25 de febrero de 2024
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FIN DE SEMANA

Restauradores como el presidente de Mallorca CAEB, Alfonso Robledo, critican esta normativa publicada que "afecta a todos y a la forma en que comemos"

Indignación: El Gobierno permite vender comida elaborada en las casas "sin control sanitario"

El Cierre Digital en Un cocido listo para comer.
Un cocido listo para comer.
El Gobierno ha autorizado la venta de distintos productos elaborados en domicilios particulares. La medida ha provocado el descontento y numerosas críticas de amplios sectores de la restauración, como el presidente de Mallorca CAEB, Alfonso Robledo. Afirman que este tipo de negocios representa un grave peligro alimentario al no conocer cuándo se ha cocinado el producto y una competencia desleal ante sus negocios. Además, subrayan la falta de inspectores para controlarlo

El Gobierno ha publicado en el Boletín Oficial del Estado la autorización para vender productos elaborados y preparados en domicilios particulares. En su publicación del día 21 de diciembre de 2022, el Ejecutivo ha puesto en marcha una nueva normativa que permite el desarrollo de la actividad comercial y la venta de productos elaborados en viviendas particulares.

Para poder realizar esta actividad, los interesados deben presentar una declaración responsable en la que acrediten que tienen la suficiente logística y tiempo para poder llevar a cabo la comercialización respetando una serie de condiciones descritas en el mismo boletín.

Además, deben contar con otra serie de permisos de actividad como el permiso para manipular alimentos, estar dado de alta en la seguridad social, la forma mas habitual es el modelo 037 o a través del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), y presentar ante Hacienda una serie de documentos que acrediten la actividad además de cumplir el reglamento en materia sanitaria y legislación alimentaria.

A pesar de esta nueva normativa, no todas las autonomías están de acuerdo con ella. El Govern balear rechaza esta medida, ya que como afirman, tienen la potestad en materia sanitaria y pueden “limitar los efectos” de las diferentes normas propuestas desde el Gobierno central.

El Govern balear se posiciona de acuerdo con las críticas que surgen entre los restauradores, ya que afecta a los distintos modelos de restauración que existen en las islas. Según expresan, esto puede representar una competencia desleal y se podrían exponer a riesgos sanitarios –debido principalmente a la necesidad de un mayor número de inspectores y controles en las islas–. Al ejecutivo balear no le consta la existencia de ningunas declaraciones responsables para la puesta en marcha este tipo de actividad, tal y como han declarado sus representantes.

¿Qué se podrá comercializar y de qué forma?

Esta norma especifica algunos de los productos que se pueden comercializar, entre ellos, podemos destacar aquellos platos que, por sus características, puedan soportar un tratamiento térmico adecuado, productos de panadería y repostería, así como confituras, mermeladas y jaleas.

Según la publicación del BOE, siempre debe hacerse acreditando el mantenimiento sanitario de los mismos, la prohibición de acercarse cualquier persona ajena a la elaboración de los productos así como cualquier animal domestico que pueda representar una amenaza para la salud pública.

tipos de pan

Diferentes tipos de pan.

Por otro lado, este tipo de productores deberán tener en cuenta el volumen de negocio y la comercialización de este, ya que no pueden producir más de 100 kilogramos semanales de sus productos, debiendo de poder acreditar todos lo producido y comercializado en las distintas inspecciones, así como el cumplimiento sanitario y alimentario vigente, además del correcto etiquetado de los productos y el cumplimiento del espacio para la elaboración de los mismos.

Críticas al modelo planteado

Estas medidas planteadas por el Ejecutivo han recibido numerosas críticas, especialmente de asociaciones de restauración, panaderías y pasteleros. Miembros de este sector argumentan la falta de seguridad jurídica, preguntan por cómo se va a llevar a cabo el pago de los diferentes impuestos, por cómo afectará a sus modelos de negocio y, en definitiva, cómo se garantizará la seguridad alimentaria y la protección del consumidor.

Restauradores y otros comerciantes de este sector critican esta nueva normativa que consideran, según sus palabras, una “vergüenza y un atropello”. Exponen además que "estas nuevas medidas afectan a todos y a la forma en la que consumimos determinados productos".

Elcierredigital.com ha contactado con Alfonso Robledo, presidente de Mallorca CAEB Restauración. En respuesta a esta decisión del Gobierno, Robledo comenta ciertas cuestiones ante lo que considera un mal planteamiento en la protección y seguridad del consumidor. Según su opinión, empezando porque “faltan inspectores que desarrollen los controles pertinentes”.

Por otro lado, especifica que “muchos de estos negocios están regentados por extranjeros", que no cumplen ciertos criterios. Robledo critica la escasa información que se da sobre los impuestos a los que están obligados, la no necesidad de alquileres y sobre la “competencia desleal ante los negocios de la zona”. Por último, plantea que “si un domicilio es inviolable según la ley, cómo se va a proceder para realizar las diferentes inspecciones”.

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