15 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

El mandatario de la Junta de Castilla-La Mancha hizo unas desafortunadas declaraciones durante un pleno en la Cámara castellano-manchega

Los 270 médicos del Hospital de Albacete firman un manifiesto contra el presidente Emiliano García-Page

Profesionales a las puertas del Hospital de Albacete.
Profesionales a las puertas del Hospital de Albacete.
En total 270 facultativos del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete han firmado un manifiesto dirigido a la sociedad donde expresan su descontento con las declaraciones de Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, durante el Pleno celebrado el 2 de mayo en las Cortes de aquella comunidad.

Este manifiesto se ha unido al comunicado ya emitido en el mismo sentido por el Colegio de Médicos de Albacete en el que rechazaban las afirmaciones anteriormente citadas y describían un clima de enfado generalizado entre los profesionales del Hospital de Albacete.

El presidente García-Page.

García-Page dijo durante ese pleno que “en materia de respiradores, señorías, ni se imaginan lo mal que lo hemos pasado. Nunca ha habido menos de 12 disponibles en el sistema. Sé que es muy duro y puede haber familiares que puedan haber tenido la impresión de que no se les ha puesto un respirador porque no había. Incluso es posible que alguien les haya hecho creer eso, pero lo cierto y verdad es que si eso hubiera sido así, me gustaría que se evacuara la correspondiente denuncia”. Además, citó sin mencionar nombre alguno la carta publicada el día anterior al Pleno, firmada por Fernando García, coordinador de la Unidad de Trasplantes, en la que el profesional negaba que hubiera falta de recursos en el Hospital de Albacete: “Nunca ha dejado de atenderse a nadie en el Hospital de Albacete por falta de medios, en términos de vida. Me importa mucho esa opinión porque desmonta otras”, llegó a decir Emiliano García-Page.

Manifiesto firmado

El manifiesto está firmado por 270 médicos que “hemos atendido a pacientes con COVID-19 en hospitales y residencias”, y está motivado por las noticias y manifestaciones aparecidas en los últimos días en algunos medios. Esta declaración consta de 7 puntos y expone, entre otras cuestiones, que “la incidencia de COVID-19 en nuestro área de salud ha supuesto un desafío asistencial para el que nadie estaba preparado, ni personal ni institucionalmente”. Asimismo señala que “la creación de equipos con médicos de las diferentes especialidades presentes en el hospital, junto con la labor de los servicios centrales como Urgencias, Radiodiagnóstico, Farmacia o Laboratorio, en estrecha colaboración con los servicios de Medicina Intensiva y Anestesiología y Reanimación, permitió atender a todos los pacientes, ofreciéndoles en cada momento la mejor asistencia posible de acuerdo a los medios humanos y materiales de los que disponíamos”.

Policías aplauden a los trabajadores del Hospital de Albacete.

Los médicos reconocen en otro de los apartados "la abnegada labor de otros profesionales sin los cuales no hubiera sido posible prestar la asistencia que nuestros pacientes merecían: personal de enfermería, celadores, personal de cocina y de limpieza, administrativos y técnicos de mantenimiento".

El documento expresa que “rechazamos las declaraciones realizadas en los últimos días acerca de que no ha existido carencia de medios, incluyendo respiradores, las cuales ya han sido desmentidas por nuestros compañeros de Medicina Intensiva”.

Estos facultativos señalan que “somos conscientes de que cuando un paciente ingresa en un hospital y su estado es crítico, su médico responsable (en Urgencias o planta) solicita la valoración por el especialista en cuidados críticos para su ingreso en una unidad de cuidados intensivos, y éste acepta o deniega dicho ingreso en función de criterios profesionales. Especialmente en las primeras semanas de la pandemia y ante la avalancha de pacientes candidatos a recibir cuidados intensivos, los especialistas de los servicios de Medicina Intensiva y de Anestesiología y Reanimación tuvieron que priorizar el ingreso en sus unidades adaptando dichos criterios a la situación de emergencia sanitaria y a la limitación de recursos disponibles, algo que nosotros respetamos en todo momento, por lo que nos sorprenden, a la vez que nos indignan, las afirmaciones de que dicha adaptación no fue necesaria por ser sobrados los recursos".

El comunicado finaliza expresando “a las familias de los pacientes fallecidos nuestro más sentido pésame. Pueden tener la certeza de que todos luchamos hasta el último momento para preservar la vida de sus seres queridos y que. cuando no pudimos hacer más, fue nuestro propósito proporcionar confort y mantener la dignidad de todos ellos”.

 

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