23 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

El abogado Alberto García Cebrián explica a elcierredigital.com que "las nuevas generaciones impulsan una forma de querer menos posesiva y más libre"

El poliamor está de moda: El sesenta por ciento de los españoles querrían tener una relación abierta

Fotograma de la película 'Vicky Cristina Barcelona'.
Fotograma de la película 'Vicky Cristina Barcelona'.
La monogamia ha quedado obsoleta. El auge de las redes sociales y el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones han propiciado la aparición de nuevas prácticas sentimentales. Una de ellas es el poliamor, que consiste en mantener relaciones con varias personas de forma simultánea en la que la comunicación es un aspecto clave. El abogado Alberto García Cebrián explica a elcierredigital.com que "para poder desestigmatizarla es fundamental que la sociedad evite prejuicios al respecto".

Las relaciones amorosas han sufrido un cambio notable durante estos últimos años, esencialmente, a causa de la influencia de las redes sociales. Esto se traduce en la aparición de nuevas prácticas orientadas al ámbito sentimental que han puesto en entredicho la pervivencia de la monogamia.

Una de estas prácticas es el poliamor, que gana adeptos y está de moda. Según encuestas realizadas, sólo un 33% de las personas apoyan la relación monógama. El resto tienen o querrían tener una relación abierta o poliamorosa.

El 60% prefiere una relación abierta

Según encuestas realizadas, sólo un 33% de las personas apoyan la relación monógama. El resto tiene o querría tener una relación abierta o poliamorosa. Se ha hablado mucho de lo impactante que ha sido esta noticia en España, pero de lo que no se habla tanto es de si los resultados hubieran sido otros si en vez de anónima la encuesta requiriera los nombres y apellidos de los consultados.

Es por ello por lo que, aunque se hable de las relaciones abiertas, no se materializa en la vida real. ¿Cuánto cambiaria la opinión si la relación abierta sólo fuera para nosotros y no para nuestra pareja? Tal vez esta es una de las claves en la evolución sentimental y familiar.

Sin duda, se trata de un cambio de mentalidad de las nuevas generaciones que impulsan una forma de querer menos posesiva y más libre. Paradójicamente, en paralelo crece la manera de entender al amor de manera tóxica, deseando para uno mismo la libertad, pero con reticencia y desconfianza a que nuestra pareja ejercite la misma libertad que nosotros querríamos tener. En resumen, que cada vez tenemos una mentalidad más liberal para solo para uno mismo. Se utiliza una vara diferente de medir la libertad sentimental que desearíamos para nosotros y para nuestra pareja.

Tradicionalmente las parejas seguían una relación muy “estandarizada”: la sociedad empujaba a tener pareja, casarse, tener hijos, una casa mayor, etc. Antes se llegaba a valorar el construir y mantener el matrimonio por encima de la felicidad. Ahora, sin embargo, se está pasando de un extremo a otro, solo se busca la felicidad y la libertad y, tal vez, esta evolución no se está asentando en valores de libertad y respeto real sino, en algunos casos, en comportamientos que pueden llegar a ser tóxicos.

El poliamor

Actualmente, el poliamor se encuentra en auge, cobrando cada vez más protagonismo en la sociedad, ganando paso a las relaciones monógamas. Y en torno a él, surgen diversas cuestiones: ¿Cómo funciona este tipo de relación? ¿Cómo manejan los celos que pueda ocasionar? ¿A largo plazo es una relación que puede funcionar?

La base de este tipo de relación se encuentra en la comunicación y en el consentimiento mutuo. El poliamor consiste en mantener relaciones con varias personas de forma simultánea, siendo consensuado entre todas las partes, llegando a acuerdos todas las partes implicadas. La comunicación es muy importante, pues en caso de que no exista o de que una de las personas no lo tenga muy claro, pueden aparecer celos y malentendidos.  

Las personas que desarrollan este tipo de relaciones entienden que se puede amar a más de una persona de forma libre, y que incluso es positivo para la relación frente a los problemas que puedan surgir en relaciones monógamas, como puede ser la rutina, la monotonía, etc.

Es un tipo de relación que hoy en día, dada la desinformación que hay sobre el tema, se encuentra estigmatizada, pues es algo nuevo y diferente. Para poder desestigmatizarla es importante que la sociedad sepa en qué consiste y evitar los prejuicios al respecto. Muchas personas poliamorosas se sienten discriminadas y no entendidas, de ahí la importancia de que la sociedad conozca las bases de este tipo de relaciones.

Diferencias entre distintos tipos de relaciones

No debemos confundir poliamor con poligamia, pues el poliamor no pone énfasis en el matrimonio ni en el sexo de las personas que forman parte de la relación. También se confunde con las relaciones abiertas, con las que tampoco tiene que ver, pues en las abiertas se mantiene una relación principal e íntima, aunque se respeta la libertad de cada uno de los miembros principales a tener otras parejas sexuales, siempre acordado de mutuo acuerdo.

¿Puede tener futuro una relación poliamorosa?

Las personas poliamorosas aseguran que es posible. Entienden que sin empatía y cariño no hay un amor sano, y que se puede querer a más de una persona a la vez. Al entender este tipo de relación desde el significado de libertad y no de la posesión hacia la pareja, problemas como los celos, el aburrimiento o las convivencias insanas no tienen cabida, promoviendo así el amor libre.

Todos los tipos de relación deben ser respetados, pues cada uno elige cómo quiere vivir su vida y a quién amar. Lo más importante es buscar la felicidad en uno mismo, y aceptar que a veces las personas cambian y también está bien. Todos los tipos de relaciones tendrán sus ventajas y sus desventajas.

Podemos destacar el siguiente extracto de Cecilia Bizzotto, portavoz de JOYclub España:

“Durante mucho tiempo, la única manera de relacionarnos sexual y afectivamente era desde la monogamia. En la actualidad, comprendemos que la monogamia es una orientación relacional más, ni mejor ni peor que ser swinger, poliamorosa, anarquista relacional o con lo que decidas identificarte. Además, todas estas alternativas (igual que nuestra identificación u orientación de género) pueden fluctuar en función de nuestro momento vital. Que decidamos una relación amor libre hoy no significa que mañana no podamos optar por tener una relación exclusiva. Lo que está claro es que cada vez más personas deciden tener relaciones no-monógamas y esta es una alternativa bien vista para más gente cada día. Esto no implica que el camino de la no-monogamia sea fácil: en muchos entornos sociales se sigue viendo como algo negativo y muchas somos juzgadas por elegir amar libremente. Pero cuando se trata de la opción más elegida por los encuestados, lo que no podemos hacer es mirar hacia otro lado”.

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