29 de noviembre de 2021
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FIN DE SEMANA

En Fuerteventura desalojan la "Nave del Queso" y los inmigrantes de El Matorral amenazan con rebelarse contra los agentes

Crisis migratoria: Más de 4.000 personas se hacinan en Canarias en condiciones inhumanas

La crisis migratoria en Canarias se agrava a la vez que crecen las denuncias sobre las condiciones inhumanas de los centros de acogida. Falta de recursos, ausencia de medidas de higiene o hacinamiento son algunas de las quejas que se suceden. En consecuencia, en Fuerteventura se ha ordenado el desalojo de la “Nave del Queso” por no reunir unos requisitos sanitarios mínimos y, en el campamento de El Matorral, un grupo de inmigrantes ha pedido soluciones que pongan fin a su retención en la isla.

La crisis migratoria que afronta el archipiélago canario se agrava, una situación que se ha visto recrudecida por los efectos de la pandemia en el continente africano. Según datos del último informe disponible del Ministerio del Interior, entre el 1 de enero y el 15 de abril llegaron a las Islas Canarias cerca de 4.000 personas, más del doble que el año pasado a estas alturas, cuando habían entrado 1.770. También ha crecido el número de embarcaciones, que ha pasado de 60 en 2020 a 111 este año. Un flujo de llegadas que ha colapsado el sistema de acogida en los centros de emergencia, cuyas condiciones se encuentran muy lejos de cumplir si quiera los mínimos aplicables a una vida digna.

Es el caso de la conocida como “Nave del Queso”, ubicada en la zona industrial de Risco Prieto de Puerto del Rosario, en Fuerteventura, que ha tenido que ser desalojada por la carencia de medidas sanitarias en sus instalaciones. A raíz de un informe del Defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugan, sobre lo que vieron inspectores que efectuaron una visita por sorpresa al recinto; el secretario de Estado de Migraciones, Jesús Parea, ha pedido al consejero canario de Sanidad que se busquen otros espacios con condiciones adecuadas para cumplir la función que ahora desempeñaba esa nave del Cabildo. En este sentido Parea ha ordenado que se vaya desalojando progresivamente la nave donde pasan las cuarentenas las personas migrantes que llegan en patera a Fuerteventura, “empezando por las mujeres y los niños, porque ese espacio no reúne condiciones”.

La conocida como "Nave del Queso", en Fuerteventura.

Una denuncia que también se ha realizado desde Amnistía Internacional. La ONG  señala que “ha sido especialmente alarmante observar las condiciones en las que se encuentra el lugar donde tanto las personas que han dado positivo en la COVID-19 como sus contactos directos pasan la cuarentena en Fuerteventura. La denominada Nave del Queso […] es un lugar que no reúne las mínimas condiciones sanitarias necesarias”.

Este centro, con capacidad para 240 personas y cuya gestión comparten Sanidad y la Misión Cristiana Moderna, comenzó a utilizarse como lugar de cuarentena a mediados del año pasado, después de que empezaran a detectarse los primeros casos de coronavirus entre los inmigrantes que llegaban a la isla. En el recinto, denuncian, hombres, mujeres y niños no disponen de las mínimas medidas de higiene y se encuentran privados de libertad y hacinados en unas circunstancias de extrema vulnerabilidad que incluso podrían llegar a considerarse inhumanas.

25 personas ya han sido trasladadas

Un total de 22 mujeres y tres niños, entre ellos un bebé, fueron desalojadas el sábado y trasladadas a otras dependencias de la capital de la isla, Puerto del Rosario, gestionadas por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).

El mismo día también se intentó sacar de la nave para su reubicación a tres mujeres que habían dado positivo en las pruebas de detección de la covid-19, aunque la falta de un protocolo sanitario para el traslado lo impidió finalmente.

En los últimos días, 228 personas han estado cumpliendo aislamiento en el recinto. Entre ellos, los inmigrantes de las últimas pateras y también positivos y contactos estrechos del brote notificado a principios de abril en el campamento de inmigrantes de El Matorral.

Condiciones inhumanas

No es el único centro en el que se denuncia la falta de recursos y las condiciones deplorables a las que se ven sometidos los migrantes, quienes tras una larga travesía se ven atrapados en la isla.

Un grupo de inmigrantes del campamento de El Matorral, en Fuerteventura, se manifestó este lunes por las calles de Puerto del Rosario con pancartas en las que pedían libertad y una solución que pusiera fin a su retención en la isla para poder continuar el viaje migratorio hacia la península y Europa.

Desde que abriera sus puertas el pasado 19 de febrero, el campamento ha sido criticado por la falta de comida y de mantas con las que hacer frente a la bajada de temperaturas durante las horas de la noche.

El Matorral, gestionado por Cruz Roja y con capacidad para 648 migrantes según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, acoge en estos momentos a más de 400 personas y forma parte del proyecto Plan Canarias, una iniciativa del Gobierno central que pretende crear 7.000 plazas de acogida en las islas para albergar a los inmigrantes que llegan en pateras al archipiélago, quienes hasta ahora habían sido alojados en hoteles y apartamentos.

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