27 de mayo de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Muchas españolas se han rendido ahora a la moda del cuerpo femenino a lo Kardashian, es decir, cintura de avispa y glúteos voluminosos

La referencia del trasero de Kim Kardashian se ha convertido en la operación estética de moda en toda España

Kim Kardashian.
Kim Kardashian.
Kim Kardashian es una de las mujeres más famosas del planeta. Todo lo que toca se convierte en oro y cualquier producto asociado a ella acaba obteniendo ventas millonarias. Todo esto sirve para sí misma, convertida en el producto más importante que ella vende, los atributos físicos que ha moldeado mediante operaciones estéticas. Su trasero ha pasado a ser uno de los modelos en el que muchas mujeres se fijan hasta el punto de convertirse en tendencia en España.

Kim Kardashian es una de las mujeres más envidiadas en todo el mundo por sus marcados atributos, especialmente su admirado trasero, gracias al cual tiene 136 millones de seguidores en Instagram.

Este fenómeno planetario ha llegado a España desbancando de un plumazo las preferencias de muchas españolas, que no hace mucho admiraban los traseros latinos estilo Jennifer López, y que ahora se han rendido a la moda del cuerpo femenino de curvas marcadas a lo Kardashian, es decir, cintura de avispa y glúteos voluminosos.

El doctor Ángel Martín, director médico de la Clínica Menorca, recibe cada vez más pacientes que llegan a su consulta con fotografías de Kim Kardashian pidiendo esas curvas de infarto. Ante esta evidencia, las preguntas que nos hacemos son: ¿Cualquier mujer puede remodelar su cuerpo para reducir al máximo su cintura y potenciar sus caderas y sus glúteos? ¿Con qué técnica se consiguen esos resultados?    

¿Cómo es posible la mera existencia del voluminoso trasero de Kim y su cintura de avispa? Este misterio lo resuelve el doctor Ángel Martín, experto en la técnica: “No es necesario aumentar el volumen con prótesis, se puede conseguir con lipofilling, una de las técnicas más avanzadas en el ámbito de la cirugía estética, que requiere de mucha pericia por parte del cirujano”. “Tanto la lipoescultura como el lipofilling son técnicas que requieren creatividad, moldeas el cuerpo quitando aquí y allá, se extraen los depósitos de grasa localizados de diferentes zonas del cuerpo y se injertan de nuevo donde sea necesario para obtener una silueta contorneada y homogénea, aportando unas proporciones más armoniosas al cuerpo. La recomendación depende de lo que la paciente quiera”, explica el doctor Martín.

El lipofilling es una técnica mínimamente invasiva que se realiza en dos o tres horas en el quirófano, con anestesia local y sedación. No requiere hospitalización, la recuperación lleva entre 7 y 10 días y los resultados son definitivos.

Consiste en la extracción de grasa mediante liposucción en las zonas donde se encuentra acumulada, a las que se denomina “zonas donantes”, para transferirla en la zona receptora para dar volumen tras una técnica selectiva de manipulado y centrifugado de las células grasas o adipocitos. En el caso de los glúteos la técnica permite redistribuir la grasa de forma personalizada para darle la forma que cada paciente considere oportuna.

La ventaja principal de esta técnica es que, al ser grasa autóloga, favorece la regeneración celular y no existe riesgo de rechazo. Otra ventaja es que no se realizan incisiones, por lo que no quedan cicatrices. Actualmente y gracias a los avances en la investigación médica, las nuevas técnicas para extraer los adipocitos sin dañarlos y la fase de preparación y centrifugación para obtener la grasa depurada, permiten una mayor supervivencia del lipoinjerto, que se integra en la nueva localización y mantiene entre el 70 y el 80% de su volumen.

Como en todas las cirugías, debe existir un criterio quirúrgico. En este caso, para poder realizar un lipofilling se deben tener acúmulos de grasa en las zonas donantes. La zona donante más rica en células madre (ASC), para asegurar la mayor supervivencia del injerto, es la zona torácica y la zona baja del abdomen; pero también se pueden obtener los injertos de la espalda, las caderas, los brazos o cara interna de los muslos.

La remodelación de los glúteos tiene una limitación en lo que se refiere a la proyección y el volumen que puede alcanzarse, por lo que se debe estudiar cada caso en particular.

 

COMPARTIR: