02 de octubre de 2022
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FIN DE SEMANA

El café como ayuda para tratar el TDAH en niños y mayores

Sin lugar a duda el café es la bebida universalmente más popular a la vez que consumida, más allá del agua y en competencia en algunas culturas con el té, siendo además la bebida “social” por excelencia cuando quedas con familia y amigos. Pero su éxito está también en acumular muchas propiedades que van más allá de su sabor o su poder estimulante, y es que los beneficios del café para la salud son muchos y variados.

Así lo han demostrado muchos estudios que analizan todas las características que tienen unos granos de café que, tostados y molidos, se convierten en una bebida que además de cafeína contiene antioxidantes que junto a riboflavina (vitamina B2), ácido pantoténico (vitamina B5), manganeso, potasio, magnesio y niacina y que en su totalidad confieren todos sus beneficios, que como se ha demostrado en los últimos estudios también ayuda en el tratamiento de TDAH en niños y mayores.

Los beneficios de la cafeína para mejorar nuestra actividad

La cafeína es sin duda la sustancia que más se relaciona con el café y con la propiedad que siempre se ha considerado la principal, la de ser un estimulante que activa nuestro sistema nervioso y que nos permite reaccionar mejor a muchas respuestas. Con todo ello, el consumo moderado de cafeína ayuda a conseguir una mejor concentración y a mejorar la agilidad mental.

También tiene un conocido lado negativo, ya que una sobreestimulación puede conllevar problemas a la hora de alcanzar un descanso adecuado, por ello se recomienda una ingesta moderada y en caso de tener algún problema de insomnio evitarlo a última hora del día. No es la única propiedad, ya que también la cafeína tiene positivos efectos diuréticos combatiendo la retención de líquidos.

El café y el rendimiento físico

Además de la estimulación psíquica, también lo hace físicamente y lo hace al ayudar a que se aumente los niveles de adrenalina en sangre, una hormona que es fundamental para preparar nuestro cuerpo para el esfuerzo físico intenso.

A esto se une otro gran aporte de la cafeína y de dos de sus sustancias principales como son el magnesio y el potasio. Con respecto a la primera es de gran ayuda para descomponer la grasa y con ello, combinado con el ejercicio, es un gran combustible para quemar grasa durante la actividad física. Mientras el potasio y el magnesio ayuda a que nuestro cuerpo use la insulina, regule el azúcar que tenemos en la sangre y con ello la necesidad o deseo de comer, especialmente entre horas.

Además el café, al ser una bebida rica en antioxidantes, nos protege contra los radicales libres dentro del cuerpo y los efectos del envejecimiento.

Café y enfermedades graves

Son bastantes las enfermedades en las que el café tiene una incidencia positiva, algunas a largo plazo y en otros casos riesgos más inminentes. Todo ello conlleva que el riesgo de muerte prematura para los que beban café es más reducido. 

Por ejemplo, el consumo de café se asocia con un menor riesgo de ictus o de derrame cerebral, igualmente disminuye el riesgo de diabetes de tipo II, ya que afecta tanto a la sensibilidad sobre la insulina y la tolerancia a la glucosa.

Con respecto al cáncer, diferentes estudios apuntan que tiene efectos positivos al disminuir las posibilidades de contraer cáncer de próstata en los hombres que incluso son mayores en el caso del cáncer de endometrio en mujeres. Otros trabajos señalan que estos efectos positivos se extienden a la hora de prevenir que se desarrollen carcinomas de células basales, el más común de los cánceres de piel.

Otro grupo de enfermedades importantes son las relacionadas con el sistema nervioso, en la que vemos como los efectos de la cafeína como estimulante también influye en diversas dolencias. Uno de los casos más claros es en la enfermedad de Parkinson, ya que al estimular la actividad en la parte del cerebro afectada disminuye su riesgo.  Pasa también lo mismo con el Alzheimer y otras enfermedades caracterizadas por la demencia.

Y es que el café, en concreto la cafeína, como estimulante es también un agente importante a la hora de producir noradrenalina y principalmente serotonina y dopamina, influyendo de forma muy positiva sobre el estado de ánimo y con ello combatiendo la ansiedad, la depresión y consecuencias negativas que esta genera.

El café y los efectos positivos con el Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

El TDAH es una de las patologías psiquiátricas que más están creciendo. Se calcula que ya afecta entre un 2% y un 5% de la población infantil y un porcentaje algo inferior en la edad adulta. Uno de los hándicaps más importantes a los que se enfrentan los especialistas está en cómo abordarlo y lo es no solo porque cada vez se encuentren con más casos y con edades muy diferentes, sino especialmente porque los casos o el grado de incidencia es muy diverso y con ello es necesario una evaluación muy personalizada para poder así establecer el tratamiento más adecuado.

Este énfasis en los modos de tratamiento está multiplicado los estudios como el que ha realizado Universitat Oberta de Catalunya (UOC), coordinado por el profesor de Neurociencia de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación, Diego Redolar, investigador del grupo Cognitive NeuroLab de los Estudios de Ciencias de la Salud y que relaciona el café, en concreto la cafeína y como hemos visto sus funciones como estimulante natural.

Así existe un debate, por no decir controversia, sobre el uso de algunos tipos de medicamentos y estimulantes, especialmente durante la infancia o la adolescencia, que es donde existe una alta incidencia y donde es importante iniciar un tratamiento temprano para poder lograr un mayor control de la enfermedad. Por ello, usar otros estimulantes naturales como la cafeína abre otra vía de tratamiento para procurar conseguir un aumento de la atención y concentración que trasladado a los pacientes con TDAH conlleva que mejoren tanto en el proceso de aprendizaje como también que refuercen su capacidad de retentiva y memoria.

Todo ello permitiría, controlando algunos efectos negativos como es la presión arterial y sus efectos sobre el peso (ya hemos visto la relación existente entre la cafeína y la producción de insulina), una mejora sustancial en algunos pacientes sin que esto tenga que conllevar que se utilicen otras sustancias cuyos efectos secundarios o incluso la dependencia condiciona su uso especialmente en edades tempranas.

Por tanto el uso de la cafeína sí incide en mejorar aspectos positivos como la atención y la memoria, pero en todo caso lo que deja claro este estudio es que no puede ser un tratamiento único ya que el Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)  afecta a muchos otros aspectos como son los comportamientos impulsivos y especialmente la hiperactividad. Es más, si estos síntomas son predominantes, su efecto podría ser contraproducente por lo que como se atestigua en las conclusiones solo un diagnóstico y seguimiento adecuado es el que debe tener en cuenta sus beneficios y también sus riesgos.

En definitiva, aunque el estudio da resultados prometedores en algunos casos, especialmente por los problemas que hay para un tratamiento eficaz en la niñez y adolescencia, momento clave para superar este trastorno, pero teniendo en cuenta como pueden ser posibles efectos negativos sobre una dolencia de naturaleza muy compleja. Además el estudio, tomando como base los efectos de la cafeína sobre animales no deja de ser una línea de investigación inicial en la que queda mucho que desarrollar y probar.

No obstante vemos con claridad como dentro de las propiedades del café, tan rico en elementos que van mucho más allá de la cafeína los que dotan a esta bebida tan popular de grandes beneficios, pero como hemos visto siempre teniendo el control y sabiendo que un exceso de una bebida con claras propiedades estimulantes también tiene puntos en contra.

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