23 de febrero de 2024
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FIN DE SEMANA

Esta técnica consiste en golpear determinadas zonas de la cara para conseguir modificar estructuras óseas y realzar, por ejemplo, la mandíbula

El 'bone smashing', la peligrosa tendencia que inunda las redes: La remodelación facial a base de golpes

El 'bone smashing' o la remodelación facial a base de golpes con objetos contundentes: una tendencia en redes sociales
El 'bone smashing' o la remodelación facial a base de golpes con objetos contundentes: una tendencia en redes sociales
En un contexto en el que la interacción detrás de las pantallas se ha convertido en un nuevo modelo de comunicación social imperante, en plataformas como TikTok proliferan multitud de tendencias y retos virales colectivos. Entre ellos, algunos como el 'bone smashing' ponen en peligro la integridad de los usuarios. Y es que esta tendencia consiste en golpear determinadas zonas de la cara, con objetos como martillos o botellas, para conseguir modificar estructuras óseas y rasgos faciales.

Las redes sociales y la interacción detrás de las pantallas se han convertido en un nuevo modelo de comunicación social imperante del que es complicado escapar. En ese entorno, TikTok es un espacio imprescindible para muchos, donde consumir y crear contenido de manera rápida.

A través de redes sociales como TikTok los contenidos se viralizan de manera muy rápida y las tendencias acumulan vídeos de diversas partes del mundo. Sin embargo, en ocasiones también se vuelven populares conductas dañinas para los propios usuarios, retos que suponen un peligro para su integridad física, tales como el bone smashing.

TikTok es una red social propiedad de la empresa tecnológica de origen chino ByteDance. La plataforma permite a los usuarios crear, editar y compartir vídeos de corta duración con filtros y música. Su formato de consumición rápida y variada lo convierte en una aplicación adictiva en la que tiene cabida casi cualquier temática.

En apenas dos años, TikTok ha conseguido formar parte de las redes sociales con más usuarios activos y registrar una facturación de más de 9000 millones de dólares estadounidenses solo en 2022. Buena parte de los usuarios mundiales de la aplicación provienen de América y Asia, concretamente en Estados Unidos, Indonesia y Brasil.

Además, su público es considerablemente joven, generalmente menor de 35 años. Esto, unido a la rapidez con la que se viralizan los contenidos, lo convierte en una herramienta para muchos jóvenes que deciden seguir temerarias actividades para poder conseguir visualizaciones de manera masiva.

El bone smashing o “rompe huesos” es una tendencia que consiste en golpear determinadas zonas de la cara para conseguir modificar estructuras óseas. A través de la rotura de fragmentos de hueso y vasos sanguíneos, los usuarios que ponen en práctica esta técnica buscan modificar, por ejemplo, sus pómulos o su mandíbula.

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Los usuarios que practican 'bone smashing' buscan definir rasgos faciales como la mandíbula marcada.

Los objetos con los que se produce el traumatismo en la cara son diversos y contundentes, desde un martillo o un rodillo, a una botella u otros objetos de gran dureza. Todo ello con el fin de marcar determinados rasgos faciales y alcanzar unos estándares de belleza establecidos simbólicamente en la sociedad.

En redes sociales como TikTok, el contenido de bone smashing comenzó a verse de manera habitual en octubre del pasado año, y ya alcanza millones de reproducciones: vídeos en los que se recomienda la técnica, tutoriales explicativos para llevarla a cabo o consejo de otros usuarios que supuestamente la han practicado y muestran su cambio físico.

Así mismo, existen páginas web y blogs donde también se explica detalladamente el funcionamiento de la técnica y afirman que esta ”puede tener varios beneficios para la apariencia facial, como la definición y la pronunciación de los huesos del rostro”.

También añaden fotografías para guiar a los usuarios en el golpeo y determina las zonas “adecuadas” para llevarlo a cabo, así como los objetos con los que practicarlo. “Puedes usar tus manos o puedes usar objetos planos de madera o plástico (asegúrate de que estén limpios antes de usarlos)”, exponen en una web.

Una actividad peligrosa para la salud

A pesar de todo, también han proliferado multitud de vídeos que denuncian la técnica y avisan de los peligros que entraña. Y es que golpear los huesos y tejidos del rostro no producirá un cambio aparentemente “estético” definitivo en la estructura facial, sino que podría llegar a causar daños permanentes en las estructuras.

Esta técnica, alejada de conceptos científicos, se basa en la teoría de que atrofiar los huesos puede transformar su forma y tamaño a través de la presión y la fuerza. Según esto, se fundamentan en que aplicar una presión en los huesos faciales estimula la regeneración y el crecimiento de los mismos. Sin embargo, se trata una malinterpretación de la teoría de Wolff.

Esta establece que los huesos están diseñados para cumplir sus funciones de la mejor manera posible, por lo que su estructura interna y densidad del tejido óseo se regula para adaptarse a tensiones y mantener una rigidez adecuada. Además, esto lo hace en relación a los músculos de su alrededor, por lo que si estos se fortalecen, generarán más tensión sobre el hueso y este se adaptará.

Además de ser una técnica muy dolorosa, el bone smashing no asegura un cambio determinado de la cara. Golpear con objetos tan contundentes zonas imprecisas cercanas a la boca y a los ojos puede acarrear graves problemas como la ceguera o la pérdida de dientes. Además, los huesos acabará volviendo a su forma original, siguiendo un proceso natural del cuerpo humano.

A pesar de que esta conducta entraña grandes riesgos, en la red continúan circulando contenidos en los que algunos usuarios alientan a otros para intentar modificar su rostro. Todo ello entre contenidos de broma relacionados con el bone smashing y algunas advertencias de profesionales que intentan mostrar lo inadecuada que es la práctica.

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