29 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

La primera en llegar al mercado será la de AstraZeneca en noviembre y la China promete un éxito del 75 por ciento en humanos

Éstas son las cuatro vacunas que pueden combatir el coronavirus y así es su eficacia: La de Oxford toma ventaja

Una investigadora en un laboratorio.
Una investigadora en un laboratorio.
La carrera para luchar contra el coronavirus se desarrolla en varios lugares al mismo tiempo, pero parte en mejor posición para llegar al mercado la desarrollada en Oxford por los laboratorios AstraZeneca y aunque puede llegar a toda la población en noviembre es la fabricada en China la que promete mejores resultados, un 75 por ciento de efectividad sobre la población.

Actualmente la carrera para conseguir la vacuna contra el COVID-19 se corre en cuatro frentes asociados a diferentes Gobiernos:

- La vacuna china que se está probando en Brasil y China (Sinovac). Esta vacuna se basa en coger el SARS-CoV2 e inactivarlo químicamente, luego se inyecta ese virus inactivo y se deja que el cuerpo produzca sus defensas contra él. Es un método de hacer vacunas muy probado y que suele funcionar muy bien, aunque da reacciones fuertes y eso puede frenar su expansión.

- La segunda en la carrera y la que parece estar más cercana para su producción es la producida por los laboratorios AstraZeneca y diseñada por la universidad de Oxford (Chadox). Esta se hace con un virus de chimpancé vivo al que le han clonado la famosa proteína S del virus. También es un método de hacer vacunas muy probado, pero solo han seleccionado una de las proteínas del virus para generar reacción y si no es la proteína buena pues la protección no va a ser todo lo eficaz que se espera.

La vacuna china parece la más eficaz.

- La tercera vacuna es la norteamericana, producida por la compañía Moderna. Esta vacuna usa una tecnología completamente nueva, en vez de introducir una proteína del virus o el virus inactivado (todas las proteínas), lo que hace es introducir una molécula de ARN mensajero. Esta molécula es como un libro de instrucciones para hacer que nuestras células produzcan una proteína del virus, en este caso la misma que AstraZeneca ha usado, la famosa S. Una vez ha aparecido esta proteína S se genera la misma reacción. El problema que puede tener es el mismo que la de AstraZeneca, comprobar si han dado con la proteína buena.

- La vacuna rusa es la cuarta en la pelea. Para esta investigación han cogido un virus del catarro (adenovirus) y le han puesto la proteína S. (La persona que tenga anticuerpos contra ese virus quizás no logre hacer muchos anticuerpos contra la proteína S), y, lo mismo, otra vez se ha elegido la misma proteína para hacer anticuerpo. Eso sí, Putin se pone la vacuna para autoconvencerse.

Es posible que en noviembre se comience a vacunar a la población en general. De hecho, en Rusia comenzarán a final de mes y en China ya están probando con sus soldados.

Ahora bien, ¿funcionan? Pues todas producen anticuerpos, condición necesaria, pero no suficiente. Que los produzcan no quiere decir que protejan eficazmente contra la infección.

Lo que cuentan los expertos españoles en vacunas es que la de AstraZeneca funciona en una proporción muy alta. Si esto es así se acabó la pesadilla. El famoso índice reproductivo del virus se multiplica por la población susceptible a infectarse, si el 60% queda protegido por la vacuna y ya lo ha pasado un 10-15% el índice reproductivo se multiplicará por 0,25. Esto significa que si ahora está por el 1,5 bajará a 0.37 y se acabará la pandemia.

Dado que las vacunas rusas y americanas son contra la misma proteína el efecto será similar, con un efecto de más o menos 10 por ciento. Los expertos creen que la china será la más efectiva y alcanzará el 75 por ciento. Otra cosa será cual compra o cual le venden al Gobierno español. Lo importante será vacunarse con el antídoto que llegue al mercado y esperar a que la pesadilla remita dentro de unos años.

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