17 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Este anuncio institucional del Ministerio de Asuntos Sociales y Agenda 2030 critica la cultura del esfuerzo y rompe con los datos de movilidad social

Ione Belarra lanza una campaña con el lema 'los niños pobres seguirán siendo pobres': Los ejemplos que la desmontan

Ione Belarre.
Ione Belarre.
El pasado jueves el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 publicó en redes sociales una campaña de concienciación a favor de la igualdad entre los ciudadanos donde se argumenta que en España no existe movilidad social. "Los niños pobres serán pobres de adultos". Ione Belarra, secretaria general de Podemos y ministra sustituta de Pablo Iglesias, retuiteó el vídeo. Su publicación ha suscitado la polémica y algunas personas le recuerdan el origen humilde de algunos exitosos españoles.

El debate sobre la desigualdad y la movilidad social ha vuelto al escaparate político español después de la publicación en redes sociales de un vídeo publicitario del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. En el spot institucional, que forma parte de la campaña #EsMéritoDeTodos, dos sanitarios comprueban las características de los bebés de una sala de recién nacidos. Además de la altura y el peso, los médicos valoran la situación económica de sus familias, y auguran un futuro de complicaciones a uno de los niños porque sus padres tienen un ingreso anual de 12.000 euros. Una locución afirma a continuación que la mayoría de los niños que nacen en familias pobres serán pobres de adultos aunque se esfuercen. 

Para justificar esta campaña, el Ministerio recuerda que en octubre de 2020 el Alto Comisionado contra la Pobreza Infantil publicó un estudio que concluía que "la pobreza infantil es la principal vía de reproducción intergeneracional de la pobreza". "En otras palabras: quien ha crecido en la pobreza, probablemente será pobre de adulto. Más de una de cada dos personas entre 30 y 49 años que nacieron en un hogar con una situación económica ‘muy mala’ se encuentran en riesgo de pobreza en la actualidad, mientras que solo 1,4 de cada diez que nacieron en un hogar con una situación económica ‘muy buena’ están en la misma situación", relatan.

De este modo, la idea sobre la que gira el guion del vídeo retuiteado por la recién nombrada Secretaria General de Podemos, responsable de la cartera impulsora de la campaña, parecería estar sustentada en datos fehacientes. No obstante, basándonos en las estadísticas, este argumento no siempre se cumple

Si bien es cierto que los menores con menos recursos muy probablemente enfrentarán mayores dificultades a lo largo de su vida, no hay que olvidar que España también es uno de los países con menos correlación entre el estatus socioeconómico de los padres y el de los hijos, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). De hecho, en nuestro país el 20% de los hijos de familias de ingresos bajos consiguen subir un cuartil, es decir, dejan de formar parte del 25% con menos ingresos. En este sentido, transcurren cuatro generaciones para que una persona que forma parte del grupo del 10% más pobre alcance la media de ingresos del país. Los datos de España son mejores que los de otros países de la Unión Europea, como Francia o Alemania. 

Asimismo, las estadísticas no son la única demostración de que el mensaje que divulga la campaña del Ministerio de Derechos Sociales no siempre se cumple. Históricamente encontramos ejemplos de personas que alcanzaron el éxito profesional y un alto desarrollo económico en España y que, sin embargo, sus orígenes se arraigan en familias humildes. El mérito y el trabajo, en esas ocasiones, tuvo su efecto.

Los casos que desmontan el spot de Ione Belarra

Amancio Ortega, director del grupo Inditex y uno de los hombres más ricos del mundo, es uno de los ejemplos que confirmaría que la cultura del esfuerzo, en ocasiones, sí favorece la movilidad social. El empresario nació en la pequeña localidad de Busdongo, en la provincia de León. Su padre, ferroviario, tuvo que trasladarse a diversas ciudades a raíz de su trabajo, por lo que Ortega pasó su infancia en Tolosa, en Gipuzkoa, y Galicia. 

Amancio Ortega, fundador del grupo empresarial textil Inditex

Fue precisamente en este último destino en el que el fundador de Inditex dejó la escuela para empezar a trabajar y, de este modo, contribuir a la economía familiar. Con 14 años, era repartidor de la camisería Gala, en A Coruña. Poco después, se convirtió en comercial de la empresa de confección La Maja, donde conoció a su exmujer, Rosalía Mera y empezó a gestar el proyecto empresarial que ahora es Inditex.

Cada noche, la pareja cosía batas acolchadas de guata a mano hasta que en 1972 los hermanos de Amancio, una de sus cuñadas y José Antonio Caramelo (fundador de la firma de ropa Caramelo), le ayudaron a crear Confecciones GOA (las iniciales de Amancio Ortega Gaona al revés) en Santiago de Compostela. En 1975 abrió la primera tienda Zara en A Coruña, y el resto ya es historia. 

De este grupo de empresarios hechos a sí mismos también forma parte Isidre Fainé, presidente de La Caixa hasta 2016. Fainé nació en 1942 en uno de los barrios más pobres de Manresa, una de las zonas más castigadas por la Guerra Civil. 

Al igual que Amancio Ortega, Isidre Fainé comenzó a trabajar a corta edad, cuando tenía quince años, en un taller en el que se dedicaba a reparar bicicletas. A la vez, compaginaba sus labores con el estudio del bachillerato elemental. 

Isidre Fainé nombrado empresario del año en 2012

De este modo, consiguió licenciarse y doctorarse en Ciencias Económicas en una época en la que los estudios universitarios estaban reservados para los hijos de las familias más adineradas. Su carrera profesional comenzó como director de Inversiones en el Banco Atlántico. Posteriormente se incorporó a La Caixa, banco del que fue presidente hasta 2016.

La increíble historia del escritor José Saramago también vendría a demostrar que, con esfuerzo, en ocasiones, también se puede alcanzar el éxito. Los padres de este dramaturgo portugués eran campesinos sin tierras y con escasos recursos económicos. Saramago no fue al colegio, y todo lo que aprendió fue gracias a la biblioteca de su barrio. Comenzó su  formación a los doce años, en una escuela industrial donde conoció los clásicos de la literatura gracias a las asignaturas humanísticas que formaban parte del programa de estos estudios técnicos. Sin embargo, no puedo finalizarlos ante la imposibilidad de su familia de continuar costeándolos.

José Saramago durante su discurso como Premio Nobel de Literatura en 1998

Para mantener económicamente a su familia, Saramago trabajó durante dos años en una herrería mecánica. También desempeñó funciones como empleado administrativo en la Seguridad Social hasta que, después de su boda con Ilda Reis, comenzó a escribir. Su primera novela, en 1947, fue 'Tierra de Pecado', una historia que se gestó mientras el prestigioso literato compaginaba trabajos. Su don para la escritura y su tesón lo han convertido en uno de los escritores más prestigiosos del mundo y en ganador del Nobel de Literatura en 1998.

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