28 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Instalado en San Francisco, se trata de una nueva propuesta con el fin de paliar el aumento de las muertes que se están produciendo tras la pandemia

Estados Unidos crea un centro público para inyectarse droga para frenar la epidemia de sobredosis en las calles

Consumidor de drogas intravenosas llenando una jeringa
Consumidor de drogas intravenosas llenando una jeringa
La epidemia de muertes por sobredosis en Estados Unidos, que por primera vez superan las 100.000 anuales, está llevando a los políticos a recurrir a soluciones desesperadas, como un proyecto en San Francisco (California) para crear el primer centro público donde inyectarse de forma segura, algo que va contra la ley federal.

El elevado número de muertes por sobredosis en Estados Unidos, más de 100.000 al año, ha forzado a encontrar una solución, creándose el primer centro público para inyectarse droga.

En San Francisco, el futuro espacio público de inyecciones se encuentra en el barrio del Tenderloin, que es desde hace años el epicentro de la droga y de los sin techo, pese a encontrarse en el centro neurálgico de la ciudad. El lugar se ubicará en un local bajo, tapiado y cubierto de grafiti, entre una pequeña galería de arte y un edificio residencial, al que la alcaldesa de San Francisco, London Breed, quiere que acudan los adictos a las drogas para inyectarse fentanilo y metanfetaminas bajo supervisión y de forma segura, en vez de hacerlo en la calle.

En los alrededores de ese local el problema se hace visible: decenas de personas se agolpan tumbadas en la acera, en tiendas de campaña, bajo cartones o al raso, con signos visibles de abusar de las drogas, en pleno corazón de una ciudad donde en 2020 murieron más del doble de personas de sobredosis que por el Covid-19.

"El año pasado, la gente estuvo aislada, y si tienes un problema con las drogas y estás aislado, el problema empeora", cuenta en una entrevista Sam Quinones, periodista freelance y autor de varios libros sobre la epidemia de opiáceos en Estados Unidos.

Drogas ilegales bajo supervisión

El principal problema al que se enfrenta el centro de inyecciones seguras que va a crear el Ayuntamiento de San Francisco, al que se podrá acudir para usar drogas ilegales bajo la supervisión de personal entrenado y con jeringuillas limpias, es que va contra la ley federal y la de California, pero aun así, la ciudad considera que es inevitable.

Muertes por sobredosis de drogas superan con creces las ocurridas por  COVID-19 en San Francisco | Independent Español

Persona tirada en las calles de San Francisco.

En San Francisco, ciudad que no llega a los 900.000 habitantes, mueren cada día de media más de dos personas por sobredosis, según cifras recopiladas por la prensa local, de las que más del 70% fallecen por el consumo de fentanilo, un opiáceo sintético 50 veces más potente que la heroína y letal hasta en las dosis más pequeñas.

"Lo que está ocurriendo ahora no había pasado nunca antes. El fentanilo se elabora con productos químicos en México. No necesitan cosechas ni lluvia ni nada. Y de ahí cruza la frontera y se distribuye en Estados Unidos mediante redes que alcanzan absolutamente todos los rincones del país, de las ciudades al campo", apunta Quinones.

La fuerza de estas redes queda demostrada con datos como los publicados el miércoles por los Centros de Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), que indican que entre abril de 2020 y abril de 2021 EEUU sufrió 100.306 muertes por sobredosis, superando por primera vez las 100.000.

Quinones subraya que la cifra está por debajo de la real, ya que resulta muy complicado determinar todos los fallecimientos por esta causa, especialmente en condados pequeños y rurales donde la epidemia se está cebando y que apenas disponen de recursos para llevar a cabo exámenes forenses de toxicología. Según sus estimaciones, las cifras reales de muertos por sobredosis serían entre un 20% y un 30% superiores a las oficiales.

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