24 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Esta isla canaria estaba catalogada como zona libre de virus hasta la llegada de una patera la semana pasada y dos guardias civiles contagiados

Preocupación en Fuerteventura por los 40 casos de COVID-19 detectados en los últimos días

La llegada de una patera trajó 37 positivos.
La llegada de una patera trajó 37 positivos.
Fuerteventura vive una situación insólita, han pasado de ser zona cero de coronavirus a padecer cuarenta contagiados en apenas unos días, entre ellos dos guardias civiles en prácticas llegados desde la Península. De momento, el resto de dotación de la Guardia Civil tendrá que esperar unos días para someterse de nuevo a las pruebas en su totalidad.

Dos guardias civiles que han dado positivo por COVID-19 han elevado la cifra de contagiados a 40 en Fuerteventura, una isla que había estado a salvo de la epidemia en los momentos más duros de la misma. El gran número repentino de casos se explica por las pruebas realizadas a los inmigrantes subsaharianos que llegaron en patera desde las costas africanas la semana pasada, en total 37 que estaban contagiados en su totalidad.

Además, los últimos tests demostraron el martes que dos guardias civiles en prácticas, recientemente trasladados a Fuerteventura han dado positivo, al igual que un paciente que esperaba para una intervención quirúrgica. Así que puede decirse que todos los casos detectados en esta isla son importados de fuera. Los dos jóvenes guardias llegaron desde Baeza el lunes, estuvieron primero en la Comandancia de Puerto del Rosario y luego fueron a su destino a Morro Jable. "Se hicieron las pruebas el lunes y los resultados se supieron el martes, pero claro, ya habían estado con muchos compañeros con contacto normal", explica Juan Couce, secretario de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) de Las Palmas, que añade que los 250 efectivos de Fuerteventura se hicieron las pruebas la semana pasada y dieron negativo en su totalidad.

Pero tras la llegada de la patera con 37 inmigrantes contagiados los cinco guardias civiles que los recibieron están en cuarentena por precaución en un hotel "y vamos a pedir que a estos dos guardias también los pongan en el mismo hotel para evitar que salgan a hacer compra o a tratar con civiles", explica Couce.

Inmigrantes en Fuerteventura.

En Canarias normalmente los guardias civiles están acostumbrados a usar guantes y mascarillas desde hace muchos años por la llegada de pateras a las islas, "nunca hemos tenido problemas de material, ahora incluso tenemos trajes EPI para cuando hay casos confirmados. Claro, ahora hay que esperar unos días a ver si alguien da síntomas de COVID-19 para proceder a actuar aislándolo porque estos guardias no tenían síntomas pero dieron positivos, así que estamos a la expectativa", añade Juan Couce.

Hasta el momento no hay registrado ningún fallecimiento por COVID-19 en la isla, que continúa con su registro de 0 bajas por el coronavirus. Los 37 inmigrantes están aislados en una nave del Cabildo de Fuerteventura y los otros tres casos permanecen aislados en sus domicilios, incluidos los dos guardias, ya que no existe casa cuartel en la isla y los guardias viven en sus domicilios particulares o de alquiler.

La preocupación en Fuerteventura, con una población cercana a 120.000 habitantes, es lógica. Es la isla más extensa de todas las del Archipiélago canario y vive del turismo nacional y extranjero y, en gran medida, del windsurf que se practica en las playas de Jandía y ahora que España abre sus fronteras esperaran una afluencia importante de turistas.

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