29 de enero de 2023
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FIN DE SEMANA

Según el abogado Alberto García Cebrián, es alarmante el incremento de agresiones de mujeres a hombres y evidencia que la salud mental es preocupante

Cuando el hombre es la víctima: Aumentan los casos de violencia intrafamiliar al inicio de 2023

En algunos casos, la violencia y la salud mental están relacionadas.
En algunos casos, la violencia y la salud mental están relacionadas.
Los casos de violencia intrafamiliar no paran de aumentan. A principios de enero dos hombres han sido apuñalados y uno ha sido asesinado a manos de sus parejas, las cuales son mujeres y se encuentran en tratamiento psiquiátrico. Para el abogado Alberto García Cebrián, una de las conclusiones de este comienzo de año es que la violencia no tiene género. Son personas que tienen un comportamiento violento o que por motivos de trastornos o problemas de salud mental atentan contra otros.

A finales de 2022, las instituciones tuvieron que hacer frente a un ‘diciembre negro’ a causa del drástico aumento de casos de violencia de género. Unos datos que hicieron saltar todas las alarmas por el repunte de casos de mujeres asesinadas. Tan solo en el último mes del año fueron 11 las mujeres asesinadas a manos de sus maltratadores. 

De lo que no se habla tanto es de los casos de violencia intrafamiliar en los que la agresora es la mujer y la víctima el hombre. Lo cierto que es el reducido número de muertes de hombres a manos de mujeres o de personas con independencia de su sexo u orientación sexual no logra captar la atención de los medios, minimizándose su repercusión social. Sin embargo, también existen y se desarrollan en torno a una relación sentimental.

Por otro lado, tampoco se visibiliza el número de suicidios, que en 2021 superó los 4.000, o lo que es lo mismo, once suicidios al día. Estas cifras ponen en evidencia el estado de nuestra salud mental. 

La violencia no tiene género

El 5 de enero de 2023 una mujer de 51 años presuntamente apuñaló a su marido de 71 años en Úbeda (Jaén). La mujer estaba en tratamiento de salud mental, y ha sido ingresada para su valoración. Por su parte, el hombre tiene pronóstico reservado aunque se conoce que se ha estabilizado. En esta misma provincia, la semana anterior se había producido otro caso en la que una mujer apuñalaba presuntamente a su pareja.

Detenida una mujer de 59 años por apuñalar a su marido en Úbeda (Jaén)

Agentes de la Policía Nacional.

Por otro lado, el lunes día 2 de enero el asesinato en Fuenlabrada (Madrid) de un hombre a manos de su mujer ha conmocionado a la sociedad española. La mujer estaba bajo tratamiento psiquiátrico y tras cometer el asesinato, se suicidó. La mujer dejó una nota a los hijos en la que decía “Acabo con todo. No quiero dejar a vuestro padre".

Para García Cebrián, una de las conclusiones de este comienzo de año es que la violencia no tiene género. Son personas las que tienen un comportamiento violento o las que por problemas de salud metal atentan contra familiares y hasta contra sí mismos. Por eso, sostiene que es necesario cambiar el enfoque de violencia y que las manifestaciones, condenas públicas, dotaciones presupuestarias y medios de prevención, leyes y ayudas no se limiten a la violencia del hombre hacia la mujer

Tratamiento integral de la salud mental

La realidad de la violencia intrafamiliar evidencia que el estado de nuestra salud mental es preocupante. Para el abogado Alberto García Cebrián, la solución pasaría por la educación y el tratamiento integral de la salud mental orientado a la prevención de la agresividad y violencia. "Debemos de dar mayor importancia a la salud mental y dotar de medios personales y materiales a la prevención de las agresiones derivadas de brotes o desequilibrios que crean inseguridad en la sociedad", sostiene.

"El fin del derecho penal en España no es la represión sino la reinserción en la sociedad. El problema es que un proceso penal siempre llega tarde, una vez que ya se han producido los hechos. En los difíciles tiempos que vivimos, con la inflación e inestabilidad económica, las personas pueden llegar a desarrollar un plus de tensión. La sociedad debe asentarse sobre comportamientos pacíficos, cordiales y amables que detecten y repelan comportamientos antisociales que puedan acabar desarrollando violencia", continúa explicando el abogado.

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La salud mental es un factor determinante en la sociedad. 

Según Alberto García Cebrián, "el presunto apuñalamiento del 5 de enero en Úbeda, al igual que el asesinato de Fuenlabrada, ha sido protagonizado por personas que se encontraban en tratamiento psiquiátrico estable, sin la existencia de denuncias previas ni señales o síntomas de peligro en su entorno. Esto hace aún más preocupante la situación y es tarea de todos tratar de crear relaciones de confianza y valentía en la que cualquier síntoma de agresividad sea detectado y se pueda dar la voz de alarma".

Y asegura que "las relaciones sentimentales tóxicas están normalizándose en parte de la sociedad, muy especialmente en los más jóvenes, de manera que se pueden entender como algo normal los insultos, las faltas de respeto o las actitudes controladoras, intimidantes o violentas. Debemos de relajar la tensión social desde las familias y parejas para que cada hogar sea un lugar de paz que proteja del exterior, no al revés, que podamos tener a la persona que pueda atentar contra nuestra vida en nuestra propia casa o incluso que nosotros mismos podamos llegar al límite de quitarnos la vida".

Para ello, asegura que hay que aumentar el cuidado de la salud mental de nuestros familiares y seres queridos, el punto de partida para que no pasen desapercibidas las señales y alarmas previas a cualquier tipo de agresión o violencia intrafamiliar. "Erradicar la violencia, agresividad, faltas de respeto y pérdida de formas es un gran propósito, pero hasta los políticos que nos gobiernan muestran un gran nivel de tensión y crispación que acaba normalizado y es un ejemplo de que parte de la sociedad tienen demasiada permisibilidad respecto de las conductas que no guardan el debido respeto", manifiesta García Cebrián.

Y concluye: "Estamos viviendo una cruel guerra en Ucrania que al principio se vivió con gran preocupación y sensibilidad, pero que con el paso del tiempo va normalizándose en nuestro día a día, dándole menos importancia. Eso es lo que tal vez pasa en parte de la sociedad, que se acostumbra a las agresiones sentimentales y relaciones disfuncionales. Es necesario que recuperemos nuestra sensibilidad, que repela y muestre rechazo a cualquier tipo de agresividad o violencia".

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