19 de junio de 2021
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FIN DE SEMANA

Las estadísticas demuestran que las madres son las que cada vez con mayor frecuencia cometen este tipo de acto delictivo

Alarmante aumento de los secuestros parentales: Crecen las retenciones ilegales de menores

Una niña y su padre.
Una niña y su padre.
El aumento de los secuestros parentales es alarmante, y máxime si se trata de secuestros a nivel internacional. La prestigiosa abogada Maite Pozo explica para elcierredigital.com las circunstancias que han provocado que este tipo de acto delictivo haya experimentado un repunte tan preocupante en los últimos años.

El secuestro o retención ilegal de menores es un fenómeno que va en aumento año tras año por el auge de las separaciones, disparándose en mayor medida cuando alguno de los progenitores tiene otra nacionalidad.

Son muchos los casos de los que recientemente se han hecho eco las noticias, como el de los hermanos de cinco y seis años Leonardo y Stephanie Centeno secuestrados presuntamente por parte de su madre, o el de las menores de Tenerife, si bien con respecto a este los informadores tratan de ser cautelosos, teniéndose dudas sobre lo ocurrido.

Cuando España empezó a legislar contra el rapto de niños por uno de los progenitores en el año 2002, el sustractor era principalmente el progenitor que sin tener la custodia se negaba a devolverlos tras una visita. Ahora proliferan incluso también aquellos casos en los que, aun teniendo la custodia, el progenitor es denunciado por llevarse a los hijos fuera del país sin el permiso del otro progenitor.

Debido a la globalización y a las migraciones, hay más matrimonios binacionales. Cuando se produce una separación o un divorcio, es habitual que uno de ellos opte por regresar a su país o por migrar en busca de mejores expectativas laborales.

Esta última situación aumenta si se tienen en cuenta la crisis económica que hay en nuestro país y las posibilidades de encontrar una oportunidad laboral fuera de España, considerando alguno de los progenitores la necesidad de aceptar la misma, pero olvidándose de que han de contar con el consentimiento del otro para poder trasladar a sus hijos fuera del territorio nacional.

Las estadísticas demuestran que las madres son las que cada vez con mayor frecuencia cometen este acto delictivo, apartando a sus hijos no sólo del padre sino de su núcleo de vida y de su entorno, ya que dicha acción supone una ruptura total de los menores con su rutina diaria.

Ciertos aspectos que concurren entre los padres pueden ponernos en alerta. 

Afortunadamente, en todas las separaciones o divorcios en los que haya menores no habrá riesgo de que pueda producirse un secuestro parental, pero cuando ciertos aspectos concurren entre los padres podemos ponernos en alerta. Ante situaciones tales como rupturas conflictivas, diferencias culturales, impedimentos para que el menor se relacione con el otro progenitor, maltrato, celos, etc., es oportuno estar vigilante.

Ante tales circunstancias podrían solicitarse, a la hora de regularizar judicialmente las cuestiones relacionadas con la guarda y custodia así como el régimen de visita, una serie de medidas preventivas como por ejemplo la retención del pasaporte o la prohibición de la salida del territorio nacional sin consentimiento del otro progenitor.

El secuestro implica no solamente que los menores no puedan ver o estar con el otro progenitor sino que supone apartarlos de sus actividades cotidianas como ir al colegio en el que llevaban años matriculados, no poder jugar con sus amigos de siempre o no poder relacionarse con el resto de sus familiares. Algunos progenitores consideran que poseen la verdad absoluta pensando que es lo mejor para los menores, cuando en realidad no es así.

Los autores de este tipo de actos serán muy probablemente padres o madres que han tenido un proceso de separación con su pareja conflictivo, que suelen ser dominantes y que tratan de imponer su criterio respecto de la custodia de sus hijos.

La rápida actuación de los agentes de policía y de las diferentes autoridades competentes es de vital importancia con el fin de localizar pronto a los menores y acabar con tal drástica situación ya que en más ocasiones de las deseadas resulta imposible localizar a los menores, quedando como única solución a los progenitores que se ven en esa situación, que transcurran los años y sus hijos crezcan para tratar de buscarlos y reencontrarse con ellos.

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