mí".

"En los Juegos Olímpicos estaba fuera de lugar y no podía sincronizar mi mente y mi cuerpo. Decidir no competir tras la prueba de salto fue muy duro. Nunca antes había estado en las gradas durante un Mundial o unos Juegos Olímpicos. Fue muy extraño para mí, pero sabía que no era capaz de hacer mis ejercicios de forma segura. Por eso, si podía hacer algo en ese momento era animar y apoyar a las chicas dentro y fuera de la competición y estar ahí para mentalizarlas de que no pasaría nada", añade.

Biles reconoce que si ahora va "al supermercado o a cualquier otra parte y la gente me da la enhorabuena, me gustaría saber por qué me felicitan. Por mi cumpleaños, por mi carrera profesional... hasta ahora solo me habían felicitado por ganar. Y ahora es como si fuera humana, como si fuera vulnerable. No suelo decirlo, pero es bonito que aún me reconozcan por lo que he hecho, lo que estoy haciendo y lo que he superado".

La agenda española

El diputado Íñigo Errejón ha batallado por visibilizar la salud mental en el Congreso: "Hay que apostar por la actualización de la estrategia de salud mental, porque cada semana que pasa hay miles de españoles que sufren. Hay que doblar el número de psicólogos en la salud pública porque que alguien te eche una mano cuando estás solo y lo pasas fatal no puede ser un lujo para quien no se lo puede pagar".

"No nos tenemos que ir tan lejos. Si yo le digo diazepan, valium, tranquimazin, ¿por qué todos sabemos de lo que estoy hablando? Si estuviera hablando de medicamentos para el riñón o el hígado no los conoceríamos. ¿En en qué momento hemos normalizado que para que nuestra sociedad funcione tenemos que vivir permanente medicados?", se preguntó el líder de Más País.

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