27 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Valentino, Isabel Preysler, Almodóvar, Matthew McConaughey o Antonio Banderas son solo algunos de los nombres que han pasado por su prestigioso centro

Myriam Yébenes, directora del instituto de belleza Maribel Yébenes: "La pandemia ha influido en la autoestima del ciudadano"

Myriam Yébenes.
Myriam Yébenes.
Myriam Yébenes es licenciada en Derecho y Empresariales, pero desde hace quince años sigue los pasos de su madre, Maribel, al frente de sus prestigiosos centros de estética. La pasión por lo que hace y el respeto a la belleza natural, tanto por dentro como por fuera, son el sello que avala su trabajo, que ha experimentado cambios durante la pandemia. En una entrevista para elcierredigital.com, Myriam cuenta los efectos del confinamiento en la autoestima y las últimas tendencias en tratamientos.

 

Myriam Yébenes nació y creció en el mundo de la estética. Su madre, Maribel, fundó hace más de 46 años el instituto de belleza que lleva su nombre, referente en el sector de la Medicina Estética y líder en innovación. Desde entonces, el cuidado de la piel, tanto facial como corporal han constituido los pilares fundamentales sobre los que se sustenta una trayectoria profesional que avalan nombres de la talla de Valentino, Isabel Preysler, Almodóvar, Matthew McConaughey o Antonio Banderas.

Myriam es licenciada en Derecho y Empresariales por la Universidad San Pablo CEU, pero desde hace quince años sigue los pasos de su madre al frente de sus centros de estética. Se ha formado con los mejores profesionales del sector y es experta en alta tecnología láser, criolipólisis, mesoterapia no invasiva, y cavitación, así como en más de ocho tipos de radiofrecuencias. La pasión por lo que hace y una filosofía basada en el respeto a la belleza natural, tanto por dentro como por fuera, son el sello que avala su trabajo. 

- ¿Cuál es la receta de este éxito que dura ya más de 45 años?

- Este año cumplimos 46 años desde que mi madre, Maribel Yébenes, emprendiera este camino en el sector la estética. Ella fue la pionera y artífice de este proyecto que siempre ha perseguido transmitir y buscar esa confianza que a veces nos falta, elevar la autoestima y buscar la felicidad de cada uno de nuestros clientes.

Para lograrlo, nuestro trabajo se basa en una tecnología avanzada, que combinamos con cosmética de autor que nosotras mismas creamos. Además, también tenemos la parte de la medicina estética, con las infiltraciones. Eso sí, siempre basada en la naturalidad. Porque no queremos cambiar estructuras, ni tampoco transformar gestos. Al final nuestro trabajo es conseguir que los clientes logren un aspecto más joven, o la piel más jugosa, radiante e hidratada; favorecer la belleza, pero sin transformarlos en otra persona.

- Eres licenciada en Derecho y Empresariales. ¿Cómo decidiste dedicarte a la estética?

- Con quince años mi madre me preguntó si quería continuar el legado que ella estaba creando y le dije que sí, que me encantaría. En ese momento empecé a formarme y esos primeros veranos iba a los centros a ayudar, a ver cómo era su funcionamiento. También empecé a acompañarla a todos los congresos internacionales para empaparme de las nuevas tecnologías que surgían en el sector y conocer un poco más sobre esta industria. Sí es verdad que decidí estudiar Derecho y Empresariales, porque al final a mi madre le daba un poco de miedo que después no me gustase, o que empezase a trabajar y, como a veces nos pasa a los profesionales, no fuera como me lo había imaginado. En ese caso, era bueno tener más alternativas, y a mí el Derecho siempre me ha gustado mucho. En cuanto a la parte de Empresariales, era una buena opción teniendo en cuenta que ahora gestiono una empresa.

Cuando terminé la carrera ya empecé a trabajar en el sector de la estética y, como te puedes imaginar, me encantó. Así que decidí continuar mi formación en ese camino y, además, completé mis estudios con Enfermería para poder dedicarme también a toda la parte de infiltraciones. Seguir avanzando en mi carrera y ser cada día una mejor profesional siempre ha sido mi máxima.

Myriam Yébenes. 

- Desde que comenzaste a trabajar, ¿ha cambiado mucho la concepción de la belleza?

- Muchísimo, ha ido variando y hemos pasado por muchísimas fases. Pero lo que realmente ha cambiado mucho, en cuanto a lo que es el sector, es lo que respecta al avance de las tecnologías.

También en el último año hemos notado muchos cambios. Con la pandemia todos vivimos momentos más delicados, y muchos ciudadanos acuden a nuestros centros ahora con la autoestima un poco más bajita. Al final, estos últimos meses nos hemos expuesto constantemente a nuestra imagen, nos hemos pasado el día viéndonos en pantallas, por las videollamadas y las teleconferencias de trabajo. Pasar tanto tiempo observándonos a nosotros mismos ha provocado que nos hayamos visto más defectos, lo que ha repercutido en nuestra autoestima. Eso se nota en los clientes, que vienen más afectados emocionalmente. 

- ¿Cómo ha afectado la pandemia a la demanda de tratamientos?

- Con el confinamiento hemos llevado una vida más sedentaria y muchas personas han cogido peso durante estos meses. Ahora que llega la temporada del verano hemos notado un aumento en la demanda de tratamientos para eliminar grasa localizada y potenciar la musculatura.  En este sentido en Maribel Yébenes contamos con la tecnología de 'Emsculpt', un tipo de electroterapia de alta intensidad para abdomen, glúteos, gemelos y brazos, que equivale a 20.000 abdominales y sentadillas, y con cuatro sesiones ya te da resultado. 

También 'HIFEM', una auténtica revolución que favorece el desarrollo del músculo. Además, la semana pasada presentamos una mezcla que combina esta tecnología con la radiofrecuencia, de modo que se logra reducir la grasa a la vez que se trabaja el músculo, y ya tenemos lista de espera.  

- No me sorprende, suena de maravilla. ¿Y tratamientos faciales?

- En cuanto a la parte del rostro,  a partir de los 40 y 45 años nos están pidiendo mucho el 'Thermage FLX' porque es un única sesión al año. Consiste en una radiofrecuencia, la más potente que hay en el mercado ahora mismo, y cuyo resultado es el mismo o incluso mejor que el de tratamientos menos potentes que requieren de doce o quince sesiones. 

Por otra parte, y ahora que nos encontramos en una época del año en la que hace sol, el láser 'ALMA-Q' también es muy demandado, porque es un láser de rejuvenecimiento que no deja rojez y por lo tanto, se puede hacer sin correr riesgos, algo que hace unos años no era posible en la época estival. 

- ¿A vuestros centros acuden hombres y mujeres por igual?

En este sentido ha habido mucho cambio. En la última década el hombre se ha empezado a cuidar cada vez mucho más, y podría decirse que ya es algo común que acudan a centros de estética a realizarse tratamientos. En nuestro caso, cerca de un 30 o un 40 por ciento de nuestros clientes son hombres y, además, suelen ser muy disciplinados y constantes. En su caso, a parte de tratamientos faciales que mitiguen la apariencia de cansancio, también buscan mejorar la parte del abdomen, que quizá es su punto débil.

Centro Maribel Yébenes. 

- Todas las tecnologías están avaladas.

- Desde Maribel Yébenes siempre hemos apostado por tecnologías muy seguras. Todas cuentan con el sello de la FDA de Estados Unidos, así como con la certificación de la Comunidad Europea, que son quienes homologan que realmente existe una garantía de resultado y seguridad. Creo que hoy en día es muy importante, y más en un contexto en el que existen muchas copias cuyos resultados no son óptimos. Con la tecnología que nosotras utilizamos se requieren menos sesiones y, además, son mucho menos dolorosas que hace unos años, cuando no existían tantos avances.

- ¿Debemos cambiar nuestros hábitos de belleza ahora que llevamos mascarilla?

- Debemos cambiar las pautas de belleza en el caso de haber tenido, por ejemplo, un brote de acné, que tanto hemos comentado en los últimos meses. Realmente las pautas cosméticas deben cambiarse cuando hay alteraciones del clima, o cuando se producen transformaciones en nuestro cuerpo. Por ejemplo, cuando iniciamos la menopausia, porque la piel se seca y hay que ir introduciendo cambios.

- Los tratamientos y la medicina estética mejoran nuestro aspecto, pero, ¿podemos esperar resultados mágicos?

- La medicina estética tiene parte de magia, pero también va a depender mucho de si lo hacemos todo bien. Es decir, por un lado influye la genética, la edad y los parámetros del índice de firmeza. Por otro, también es muy importante la cosmética, porque es el alimento de nuestra piel y de ella dependen parte de los nutrientes que aportamos a nuestro cuerpo. Por lo tanto, si nos hacemos tratamiento pero luego en casa no nos ponemos cremas, la piel bonita tampoco va a lucir.

Por ello es importante que utilicemos buenas cremas y aplicarlas en todas las zonas en las que debemos hacerlo. También influye la parte de la alimentación y beber agua. En este sentido, durante la pandemia también ha aumentado el consumo de nutricosmética, que contribuye a sentirnos bien por dentro, pero cuyos resultados también se observan por fuera. 

- ¿Qué le dirías a alguien que no atraviesa su mejor momento de autoestima a causa de la pandemia pero no se atreve a dar el paso de recurrir a la medicina estética?

- Cuando emocionalmente no tienes ganas de cuidarte porque lo has pasado mal, cuando tienes la autoestima bajita, vas posponiendo todas aquellas cosas que te gustaría hacer mejorar. Sin embargo, en el momento en el que haces algo para cambiar la situación, te cambia el chip. Es decir, cuando empiezas a invertir en ti mismo la motivación te empuja a seguir por ese camino. Lo mismo ocurre con los tratamientos, cuando te haces el primero y ves los resultados, después los clientes se suelen animar a mejorar su alimentación, o a hacer deporte. Además, desde nuestros centros hacemos un seguimiento para motivar, para recomendar y para hacer que el cambio sea todavía más espectacular.

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