21 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

Estados Unidos ha exigido a China más transparencia sobre los primeros hallazgos del SARS-CoV-2 con el dudoso silencio de la OMS

El origen del coronavirus, un incómodo asunto que enfrenta a organismos internacionales y servicios secretos

Edificio principal de la OMS
Edificio principal de la OMS
La misión que la OMS envió a Wuhan para que informara al mundo sobre el origen del coronavirus no ha dado los frutos deseados. Los científicos regresaron sin saber mucho más de cuando aterrizaron en China el pasado 14 de enero. La indignación en países como EEUU, Reino Unido y Francia y sus Servicios Secretos , entre otros, no se ha hecho esperar, piden transparencia. China, por su parte, advierte que no permitirá una politización de la pandemia.

El origen del coronavirus sigue siendo una incógnita y no parece que tenga visos de solucionarse. Ya en Elcierredigital.com se recogía hace meses las diferentes posibilidades que se barajaban y que apuntaba el periodista Albert Castillón

Los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyeron, tras su expedición a China en busca del origen del coronavirus, que los portadores iniciales son los murciélagos y que el virus puede haber sido transmitido a los humanos a través de otro mamífero, descartando que se hubiera escapado de un laboratorio. Sin embargo, después de un mes en Wuhan, intentando averiguar cómo se produjo dicha transmisión, han regresado del punto cero de la pandemia sin saber ni dónde ni cuándo comenzó realmente el contagio.

Al respecto, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguraba recientemente que “todas las hipótesis siguen estando sobre la mesa”. Desde la Casa Blanca, sin embargo, se exige más transparencia sobre los primeros hallazgos del SARS-CoV-2. 

Al parecer, y una vez concluida la expedición a Wuhan, el equipo de expertos compuesto por 17 científicos internacionales y 17 homólogos chinos, trabajan conjuntamente en un informe provisional del que se dará cuenta en las próximas semanas. Se trata, como explicó en rueda de prensa el pasado 9 de febrero el jefe de la misión, Peter Ben Embarek, "de elaborar un informe de consenso" para avanzar en la comprensión sobre el origen del coronavirus y de la pandemia desatada que a día de hoy ha producido 109,2 millones de casos y más de 2,4 millones de muertos en todo el mundo.

Rueda de prensa de la misión de la OMS en Wuhan.

En la misma línea, el director de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan, se apresuró a precisar que dicha misión, que se llevó a cabo durante cuatro semanas, "fue concebida en un marco de colaboración con China, y no para investigar supuestas irregularidades".

Una investigación "politizada"

Sin embargo, todo este amplio catálogo de buenas intenciones no convence a ciertos países, entre los que se encuentra EE.UU. a la cabeza. Desde la Casa Blanca se ha puesto "el grito en el cielo", al saber que el equipo de expertos de Wuhan, finalmente, no pudo acceder a toda la información requerida, tal como reconoció posteriormente el propio jefe de la expedición Ben Embarek, en relación a la solicitud de datos brutos que pudieran arrojar más luz sobre el inicio de la pandemia.

De ahí que el asesor de Seguridad Nacional estadounidense, Jake Sullivan, exigiera que el informe en el que se trabaja sea independiente, con conclusiones de expertos libres de intervención o alteración por parte del gobierno chino.

Por su parte, el Primer Ministro británico, Boris Johnson, ha anunciado que solicitará un enfoque global compartido para derrotar al "enemigo común". También ha reaccionado el presidente francés Emmanuel Macron, que ha instado a una acción colectiva internacional "rápida, eficaz y unida para que el virus no se nos escape", según sus palabras.

Mientras, China se ha comprometido a aportar transparencia a la investigación emprendida por la Organización Mundial de la Salud, aunque advierte que no va a admitir que se  politice la investigación científica.

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