20 de septiembre de 2021
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El psicólogo Jorge López Pérez Vallejo, experto en ansiedad, fobias, obsesiones y depresión analiza las reticencias ante las vacunas del COVID

Aumenta el miedo de los españoles a vacunarse: AstraZeneca se seguirá administrando a los mayores de 60 años

Hay población que tiene miedo a la vacunación.
Hay población que tiene miedo a la vacunación.
Jorge López-Vallejo explica en este artículo el miedo a las vacunas contra el Covid y más en concreto a la de AstraZeneca por los efectos secundarios todavía no estudiados en profundidad. Este psicólogo describe los diferentes miedos a los que se enfrenta una persona antes de ser inmunizada y explica cómo luchar contra ellos.

En estos momentos si de algo se habla es de la posibilidad de vacunarse para poder inmunizarnos y hacer frente a esta terrible pandemia. Dejando a un lado los diferentes puntos de vista y debates que pueda generar la efectividad o seguridad de la vacunación del Covid-19, en la consulta nos encontramos con personas que vienen a pedirnos ayuda por los siguientes motivos:

  • Miedo al efecto secundario de la vacuna.
  • Miedo a contagiarse del Covid con la vacuna.
  • Miedo a contagiarse en el hospital.
  • Miedo a las jeringuillas.
  • Miedo paranoico a una conspiración.

Los tres primeros grupos de personas, presentan emociones invalidantes, bloqueadoras, que les impide entrar en el proceso de vacunación, aun sabiendo que es necesario para ellos y para la sociedad.

La persona entra en un sistema de pensamientos obsesivos fóbicos continuos hacia los efectos de la vacuna o el contagio. Aplican control obsesivo sobre el proceso de vacunación, buscando información novedosa en internet, redes sociales, revistas y publicaciones con el fin de reducir su miedo, posponen fechas y no se inscriben en listas profesionales para vacunarse incrementando, de esa manera, su ansiedad.

Controlan con sobreinformación los tipos de vacunas, los efectos de cada una, cómo se ponen, dónde se ponen, llegando incluso a  cambiar de domicilio para obtener una u otra vacuna, la mejor valorada según sus miedos.

La OMS está preocupada por el miedo a las vacunas.

Para su administración se necesita una jeringuilla. Este trámite puede significar para algunos un hecho de lo más normal, para otros un momento más o menos de angustia. En cambio, la vacuna del Covid-19 para aquellos sujetos que padecen fobia a las agujas o a la sangre puede convertirse en una auténtica pesadilla. En estos casos y ante la necesidad de vacunarse y la imposibilidad de hacerlo, se zambullen en procesos ansiosos que solo se resuelven con psicoterapia.

El último bloque de resistentes a la vacuna es el de los consparanoicos, que piensan que la vacuna es una conspiración. Buscan casos únicos para no vacunarse, para justificar su decisión y de esta forma alinearse con su pensamiento justificando la defensa de una coherencia muy propia pero también muy cuestionada por la sociedad y la ciencia.

Todos ellos pueden mitigar su incertidumbre y encontrar una solución a su problema con un tratamiento adaptado a cada caso y a cada miedo.

Con respecto a aquellos que tienen miedo a los efectos secundarios y al contagio, bien con la vacuna o cuando entran  en el hospital,  el tratamiento irá dirigido a reducir ese miedo obsesivo, ayudándolos a gestionar los controles que ejercitan y entrenando afrontamientos activos ante sus evitaciones.

El grupo de personas con miedo a la jeringuilla reciben tratamientos para el trastorno fóbico que sufren y que les impide acceder a la vacuna. Este tratamiento irá dirigido a la aproximación y al acercamiento progresivo personalizado a su fobia, con técnicas terapéuticas que reducirán no tener que vivir como Fernando Pessoa decía: “Llevando encima todas las heridas de las batallas evitadas”.

Los conspiranoicos suelen expresar una idea o discurso congruente, razonable y con lógica (se sienten amenazados, traicionados, engañados, alguien les quiere hacer daño). Un pensamiento o idea que crea sufrimiento y ante el que se defienden o atacan. 

Suelen ser personas desconfiadas y suspicaces. Muchas de ellas aseguran tener una intuición muy desarrollada para justificar su tendencia a pensar mal de su entorno y que su entorno no les dé la razón a sus creencias. Cualquier terapia fracasará si el psicólogo, desde el inicio, intenta convencer al paciente de que lo que piensa no es cierto o no existe. La primera maniobra que los psicólogos debemos hacer es tratar de ver su punto de vista y conseguir comprender aquello que nos cuenta como algo razonable. Sin prejuicios y mostrando absoluta aceptación. Cuatro reglas dirigen este tratamiento: 

  • No contradecir su verdad aunque sea muy distorsionada.
  • Alinearse, aceptando su narración como verdadera y usando su lenguaje.
  • Empezar a añadir y amplificar lo que el paciente dice, es decir siguiendo su lógica.
  • Inventar y construir otra realidad a medida, siguiendo la lógica no ordinaria del paciente, con el objetivo de hacerle dudar de lo que se ha creído como totalmente cierto.

Desde el modelo estratégico que aplicamos en el Instituto Médico López Vallejo, se selecciona el tratamiento adecuado para cada persona al investigar sobre el problema raíz, aplicando el  tratamiento adecuado bajo la base científica que avala el hecho de que en las soluciones que ha aplicado la persona, se encuentra gran parte del problema. 

AstraZeneca, solo para personas entre 60 y 65 años

 

La suspensión de  la vacunación a menores de 60 años afecta a la segunda dosis de personal de emergencias, profesores, bomberos y fuerzas y cuerpos de seguridad.

El Ministerio de Sanidad ha propuesto a las comunidades autónomas, por principio de precaución y con la información actual, parar temporalmente, la vacunación con Astrazeneca en personas menores de 60 años. Sin embargo, la vacuna sí se seguirá administrando a la población entre 60 y 65 años.

Por ejemplo, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, procederá a anular las citaciones a las  personas afectadas, entre profesores, bomberos y otro personal de emergencias, así como miembros de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que estaban a la espera de la segunda dosis.

Según el Ministerio de Sanidad, se suspende la administración de la segunda dosis de este fármaco, a la espera de lo que se decida a nivel europeo. Es posible que no se aplique la segunda dosis, o bien que sea con otra vacuna. A los que se les ha administrado la primera dosis, de AstraZeneca, cuentan con un 70 por ciento de inmunidad frente a la infección de COVID-19 tal como indica la ficha técnica.

COMPARTIR: